Archive for 23/07/09

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MARRUECOS: LA TRANSICION QUE NUNCA LLEGÓ

23 julio, 2009
Mohamed VI celebra 10 años en el poder sin cumplir con las expectativas
BEATRIZ MESA
RABAT

Hace 10 años en un día como hoy, todas las banderas marroquís estaban a media asta y los habitantes de Rabat vestían de luto. Hassán II, el hombre que gobernó con puño de acero el reino magrebí, había muerto. Hoy se recuerda su muerte y la entronización de su hijo, Sidi Mohamed, en quien buena parte de la población proyectó todas las ilusiones y las esperanzas del cambio, de la ansiada «transición».
El príncipe heredero, de quien se decía «tiene madera democrática», sucedía a su padre y abría una nueva singladura en la forma de reinar. Parecía que se acababa el reinado de los abusos, de los atropellos, de las detenciones arbitrarias, de las desigualdades, y que Marruecos entraba en un dorado periodo donde primaría la justicia social gracias al proclamado «Rey de los pobres».
Una década más tarde, las primeras buenas intenciones se han visto frustradas, la transición no ha llegado a cuajar y el joven Mohamed VI no logra colmar las expectativas del ciudadano de vivir en un Estado de derecho. El príncipe heredero ha pasado a llamarse el monarca de la «continuidad». Al borde de los 47 años, el monarca alauí sigue dominando todos los sectores, en él se concentran los poderes y continúa siendo alguien «sagrado» e «invulnerable». Es la sombra de su padre. Pero Mohamed VI no es Hassán II. Desde que subió al trono, su objetivo ha sido acercarse al pueblo y lo ha hecho, a diferencia de su predecesor, multiplicando los viajes, recorriendo poblaciones remotas donde jamás puso un pie Hassán II.
Sin romper del todo con la tradición, cuando el rey se desplaza también lo hacen las cientos de alfombras de lana, como las que se extendieron en la playa de Alhucemas para evitar que el monarca alauí se llenara los zapatos de arena y, allá donde viaje, la parada del besamanos es emblemática. Pero el hecho de dejarse ver demasiado a menudo en público no quiere decir que el rey conozca la realidad de un país en el que reina y gobierna. Analistas e historiadores están convencidos de que ignora lo que ocurre en la sociedad porque a su paso se ha sembrado césped y levantado tapias para esconder los bidonvilles (chabolas).
Mohamed VI tampoco es Hassán II cuando reconoce la existencia de pobreza y crea importantes instituciones para erradicarlas, cuando entiende que uno de los problemas acuciantes es la marginación de la mujer e impulsa un nuevo código de familia que les garantiza más derechos, y cuando levanta proyectos de infraestructuras de electricidad, autopistas y agua potable.

Permisivo con la corrupción

Su toque de modernidad, la imagen que quiere trasladar, encajaría muy bien si no fuera porque «permite la corrupción, consiente a los aduladores y a una justicia que no es independiente», según criticó un analista político. Y en plano ideológico y religioso «no deja libertad para que cada cual piense como quiera».
Tampoco es su padre en otro punto crucial. Se muestra como un joven tímido, discreto, poco locuaz, que repele las cámaras y parece que lee a regañadientes cada uno de sus aislados discursos. Solo han dado siete entrevistas y ninguna rueda de prensa en 10 años. «Morocco is first (Marruecos, primero)» o también «Taza (una ciudad marroquí) está antes que Gaza» son dos lemas que reflejan desinterés. Hace tres años que no acude a las cumbres. Su tiempo transcurre entre los palacios y chalés señoriales, subido a un tren de vida –esto sí lo ha heredado de su difunto padre–, inalcanzable por el común de los mortales. La fortuna del «Rey de los pobres» está clasificada entre las primeras de los reyes del planeta.

Fuente original: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=631711&idseccio_PK=1007&h=

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EL INMENSO PODER DE MOHAMED6

23 julio, 2009

El inmenso poder de Mohamed VI

El rey de Marruecos, que hoy celebra su décimo aniversario en el trono, no ha impulsado las reformas institucionales que necesita su país ni ha tomado las medidas necesarias para combatir la pobreza

En comparación con el año 2000, el primero del reinado de Mohamed VI, hoy hay en Marruecos más corrupción, menos estabilidad política, menos respeto por las normas jurídicas y menos libertad de expresión; además, el Estado es menos eficaz y la calidad de la legislación apenas ha mejorado. ¿Quién afirma todo esto? Ni más ni menos que el Banco Mundial. La filial del banco que se encarga de evaluar la gobernanza de sus países miembros publica todos los años una serie de índices que miden los resultados obtenidos por los diferentes Gobiernos. Su última entrega no sólo es severa en términos absolutos con el reinado de Mohamed VI, sino que también lo compara, desfavorablemente para él, con los últimos años del de su padre, Hassan II.

