Archive for 9/11/08

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15.000 CIVILES SAHARAUIS DETENIDOS ARBITRARIAMENTE DESDE 2005

9 noviembre, 2008

H´mad Hammad revela que “Marruecos ha detenido arbitrariamente a 15.000 civiles saharauis desde 2005”

El vicepresidente del Comité Saharaui de Apoyo a la Autodeterminación del Sahara Occidental (CSSASO) y miembro Colectivo de Defensores de Derechos Humanos (CODESA) intervino en la EUCOCO de Valencia

Valencia.- El activista saharaui de Derechos Humanos, vicepresidente del Comité Saharaui de Apoyo a la Autodeterminación del Sahara Occidental (CSSASO) y miembro destacado del Colectivo de Defensores de Derechos Humanos en el Sahara (CODESA), H’mad Hammad, aseguró ayer en la la 34 Conferencia Europea de Coordinación y Apoyo al Pueblo Saharaui (EUCOCO),que se celebró en Valencia desde el viernes hasta ayer, que “desde el año 2005, año del inicio de la Intifada saharaui en los territorios ocupados, Marruecos ha detenido de forma arbitraria a más de 15.000 personas aplicando métodos de tortura sistemática, abusos sexuales, malos ratos a menores, abortos forzosos, quema de las personas con gasolina en los interrogatorios e inyección a los detenidos de productos químicos y farmacéuticos cuya composición se desconoce”.

Hammad, que se encuentra en España recuperándose de las secuelas físicas provocadas por las torturas a manos de las fuerzas de seguridad marroquíes, recibió recientemente el alta de una intervención de colimna vertebral y tiene previsto regresar a los territorios del Sahara ocupados por Marruecos a principios del próximo año para continuar su labor de defensa de los Derechos Humanos de los civiles saharauis, según anunció el activista al Servicio de Comunicación Saharaui en Canarias (SCSC).

Ayer ofreció una intervención en el Taller de Derechos Humanos que se desarrolló en la EUCOCO, a cuyo contenido íntegro tuvo acceso SCSC:

La Declaración Universal de los Derechos Humanos nació el 10 de diciembre de1948 inaugurando una nueva etapa en la historia de la humanidad. Prometió respeto para todas las personas combatiendo de forma clara cualquier tipo de abuso y violación del hombre por el hombre. Muchas veces, el espíritu de esta declaración se convierte en papel mojado.

En nuestro caso, el de los saharauis, llevamos más de 30 años inmersos en un genocidio masivo que se manifiesta de distintas formas: ciudades que fueron borradas del mapa, miles de personas desaparecidas, cientos de seres humanos enterrados vivas en fosas comunes, decenas de interrogados y lanzados al vacío desde helicópteros, bombardeos con NAPALM y fósforo blanco contra civiles indefensos, pozos de agua envenenados…

El pueblo saharaui ha sido perseguido y dividido en dos partes, los campamentos de refugiados de Tinduf y los territorios ocupados por Marruecos. Hasta el día de hoy, seguimos padeciendo los mismos sufrimientos y la misma falta de libertad, esperando que algún día llegue un milagro, pero el milagro parece haber roto hace tiempo su alianza con los más débiles.

La larga espera ha producido en nuestro pueblo un sentimiento de traición por parte de la comunidad internacional, que se ha demostrado incapaz de asumir su responsabilidad histórica con nuestras legítimas aspiraciones reconocidas por las propias leyes internacionales que hablan del libre derecho a la autodeterminación reconocido a cualquier pueblo en la Resolución 1514 de 1960 del Consejo de Seguridad.

A lo largo de esta larga lucha hacia el camino de la libertad, los saharauis hemos sacrificado lo mejor de nosotros. Hemos unido nuestras voces en los territorios ocupados por el invasor y hemos gritado con todo el coraje necesario: “basta ya de la ocupación, basta del muro que divide a las familias saharauis”.

Ha llegado el momento de que Marruecos entienda que la dignidad no se puede destruir a través de la violencia y la negación. Los saharauis somos una realidad que busca cimentar los valores de la paz y la convivencia basada en el respeto mutuo y no en la destrucción y persecución del otro. Como dijo recientemente Ingrid Betancourt, premio Príncipe de Asturias a la Concordia, al recibir su galardón, “nadie puede sacrificar a un ser humano en el altar de su ideología, de su religión o de su cultura”.

