Archive for 10/10/08

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RECONOCIMIENTO A AMINETU HAIDAR

10 octubre, 2008
Reconocimiento internacional para la activista saharaui de derechos humanos Aminetu Haidar

 
Foto: Gentileza Saharauiak (CC) – madriddigital.info 10/10/2008 –

Madrid, 10/10/08- Aminetu Haidar (foto), uno de los símbolos de la lucha del pueblo saharaui por su derecho a la autodeterminación y a la independencia, ha sido reconocida con el premio que anualmente otorga la Organización de Mujeres “Club de las 25” de Madrid, por su papel en la laucha pacífica del pueblo del Sahara Occidental.

El “Club de las 25”, formado por mujeres profesionales relacionadas con los medios de comunicación, la cultura y las artes, ha querido reconocer con su premio anual a la activista y defensora de los Derechos Humanos, por la labor que, a lo largo de su vida ha realizado en favor de la ciudadanía saharaui.

El acto de entrega del galardón ha estado presidido por la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, que pronunció un discurso en representación de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien finalmente no pudo asistir por motivos de agenda.

Al evento también asistieron la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, la secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín, la directora del Instituto de la Mujer, Rosa María Peris y las actrices Lola Herrera y Natalia Dicenta, entre otras muchas personalidades del panorama cultura y social.

Aminetu Haidar (El Aaiun, 1967) fue detenida por primera vez en 1987 por haber participado en una manifestación pacífica contra la ocupación del Sahara Occidental. Pasó cuatro años retenida en las cárceles secretas marroquíes. Fue liberada en 1991 y continuó su lucha contra las violaciones de los Derechos Humanos en los territorios de su país, por lo que fue detenida en más ocasiones.

Se ha convertido en uno de los símbolos de la lucha del pueblo saharaui por su derecho a la autodeterminación y a la independencia, y está apoyada por organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Organización Mundial Contra la Tortura y el Comité Español de Ayuda a los Refugiados. (AmecoPress)

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VIAJE A LOS TERRITORIOS OCUPADOS

10 octubre, 2008
«Tuvimos que pasar como turistas porque sino no había forma de entrar». Así relató ayer Javier Aspuru, responsable de Juventud y Promoción Social en la Diputación alavesa, el viaje relámpago que la pasada semana realizó a la parte ocupada del Sáhara. Una visita de 48 horas dedicadas a contactar con representantes de la zona y a escuchar sus «historias llenas de detalles desgarradores», recordó. Estos relatos les permitieron «visualizar» los problemas del territorio para poder dar publicidad a lo que allí está sucediendo: vulneración de derechos, desapariciones sin resolver, torturas…
«La sociedad civil saharaui pide que las instituciones se impliquen en la vigilancia de los derechos humanos en la zona», constató Malen Vilches, miembro de la Asociación de Amigas y Amigos de la RASD, que acompañó al diputado durante este viaje «corto pero intenso».
Peor para los jóvenes
La entidad foral colabora ya con el territorio mediante 73.000 euros de inversión en diferentes proyectos pero existe aún «una gran pasividad por parte de las organizaciones internacionales», denunció Aspuru. El principal problema continúa siendo la falta de información sobre las consecuencias actuales de la ocupación marroquí.
La grave situación no afecta, sin embargo, a todos los saharauis por igual. Los jóvenes son quienes más sufren pues «Marruecos sabe que son un peligro para sus intereses», comentó Vilches antes de exigir una apertura del territorio pues «su visibilización es su mejor arma».
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EXPLOTACION INFANTIL EN MARRUECOS

10 octubre, 2008

Marruecos: Niños Trabajadores ‘Ocultos’ Enfrentan Abusos
No se les reconocen derechos básicos a niñas trabajando como criadas domésticas
Decenas de miles de niñas trabajando como criadas domésticas en Marruecos enfrentan abusos físicos y sicológicos, también como explotación económica, afirmó Human Rights Watch en un reporte lanzado hoy. La ley marroquí les niega a estos niños los derechos laborales básicos y las autoridades raramente castigan a los empleadores que abusan de ellos.

El reporte de 60 páginas, “Dentro de la Casa, Fuera de la Ley: El Abuso de los Niños que Trabajan como Criados Domésticos en Marruecos,” documenta los casos de niñas, de hasta incluso cinco años, que trabajan 100 o más horas a la semana, sin intermedios para descansar ni días libres, por tan poco como seis y medio dirhams marroquí (alrededor de 70 centavos de dólar americano) por día.  
 