Sorprenden estos resultados cuando se piensa en ciertas iniciativas y en todo lo que se ha llevado a cabo en Marruecos bajo su reinado. ¿No es un avance democrático la celebración regular de elecciones legislativas y municipales libres? ¿O no constituye la multiplicación de proyectos de infraestructuras una dinámica favorable al crecimiento económico? ¿No ha crecido la economía más rápidamente desde que subió al trono Mohamed VI? ¿No suponía el trabajo del Tribunal de Equidad y Reconciliación una ruptura capital con el oscuro pasado de violaciones de los derechos humanos? ¿No ha sido la reforma jurídica del estatuto de la mujer una revolución que ha venido a modernizar la sociedad?

En realidad, la evaluación del Instituto del Banco Mundial sólo sorprenderá a quienes se han limitado a un análisis superficial de los acontecimientos que han tenido lugar durante estos últimos 10 años. Pues si bien es cierto que no todo ha sido negativo, ha habido graves fallos de gobernanza.

Empecemos por la omisión más evidente de Mohamed VI en el proceso de modernización del país: la reforma de sus instituciones. Marruecos sigue funcionando conforme a una Constitución votada en 1996 que sanciona el poder efectivo de la monarquía sobre el aparato del Estado. Aunque en la Constitución se menciona nominalmente la separación de poderes, sus disposiciones garantizan la concentración absoluta de esos poderes en manos del Rey. De esto se desprenden dos consecuencias importantes: una justicia que no goza de independencia alguna; y un Parlamento debilitado, en gran medida reducido al estatus de cámara de registro. Esta ausencia total de contra-poderes significa que quien detenta verdaderamente la autoridad del Estado, el Rey, no es responsable ante los ciudadanos cuyos asuntos administra.

Pero no sólo existen las instituciones políticas; existe también la cultura política. Es una idea generalizada que, en los procesos de transición, las élites en el poder mantienen el control del Estado, pero permiten que se desarrolle una cultura de apertura, la cual facilita la evolución suave hacia la democracia. Esta cultura se manifiesta en una mayor libertad de expresión y en el acceso al ágora de unos actores anteriormente proscritos. ¿Ha permitido Mohamed VI que se instalara esta cultura? Los telediarios de las cadenas nacionales nos dan algunos elementos con los que responder a la pregunta: en los boletines de noticias, que están íntegramente consagrados a la glorificación del monarca, no se oyen nunca las voces disidentes. Cierta prensa escrita independiente se aventuró en terrenos editoriales menos ortodoxos, pero ha tenido que pagar muy cara su temeridad. Pocas son hoy las publicaciones que se atreven a refutar la hegemonía real.

En el plano político, la puerta continúa cerrada a las organizaciones que rechazan el estatus del Rey. El grupo islamista Justicia y Beneficencia, que se considera un movimiento político con profundas raíces populares, sigue prohibido y sus dirigentes y militantes son perseguidos. Nadia Yassine, figura emblemática del movimiento e hija de su cabeza espiritual, Ahmed Yassine, fue demandada judicialmente por haberse atrevido a decir que prefería el sistema republicano al monárquico.

La sociedad civil ha visto transformarse la implicación social de la monarquía en estrategia de control del campo social. Dos instrumentos se utilizan para eliminar de los circuitos de financiación y de ayudas a las ONG demasiado independientes para el gusto real: uno es la fundación Mohamed V, controlada por el Gabinete Real que se encarga de combatir la pobreza; el otro, la Iniciativa Nacional para el Desarrollo Humano, un organismo creado para coordinar los esfuerzos del Estado y de la sociedad civil, en el que el Ministerio del Interior ha terminado teniendo un papel central de control.