Al respecto y llegados a este punto me gustaría hacer un llamamiento a Marruecos para que se aleje de la vía antidemocrática y totalitaria, acabando con la brutal represión que lleva a cabo contra los saharauis en las universidades marroquíes, en el sur de su propio territorio y en las zonas ocupadas del Sahara.

Desde el año 2005, año del inicio de la Intifada saharaui en los territorios ocupados, Marruecos ha detenido de forma arbitraria a más de 15.000 personas aplicando métodos de tortura sistemática, abusos sexuales, malos ratos a menores, abortos forzosos, quema de las personas con gasolina en los interrogatorios e inyección a los detenidos de productos químicos y farmacéuticos cuya composición se desconoce. En fin, si siguiera hablando de todas las crueldades y agresiones contra personas civiles y desarmadas no terminaría en todo el día de hoy.

Por eso pido y digo a Marruecos que corrija su política, que asuma la naturaleza de los hechos. Sólo me queda terminar con los versos del poema “Me queda la palabra”, del poeta Blas de Otero, que expresan mi impotencia y la de muchos saharauis:

Si he perdido la vida, el tiempo, todo

lo que tiré, como un anillo, al agua,

si he perdido la voz en la maleza,

me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo

lo que era mío y resultó ser nada,

si he segado las sombras en silencio,

me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro

puro y terrible de mi patria,

si abrí los labios hasta desgarrármelos,

me queda la palabra.

Fuente original:

www.kaosenlared.net/noticia/hmad-hammad-revela-marruecos-ha-detenido-arbitrariamente-15.000-civile
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ESPAÑOLES EN LAS CARCELES MARROQUIES: MALTRATO, ENFERMEDADES Y HACINAMIENTO

9 noviembre, 2008

Más de 200 españoles cumplen condena en Marruecos, la mayoría de ellos por tráfico de drogas

MADRID, 9 Nov. (EUROPA PRESS) –

   Un total de 219 españoles, de los que 26 son mujeres, cumplen condena en las cárceles de Marruecos, la mayoría de ellos acusados de un delito de tráfico de drogas y con penas menores a los cinco años de prisión, según los últimos datos facilitados a Europa Press por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, correspondientes al 31 de octubre de 2008.

   Marruecos es el país que alberga un mayor número de presos españoles detenidos por drogas, seguido de Perú y Brasil, ambos con más de 150 juzgados por este tipo de delitos.

   De ellos, más de la mitad de los internos cumplen condena en la prisión de Tánger, una cárcel en la que los reclusos viven hacinados, con falta de higiene y sin acceso al agua caliente, según varios los sucesivos informes de Amnistía Internacional y Asochofer, la asociación que agrupa a conductores y camioneros, uno de los sectores con más integrantes en las cárceles de Marruecos acusados de traficar con drogas.  

   El penitenciario tangerino, popularmente conocido como Satfilage, cuenta con el doble de reclusos de lo que su capacidad permite. Tras él, se sitúan por número de españóles encarcelados, la cárcel de Tetúan, al norte del país y con 41 españoles; la prisión de Nador, con 17; Casablanca, donde hay siete; la cárcel de Rabat, con 6; y finalmente, la prisión de Agadir, con un español, según cifras del departamento de Interior a fecha del 11 del pasado junio.

   Una pequeña parte de los condenados españoles han sido detenidos por contrabando, por robo o por estafa. Asimismo, las autoridades marroquíes acusan a otra minoría de delitos de falsificación y violación. Otro grupo se encuentra apresado en el Reino alauí por varias infracciones, relacionadas éstas con la estancia ilegal en el país, con extorsiones o con la seguridad vial.

   En cuanto a las penas impuestas, 127 detenidos cumplen condenas de menos de cinco años, frente a los 24 que afrontan una que se puede alargar durante una década. Sólo dos españoles han sido condenados a permanecer más de diez años en prisión, y, finalmente, el resto aún no han sido juzgados, según la información de Exteriores.

ATENCIÓN ESPAÑOLA.

   En este escenario, funcionarios del consulado visitan, al menos una vez al mes, a los presos españoles, quienes también reciben semanalmente, por orden de la delegación diplomática, un paquete de alimentos y medicinas. Asimismo, los reclusos perciben una dotación mensual de 120 euros y un tratamiento médico especial, en el caso de que el detenido lo requiera.

