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LOS DOS MARRUECOS

16 noviembre, 2008

MARRUECOS: LAS CUENTAS PUBLICAS DE UN PAIS CON GRAVES PROBLEMAS SOCIALES.

Dentro de lo que conocemos como marruecos viven dos países completamende diferentes: uno lo forma el sultán, su régimen y la cúpula del ejército marroquí; el otro lo forma el resto, los pobres, los que viven con 1 euro al día.

Del resto, tenemos noticias diarias. Pateras que cruzan o se unden en el Estrecho de Gibraltar, millones de marroquíes viviendo fuera de marruecos, miseria, muertos por hambre y frío en zonas rurales y graves problemas sociales como los de Sidi Ifni.

Marruecos sigue siendo hoy en día una sociedad con un alto índice de paro, sobre todo en las ciudades, que en algunos casos supera el 15% de la población. También está la tasa de analfabetismo, que supera el 50% de la población, sobre todo en mujeres.

Ese es el marruecos que no le interesa a nadie, que no sale en las guías turísticas y que el propio régimen marroquí se empeña en ocultar vendiendo falsas noticias de la prosperidad de marruecos.

Por otro lado, en marruecos se puede ver la opulencia más indigna. Un palacio para el sultán en cada ciudad importante del país para un monarca que se suele dedicar a practicar sus deportes favoritos y que cada vez pasa menos días en marruecos, ya que prefiere vivir en su palacio de París. Para Mohamed VI (el autodenominado “Rey de los pobres”) y su entorno, la crisis no existe. La fortuna incalculable del sultán por fin se pudo calcular en parte y se cifra por la revista estadounidense Forbes en más de 2.000 millones de dólares. Los marroquíes en el exilio cifran esa cantidad en el doble, unos 4.000 millones. Dentro de esto, hay que tener en cuenta que el sultán Mohamed (el séptimo monarca más rico del mundo) y su familia controlan al menos el 60% de los títulos que cotizan en la principal Bolsa marroquí, la de Casablanca, por medio de empresas controladas directa o indirectamente por el holding real Siger.

El sueldo mensual de majetski Mohamed es de unos 36.000 euros, prácticamente el doble que el presidente de Francia Nicolas Sarkozy, que cobra unos 20.000 euros al mes. Zapatero tiene un sueldo para 2008 de 91982 euros, es decir, unos 7700 euros al mes, cinco veces menos que Mohamed VI.

En estos días, también hemos conocido que el equivalente al ministro de defensa marroquí, Abderrahman Sbai, presentaba el presupuesto de su cartera para 2009. Para un país en el que la gente tiene que emigrar por la extrema pobreza en la que viven millones de marroquíes, hay un presupuesto del 16% del total de inversiones del estado marroquí. Esto significa en euros un gasto de unos 3.200 millones de euros, destinados principalmente a la compra de armamento para seguir alimentando la guerra contra el Frente Polisario, pese a que existe una tregua desde 1991.

marruecos sigue desplegando un ejército en el Sáhara Occidental ocupado y en la frontera con Argelia y Mauritania. En sólo 6 años, entre 1985 y 1991, el coste de ese despliegue rondó la mareante cifra de 80.000.000 (80 millones) de dólares al mes.

Por todo esto, se puede hablar de los 2 marruecos. El que pasa hambre, se tiene que buscar la vida fuera de su país o muere en el intento y el que vive muy bien con la situación actual del país. La guerra y la ocupación del Sáhara interesan al sultán, a los generales marroquíes (que cobran más que su Primer Ministro) y a los miembros del régimen. Por eso es por lo que a Mohamed VI no le interesa el país, ni su sufrimiento ni sus problemas. Para qué va a desarrollar Mohamed VI su país si puede utilizarlo de coto de caza para su beneficio y el de los que le rodean?

El problema es que en un país con grandes tasas de analfabetismo, pobreza y exclusión social, la mayoría de estas informaciones no llegan nunca. De eso, del aislamiento social e informativo de millones de marroquíes, se vale el sultán y su régimen para seguir haciendo y deshaciendo a su antojo en el país. Mohamed VI, cuando viaja por el país, le gusta ir repartiendo limosnas entre los pobres. Lo que dudo es que haga por lavar su conciencia, ya que no creo que la tenga. Con esto, se gana una imagen de Dios en su país, aunque cada vez haya más voces críticas de marroquíes que se dan cuenta de la verdadera cara de su sultán. Y es que Mohamed VI es sólo el Rey de los ricos.