La expansión desenfrenada del imperio económico del Rey participa de esta misma estrategia de ocupación del terreno a toda costa. El aumento de los negocios del Rey en todos los ámbitos, unido a la corrupción endémica del sistema judicial desalienta la competencia y contribuye a debilitar la competitividad de la economía en general. Se le puede echar también la culpa a la justicia de los pasos en falso que se han dado en la aplicación de la reforma del estatuto de la mujer. Una reforma, amparada por el Rey, que no llega a entrar verdaderamente en vigor a causa de las omisiones y las debilidades institucionales. Nos viene aquí a la memoria un caso histórico: el sha de Irán y su revolución pacífica de 1963. En el caso de Irán, la historia acabó demostrando claramente que el respeto de los derechos de la mujer sólo se consigue en el marco del respeto de los derechos humanos y de la liberación política que permite perpetuarlos. Unos derechos humanos que el régimen de Mohamed VI ha seguido violando. Marruecos no se quedó al margen de los excesos de la guerra contra el terrorismo. Sobre todo con un régimen que no se hizo de rogar y se apresuró a ofrecer sus cárceles y la experiencia nefasta de sus torturadores al Gobierno de Bush. El caso judicial más avanzado actualmente en el Reino Unido de entre todos los de los detenidos en Guantánamo por atentar contra la Administración estadounidense es el de Mohamed Binyam. Este británico de origen etíope afirma que fue torturado en Marruecos. La prensa marroquí se hizo eco, en cambio, del tratamiento similar que habían recibido ciertos ciudadanos marroquíes sospechosos de terrorismo.

Estos últimos años se han caracterizado también por la retirada de Marruecos de la escena internacional. El Rey no ha estado presente en gran número de encuentros importantes. Y ha sucedido con frecuencia que no llegara a recibir en Rabat a altos cargos extranjeros en visita en el país para asuntos cruciales para el reino. El presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, lo recibió oficialmente con motivo de su segundo viaje por la región, pero él no hizo lo mismo con Christopher Ross, el enviado especial del secretario de la ONU para el Sáhara Occidental. El monarca pretextó que se encontraba visitando el este del país y que no tenía tiempo para recibir al enviado de Ban Ki-moon. Sin embargo, la posición de Marruecos en este asunto debería ocupar un lugar privilegiado en la agenda real.

Con la partida de G. W. Bush de la Casa Blanca, Marruecos ha perdido un apoyo importante con respecto al Sáhara. No parece que el Gobierno de Obama vaya a tomarse muy en serio la propuesta marroquí de otorgar la autonomía al Sáhara Occidental en lugar de la celebración de un referéndum de autodeterminación. En una carta dirigida recientemente al Rey, el presidente estadounidense subrayaba la importancia de “llegar a una solución que responda a las necesidades de la población, en términos de una gobernanza transparente, de confianza en el Estado de derecho y de una administración de justicia equitativa”. Una forma de decir que estas condiciones, contrariamente a lo que afirma el régimen marroquí, siguen sin darse. Así, la falta de reformas institucionales se ha convertido en un importante handicap para Marruecos en sus intentos de que la comunidad internacional reconozca la marroquineidad del Sáhara Occidental.

A favor del Rey hemos de decir que heredó unas élites políticas aplastadas por el Gobierno de hierro de su padre. Los últimos años de modernización política del padre no bastaron para regenerar a una clase política debilitada. Ésta no ha sabido o no ha querido enfrentarse a la monarquía en el terreno de las reformas políticas. No sólo las había reducido la apisonadora de Hassan II, sino que también temían desestabilizar a un Rey joven y sin experiencia. Pero después de 10 años de reinado ya no se puede seguir echando la culpa de la ausencia de reformas a la novedad, sino a la falta de voluntad.

Aunque Mohamed VI parecía sincero en su voluntad de modernizar la sociedad marroquí y de combatir la pobreza, pese a sus gestos de apoyo a los necesitados, en realidad nunca quiso pagar el precio político necesario para alcanzar estos objetivos.

Fuente original: http://www.elpais.com/articulo/opinion/inmenso/poder/Mohamed/VI/elpepuopi/20090723elpepiopi_10/Tes

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EL SECTOR DEL TOMATE DICE QUE MARRUECOS HA DEFRAUDADO 24 MILLONES DE EUROS A LA UE

23 julio, 2009

El sector del tomate dice que Marruecos ha defraudado 24 millones a la UE

Los principales productores se reunieron ayer en Almería · Han presentado una reclamación contra la Comisión Europea por “dejación de funciones” ante el Defensor del Pueblo Europeo

Basta ya. Los principales productores españoles de tomate se plantaron ayer ante la actitud de la Comisión Europea, a la que acusaron de “dejación de funciones” por hacer la vista gorda ante la entrada indiscriminada de esta hortaliza en la Unión Europea por parte de países terceros.