   El sistema español también permite a los cónsules acudir a visitar a los presos cada seis meses, o en un menor periodo de tiempo en el caso de que soliciten alguna gestión especial. Desde la entrada en vigor del Convenio firmado entre España y Marruecos en materia penal hasta el 1 de junio de este año han sido trasladados un total de 121 detenidos a nuestro país.  

MALOS TRATOS

   En este contexto, Amnistía Internacional ha venido denunciando, en sus últimos informes, el aumento de las torturas y los malos tratos que sufren los internos, no ya sólo durante su estancia en prisión, sino también en los interrogatorios policiales.

   Tras los atentados de Casablanca, el Reino alauí adoptó una nueva Ley antiterrorista y, según pudo saber la Asociación pro Derechos Humanos, se produjo un “incremento notable” de las denuncias de malos tratos ante la “pasividad” de las autoridades del país vecino. Sin embargo, Amnistía Internacional no ha podido facilitar ningún informe desde 2004 sobre la situación de los reos en las cárceles marroquíes por la dificultad que supone acceder a ellas, según informó la asociación a Europa Press.

   Por su parte, Asochofer recogió, durante este año, una serie de misivas, enviadas por un grupo de reclusas españolas, en las que denunciaban el hacinamiento y las condiciones de las celdas en la prisión de Tánger.

   Frente a ello, las autoridades diplomáticas españolas manifiestan en todos sus contactos a los responsables marroquíes su deseo de que la situación de los presos españoles mejore en estas cárceles. De hecho, destacan que nuestro sistema de ayuda es uno de los mejores a nivel europeo e incluye ayudas económicas y asistencia médica y alimenticia.

1.861 ESPAÑOLES DETENIDOS EN EL EXTRANJERO

   En la actualidad, un total de 1861 españoles se encuentran detenidos en el extranjero, la mayoría de ellos en Marruecos, Francia y Perú por delitos relacionados con el tráfico de drogas.

   Según datos de octubre facilitados por Asuntos Exteriores a Europa Press, Marruecos acoge a 219 condenados, Francia a 211, Perú a 163 y Portugal a 131 españoles. Entre ellos, las mujeres presas rondan la treintena, mientras el número de varones condenados se acerca, por regla general, al centenar.

   Por otra parte, el gran número de ellos cumplen penas de prisión por un periodo comprendido entre los cinco y los diez años. Una pequeña proporción de los internos solicita el traslado a España, siendo superior entre quienes se encuentran en las cárceles de Brasil, Venezuela y Ecuador.  

   Entre los países que cuentan con un sólo detenido español están Cabo Verde, Argelia, Guatemala, Grecia, India o Rumania, todos ellos por causas relacionadas con las sustancias estupefacientes.

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PENULTIMO FRACASO DE BUSH: DONDE ESTA LA BASE DE AFRICOM?