Niños que trabajaron como criados y niños que se encuentran trabajando actualmente como criados domésticos describieron un frecuente abuso físico y verbal, negación de educación y de comida adecuada y de protección de la salud, y acoso sexual por parte de los empleadores o de sus parientes. Algunos de los criados manifestaron que los empleadores los forzaban a trabajar contra su voluntad golpeándolos, encerrándolos, o negándose a pagarle a aquellos que querían renunciar.  
 
“Existe el mito de que estas niñas están perfeccionándose al trabajar,” afirmó Clarisa Bencomo, del departamento de los derechos del niño de Human Rights Watch. “La realidad es que demasiadas niñas terminan sufriendo un daño físico y sicológico permanente.”  
 
Jóvenes y normalmente analfabetos, los niños que trabajan como criados domésticos carecen frecuentemente de las habilidades y de las oportunidades para buscar ayuda al dejar tales lugares abusivos. Ocultados en casas privadas, la mayoría no va al colegio, raramente salen, excepto para realizar breves encargos, y no tienen contacto frecuente con sus familias. Algunas niñas son lo suficientemente valientes o están tan desesperadas que se arriesgan escapando. Pero son más las que soportan los abusos porque carecen de dinero y no saben sobre cómo regresar a sus casas, o temen las amenazas de violencia de sus empleadores o de denuncia a la policía, o temen perderse o ser atacadas si tratan de volver a sus casas por sí mismas.  
 
El Código Laboral marroquí no regula el trabajo de los criados domésticos, y los inspectores laborales no están autorizados para ingresar a las casas privadas para investigar las violaciones a la prohibición legal del trabajo de los niños menores de 15 años. La policía, los fiscales y los jueces raramente aplican las sanciones del Código Penal contra abusos en casos que involucran niños que trabajan como criados domésticos. Los programas de protección infantil del gobierno raramente priorizan el trabajo de dichos niños, están pobremente coordinados y carecen de suficientes recursos para su implementación. Pocos programas sacan activamente a los niños de las peores formas de trabajo infantil, incluyendo el trabajo en las casas, y a aquellos que existen han sido principalmente programas pilotos con un limitado éxito y alcance.  
 
Human Rights Watch hizo un llamado para que el gobierno marroquí haga efectivo el mínimo legal de 15 años para todos los niños que trabajan, asegure que los criados domésticos tengan los mismos derechos que los demás trabajadores, elimine las peores formas de trabajo infantil en las casas, y sancione a los empleadores y reclutadores de mano de obra que abusan de los niños.  
 
Selección de testimonios de niños que trabajan como criados citados en el reporte:  
 
Si algo pasaba—si rompía algo o hacía algo mal—ellos me golpeaban con un zapato o con un cinturón en cualquier parte de mi cuerpo. No podía irme de la casa—ellos cerraban la puerta con llave cuando salían…Tanto el marido como su mujer me golpeaban. Mi familia me vio dos veces el año que trabajé. Fueron a visitarme a la casa pero el empleador se sentó con nosotros durante la visita y me dijo que no dijera nada malo o ella me golpearía aun más. Cuando mi madre fue a visitarme la última vez, le dije que no me quedaría más en esa casa. Le dije: “O me voy contigo o escaparé o me voy a suicidar.”  
—Rasha A., 14, describiendo su primer trabajo a la edad de 10 años.  
 
Si algo se rompía, como un plato o un vaso, ella me decía que lo descontarían de mi dinero y que me golpearían. Ellos usaban un cordón eléctrico…Tanto el marido como su mujer eran crueles conmigo. El marido reclamaba si yo no lavaba la ropa bien o si no le llevaba el desayuno lo suficientemente rápido. Él usaba un lenguaje soez también.  
—Najat Z., 11, describiendo un trabajo reciente.  
 
[Mi patrón] era un empleado del [gobierno] con un marido y con un niño de cuatro y otro de año y medio. Ellos sabían que no tenía un lugar donde ir, “Considéranos como tus padres.” Me preguntaron cuanto quería como salario y no supe que decir, así que ella dijo 200 dirham al mes [alrededor de U.S. $22]. Tenía que llevar a la niña a la enfermería y estaba a cargo del niño más pequeño y de todo el trabajo de la casa—cocinar, lavar la ropa, limpiar toda la casa.  
—Shadia A., describiendo su segundo trabajo, a los quince años.