Reunidos en Almería, los representantes del sector con mayor peso en España, los productores de Murcia, Comunidad Valenciana y Canarias, junto a Andalucía, ampliamente representada y respaldada por los empresarios almerienses, que conforman el Comité de Tomate de la Federación Española de Productores y Exportadores de frutas y hortalizas, del que Coexphal es miembro privilegiado, por ser la provincia más exportadora de tomate, lanzaron un mensaje muy claro: “Hemos presentado formalmente esta misma mañana [por ayer] una reclamación ante el Defensor del Pueblo Europeo contra la Comisión Europea por no haber actuado y evitado el fraude respecto a los precios de entrada de las importaciones de tomate a la UE procedente de Marruecos”, explicó el presidente del Comité de Tomate, José Hernández Navarro.

En concreto, el fraude originado contra las arcas comunitarias, tan sólo en la presente campaña, la 2008-2009, asciende a 24.117.000 euros por parte de los exportadores marroquíes, según los datos que maneja Fepex, recabados desde las diferentes aduanas y organizaciones de ámbito europeo que publican dichas estadísticas, tal como afirmó Hernández.

Una pérdida económica no sólo para la Hacienda de la UE, sino para los casi 500 millones de ciudadanos que viven en su territorio geográfico. “Nos perjudica a todos los ciudadanos de la Unión Europea”, recordó José Hernández, no sólo a los productores de tomate.

A juicio de los productores de tomate andaluces, murcianos, valencianos y canarios, que componen, en conjunto, alrededor del 90% de las exportaciones de esta hortaliza, la Comisión Europea realiza un doble fraude. Además de la “dejación de funciones”, el Comité de Tomate critica duramente que este organismo europeo no hace cumplir la legalidad vigente establecida por la OCM de frutas y hortalizas en cuanto a los precios de entrada pactados en los acuerdos entre la UE y los países terceros, que en el caso del tomate, está fijado en 0,46 euros el kilo, como el corte máximo, por encima del cual, Marruecos debería pagar una serie de tasas arancelarias.

En ese sentido, José Martínez Portero, representante de Almería en este Comité de Tomate, matizó que deberían haber pagado 29 euros por cada 100 kilos de tomate introducidos por encima del límite establecido.

Según los datos de Eurostat, recogidos por Fepex, Marruecos ha incrementado la exportación de tomate hacia la UE de forma exponencial. A pesar de los acuerdos de comercialización entre ambos territorios, previstos para poner límites a estos países terceros y hacer prevalecer, en teoría, la preferencia por la producción propia, comunitaria en este caso, el país norteafricano ha aumentado un 60% sus ventas hacia la UE en los últimos cuatro años, pasando de 191.310 toneladas en 2004 a 305.542 toneladas en 2008.

Esta progresión de las exportaciones marroquíes provocan directamente una pérdida de competitividad y, por consiguiente, de rentabilidad a los productores de tomate españoles, ya que “incumplen de forma sistemática” el límite del precio, introduciendo la hortaliza por debajo de lo acordado y hundiendo el mercado.

Esta situación ha provocado una disminución de entre un 30 y un 35% del volumen en kilos exportado por parte de España hacia la Unión Europea en los últimos “dos o tres años”, apuntó José Hernández.

No es la primera vez que este sector une sus fuerzas ante este problema. Fepex lleva haciendo un exhaustivo seguimiento a las exportaciones de tomate marroquí hacia la UE desde la campaña 1998-1999.

Precisamente, presentó una denuncia en 2004 ante la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) y casi tres años después, este organismo les dio “la razón por el fraude sistemático de las exportaciones de tomate de Marruecos”. De ahí la insistencia del Comité de Tomate, compuesto por las asociaciones de productores y exportadores de Andalucía (Coexphal), Murcia (Proexport), Comunidad Valenciana (Fexphal) y Canarias (Fedex y Aceto), a la hora de poner el asunto en manos del Defensor del Pueblo Europeo, que será ahora el encargado de actuar y arbitrar, recabando y contrastando la información “pública y oficial” que ya le ha entregado Fepex, para confirmar el grado de incumplimiento por parte de Marruecos.

El gerente de Coexphal, Juan Colomina, hizo hincapié en el descenso en el precio de venta tan pronunciado que ha experimentado este año el tomate nacional, consecuencia directa de “la entrada masiva de tomate de terceros países”, pero que, en condiciones normales, si pagaran las tasas arancelarias, se equipararían los precios y el tomate español sería más competitivo en el mercado internacional.

Fuente original: http://www.elalmeria.es/article/finanzasyagricultura/476050/sector/tomate/dice/marruecos/ha/defraudado/millones/la/ue.html