9 noviembre, 2008
George Bush se despide de la Casa Blanca sin lograr poner en marcha «plenamente» el operativo del U.S. Africa Command (AFRICOM), que fue creado en febrero del pasado año y que tendría que haber estado plenamente operativo a comienzos este otoño: diversos recortes presupuestarios y reticencias políticas retrasan su puesta a punto hasta el año 2012.
El proyecto se ha venido desarrollando durante los últimos diez años pero en ese periodo no ha sido posible llegar a ningún acuerdo con los gobernantes de los países a los que se ha propuesto dicha iniciativa y que no querían aparecer en ningún caso como una cabeza de puente de los intereses estadounidenses.
El comando AFRICOM ha venido contando hasta la fecha con un equipo de 120 personas bajo el mando del general William E. Kip Ward, algunas de sus declaraciones al periódico Barras y Estrellas hicieron pensar en el traslado a Rota de las instalaciones de Stuggart: «Poner el mando en la base de Rota no es ni buena ni mala solución», respondió a la gallega hace meses a las preguntas de Ignacio Cembrero, en El País, durante una sospechosa visita a España antes de hacerse cargo de dicho mando.
Los cuarteles generales de este mando militar se mantendrán en Kelley Barracks, en la localidad alemana de Stuttgart, que es en donde reside el Mando de Fuerzas estacionadas en Europa y que fue concebida como una sede temporal «para un futuro inmediato», tal y como se dice en la orden de creación del comando. Alemania mantendrá dicho operativo, «al menos por ahora», según puede leerse en una nueva edición de Stars and Stripes: 800 nuevos uniformes viajarán durante el próximo año hasta completar hasta 2012 la dotación de 1.300 hombres y mujeres que se fijó desde el inicio de este plan.
De hecho, durante el pasado mes de octubre, EE UU emplazó en otra base alemana, la de Sembach, la sede del mando 17 de su fuerza aérea que complementa el mando africano y que, quizá en un futuro y en función de las nuevas relaciones entre La Moncloa y la Casa Blanca, podría desplazarse hacia Rota.
Africa parece que no quiere participar activamente en un despliegue que supondría en gran medida un relativo alquiler de su costosa independencia. Al día de hoy, la única pica en Flandes que ha logrado consolidar la primera potencia mundial en dicho continente es el cuartel de Camp Lemonier en Djibouti, que cuenta con un despliegue de 2.300 soldados.
Todos los indicios apuntan a que fue un bluff la intención de construir una superbase en Tan Tan, al sur de Agadir, en el Sahara ocupado por Marruecos, en excelente situación para proteger a los petroleros en tránsito y los oleoductos y gasoductos del norte, pero una hipótesis en tenguerengue desde que Mohamed VI, se negó explícitamente a recibir a la secretaria de Estado Condolleza Rice, quizá disuadido por las reticencias de Argelia y Libia que parecen extenderse incluso a países regimenes totalmente cómplices de EE UU como Liberia.
 Tras diversas negativas, la última baza que venía barajándose era la de Etiopía, aunque siguen sin existir planes definitivos al respecto. Para colmo, la crisis económica mundial y el alto coste de la guerra de Irak ha forzado al Pentágono a reconsiderar su política de construcción de nuevas bases.

Sin embargo, una cosa son las bases y otra son los mandos. Entre los competidores de Stuttgart para acoger este despliegue no sólo figuraban Rota y Nápoles, sino incluso los estados de Carolina del Norte y de Georgia, habida cuenta que en Florida residen los correspondientes a Oriente Próximo y al sur del continente americano.

No importa donde esté ubicado el mando sino lo que haga, afirman los portavoces de AFRICOM, que han retrasado la ubicación del nuevo mando al otro lado del Estrecho hasta que se avance en el trabajo conjunto con los oficiales de las naciones asociadas al mismo y con las que se concretará operaciones a largo plazo: tanto intervenciones militares como operativos antiterroristas para proteger el transporte de combustible en una fuente de recursos energéticos que ya le disputan a EE UU naciones como India y China que obtiene 300.000 barriles diarios de petróleo en Sudán a cambio de armas. Y si la nueva carnicería que afecta a la República del Congo guarda relación con la obtención de minerales como el coltan o el wolframio, necesarios para las nuevas tecnologías, habrá que recordar que allí se emplazó uno de los principales mandos estadounidenses durante la guerra fría.

A partir de febrero de 2007, la Casa Blanca y el Pentágono se habían dado un año para consolidar una organización unitaria que agrupase a EE UU pero también a socios africanos con un compromiso a largo plazo. Y, al día de la fecha, eso sigue sin ser posible salvo que el flamante presidente Obama pueda movilizar en tal sentido a sus parientes de Kenia, uno de los llamados «estados pivote» del despliegue estadounidense en el continente negro, junto con Sudáfrica, Nigeria y Etiopía. No importa donde esté ubicado el mando sino lo que haga, afirman los portavoces, que han retrasado la ubicación del nuevo mando al otro lado del Estrecho hasta que se avance en el trabajo conjunto con los militares de las naciones asociadas al mismo y con las que se concretará operaciones a largo plazo.

¿De buena nos hemos librado en Rota? Está por ver. A Rota le puede caer un refuerzo importante en la JTF Aztec Silence creada en diciembre de 2003, bajo el mando del EUCOM y el control operacional de la VI Flota de EE UU, que se centra en operaciones de vigilancia, reconocimiento e inteligencia sobre organizaciones terroristas, para proporcionar información a los aliados del Norte de África. En el AFRICOM, también se especula con una mayor utilización de las Canarias por su emplazamiento geográfico en el continente, un supuesto que inquieta desde hace meses a la población de las islas. A Rota, en cualquier caso, se le podría asignar un papel relevante en la paulatina retirada de EE UU del polvorín de Irak, un plazo que la ONU fija en un año y que Bush quería retrasar tres. Más temprano que tarde, nuestro cielo se llenará otra vez de aviones tipo Galaxy.

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TORTURADA AL PIE DE LOS TURISTAS EN MARRUECOS: ZAHRA BOUDKOUR

9 noviembre, 2008

Torturada al pie de los turistas

Una joven marroquí narra desde la cárcel el suplicio que le infligió la policía por encabezar una revuelta estudiantil

Arriba los turistas recorren maravillados la célebre plaza de Jamaa el Fnaa en Marraquech. Abajo, en el sótano de la comisaría que da a la explanada, Zahra Boudkour, de 21 años, permanece atada y desnuda durante largas horas. Tiene la regla, el suelo del calabozo está salpicado de sangre y así la contemplan los policías que la interrogan y sus 17 compañeros, todos varones, detenidos con ella el 15 mayo.

Zahra Boudkour era la única mujer protagonista de la revuelta estudiantil de la primavera en Marraquech. Es militante de la Unión Nacional de Estudiantes Marroquíes, el sindicato estudiantil controlado ahora por los islamistas, pero “yo soy comunista”, se apresura en precisar desde la cárcel de mujeres donde lleva cerca de un semestre.

Encerrada “con más de 30 reclusas en una celda prevista para 12”, Boudkour está ahora pendiente de juicio junto con otros 10 camaradas. Un primer grupo de siete estudiantes fue condenado en junio a un año de prisión. Gracias a la corrupción que impera en las cárceles marroquíes, Boudkour obtiene, a ratos, un móvil con el que habla con este corresponsal.

Pese a declararse comunista no quería hacer la revolución ni acabar con la monarquía. Tras una intoxicación colectiva, en mayo, en la cantina de la Universidad Cadi Ayad, Boudkour y sus compañeros organizaron sentadas y marchas, a las que se sumaron hasta 2.000 estudiantes, para exigir algunas modestas mejoras. Revindicaban, por ejemplo, que la beca mensual aumentase a 1.500 dirhams (unos 137 euros).

La protesta del 14 de mayo acabó en batalla campal con las fuerzas de seguridad. Las pedradas y cócteles molotov lanzados sobre los antidisturbios “pusieron en peligro la vida de los agentes”, según la Wilaya (gobierno civil). Éstos se ensañaron con los estudiantes. Abdelkebir Bahi resbaló en la azotea de un colegio mayor al esquivar el golpe de una porra, según relató al semanario Tel Quel. Cayó al vacío, logró agarrarse al murete, pero aporrearon sus dedos hasta que lo soltó. Tiene la columna rota y está en silla de ruedas.

La joven sindicalista fue detenida el 15 de mayo a las nueve de la mañana a mitad de camino entre la Facultad de Derecho -estaba en tercero- y la de Letras. “Allí mismo empezaron a golpearme, a insultarme y a amenazar con violarme”, recuerda. “Más tarde, en comisaría, me pegaron con una barra de hierro y uno me asfixió hasta que perdí el conocimiento”.

“Durante cinco días nos torturaron a todos casi interrumpidamente”, prosigue. “Nos enclaustraron en una mazmorra oscura y fétida y sólo los ruidos que nos llegaban de la plaza Jamaa el Fnaa nos permitían deducir si era de día no de noche”. “Hasta en la misma cárcel me maltrataron los primeros días”. “Créame, en Marruecos nada cambió desde los años de plomo“, la peor etapa de la represión en tiempos de Hassan II. A mediados del mes de abril, Boudkour tomó la decisión, coordinándose con sus compañeros, de iniciar una huelga de hambre.

“Reivindicaba el derecho a recibir visitas, seguir estudiando y salir al patio todos los días”, recuerda. “Al cabo de 46 días la dirección de la prisión prometió acceder a todas las peticiones, pero no ha cumplido”, se lamenta.

La sindicalista es originaria de Zagora, una pequeña ciudad en puertas del Sáhara Occidental. Tiene tres hermanos y es Ghalia, estudiante en Marraquech, la que distribuye una fotografía de la reclusa en la que aparece con hijab. ¿Una comunista con pañuelo islámico? “Es una casualidad, me lo puse un día en que no tuve tiempo de peinarme”, responde. “Lo importante no es el aspecto externo, sino las convicciones”. Las suyas son firmes. ¿Sabía a lo que se arriesgaba manifestándose? “Sí, es el precio a pagar por la militancia política”.