Archive for 11/10/09

h1

EL BUEN HUMOR, PROHIBIDO EN MARRUECOS

11 octubre, 2009
Khalid Gueddar pone a prueba los estrechos límites de la libertad de Prensa en Marruecos con sus caricaturas que le han valido prohibiciones, interrogatorios, humillaciones y arbitrariedades

Disminuir tamaño del textoAumentar tamaño del texto

El (buen) humor prohibido
LUIS DE VEGA | RABAT
Actualizado Domingo, 11-10-09 a las 06:03
Khalid Gueddar carga su pluma con cartuchos de ingenio y audacia. A pesar de todo, el caricaturista marroquí más famoso estos días tuvo que exilarse un lustro en Francia para escabullirse de las presiones del poder después de que calentara los ánimos de las autoridades como estrella del semanario «Demain», que dirigía Ali Lmrabet hasta que se lo cerraron en 2003. Desde París, Gueddar colaboraba con medios como Courrier International y participó en 2006 en la fundación de la web satírica «Bakchich», que estos días le rinde homenaje con una caricatura diaria en su honor.
«Me fui a Francia antes de que las amenazas pasaran a algo más grave, pero siempre pensando en regresar», comenta. Sólo volvió a Marruecos a finales de 2008 convencido por una oferta de trabajo que, en principio, respetaría su libertad en «Al Massae», el diario más vendido del país. Pero la publicación en «Bakchich» de un dibujo suyo del rey Mohamed VI acabó con Gueddar de patitas en la calle.
Había osado hacer de funámbulo sobre una de las tres líneas rojas que marcan el devenir de los medios de comunicación: la Monarquía, el Islam y la integridad territorial. «Para mí no hay líneas rojas. Para mí hay leyes», afirma. «Nuestro espacio de libertad en Marruecos está muy, muy, muy limitado, pero debemos aprovecharlo por pequeño que sea con inteligencia».
Pronto fue reclutado de nuevo por Taoufik Bouachrine, un redactor jefe que escapó de «Al Massae» para dirigir «Al Akhbar al Youm», donde apareció una caricatura en portada de Mulay Ismail, primo del Rey, que se casaba ese fin de semana. «El problema de fondo es nuestra línea crítica con el Gobierno y con Palacio», explica Bouachrine. «La Prensa independiente sigue sin ser aceptada».
Las mayores polémicas están relacionados con la figura del Rey: la imposibilidad de ahondar en un comunicado sobre su enfermedad o la de publicar una encuesta sobre su gestión aunque los resultados le sean abrumadoramente favorables. «Por desgracia, estos diez años de reinado son una catástrofe para la libertad de prensa», añade el director de «Al Akhbar al Youm». «El poder quiere marcar nuevas líneas rojas, sobre todo en torno a la familia real, sus negocios, sus posesiones…»
A raíz de la caricatura del primo de Mohamed VI, el Ministerio del Interior clausuró la redacción de manera ilegal, insisten Bouachrine y Gueddar, pues no hay ley que se lo permita sin orden judicial. Además desde aquel día impiden salir a la calle al periódico, lo que les supone pérdidas de unos 12.000 euros diarios. Paradójicamente, los ejemplares del 27 de septiembre con la polémica caricatura no fueron intervenidos.
Le han abierto sin embargo un proceso por ultrajar supuestamente la bandera marroquí y tanto el director como el caricaturista se sentarán mañana lunes en el banquillo. Paralelamente, el Príncipe Mulay Ismail les reclama unos 280.000 euros en otro juicio cuya vista está fijada para el 23 de octubre. De hecho, varias de las caricaturas de este reportaje se publican por primera vez. El concepto de libertad de prensa del que se enorgullece el Gobierno marroquí sin despeinarse choca con la visión que tiene Gueddar de su país y del resto del mundo. «Hay que romper tabúes… ir más allá», dice alzando la voz. Y lo dice tras cuatro interminables interrogatorios con «humillaciones, insultos, arbitrariedades…». «Mi próximo dibujo en Al Akhbar al Youm será la respuesta. Para ello emplearé además la bandera marroquí», concluye.
h1

EL GRUPO DE RIO, A FAVOR DE LA INDEPENDENCIA DEL SAHARA

11 octubre, 2009
El Grupo de Río a favor de la autodeterminación del Sahara Occidental

 

 

 

Mundo Negro
“El conflicto en el Sahara Occidental se resolverá sólo cuando el pueblo saharaui pueda ejercer el derecho a la autodeterminación. Debe darse un nuevo impulso a la negociaciones para llegar a una solución definitiva, justa y compartida” . Ésta es la valoración del representante de México en la ONU Claude Heller, en nombre del Grupo de Río (compuesto por 22 países de América Latina y el Caribe), durante las sesiones de la Comisión Política Especial y de Descolonización (Cuarta Comisión) de las Naciones Unidas que se están realizando en Nueva York .Las intervenciones relativas al Sahara Occidental, antigua colonia española ocupada por Marruecos en 1975, señalaron cómo el territorio es hoy la última colonia en África, después de que su proceso de descolonización fuera detenido en Rabat, insistiendo sobre la necesaria convocatoria a un referéndum sobre la autodeterminación como la única solución.

Algunos observadores políticos afirmaron en cambio que la independencia de un “micro-Estado” decidida a priori, pero difícilmente practicable en esencia, podría fácilmente provocar una “balcanización” de una región ya de por sí inestable.

Denunciando las violaciones diarias cometidas por el ejército de Marruecos en perjuicio del pueblo saharaui y la grave situación humanitaria de los casi 50.000 refugiados de Tindouf (territorio argelino), varios defensores de derechos humanos pidieron que se prorrogue el mandato de la MINURSO (misión local de la ONU) y que se extienda a la protección del pueblo saharaui.

Por otra parte, el representante del frente POLISARIO en la ONU, Ahmed Bujari, señaló que el punto muerto de las conversaciones sirve a Rabat para explotar de manera ilegal los importantes recursos naturales del Sahara Occidental.

Al mismo tiempo, las autoridades marroquíes anunciaron la puesta en marcha de una campaña, denominada Oui-Autonomie, el 6 de noviembre, para presentar en el país el proyecto de autonomía para el Sahara Occidental como el único camino posible, contrapuesto al referéndum sobre la autodeterminación pedido por el POLISARIO.

Fuente original: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=93061

h1

NI LOS ARTISTAS SAHARAUIS SE LIBRAN DE LA REPRESION MARROQUI

11 octubre, 2009

ELOY VERA | PUERTO DEL ROSARIO

Domingo, 11-10-09
No buscaban otro futuro, simplemente un futuro posible. Jadiyetu, Yamal, Mohamed y Lumahad decidieron abandonar El Aaiún y a sus familias para poder hacer aquello que más les gustaba: cantar con la libertad que todo artista persigue a lo largo de su carrera.
Cansados de la represión marroquí y de los constantes abusos, ahora residen en Fuerteventura donde esperan que el Gobierno español les conceda el estatuto de refugiados.
El grupo musical El Uahda (La Unión) llegó en enero de 2008 a Fuerteventura, invitados por la asociación marroquí Kabar para participar en unos festivales de música en Corralejo y Puerto del Rosario. En ambas actuaciones, no dudaron en proclamar la independencia del Sáhara, lo que produjo el malestar de la comunidad marroquí presente en los actos.
Tras actuar en el Auditorio de Puerto del Rosario, donde su vocalista Jadiyetu se cubrió con una bandera saharaui, decidieron trasladarse a la comisaría de Puerto del Rosario y solicitar asilo en España. Con la ayuda de miembros de la colonia saharaui en la isla, se trasladaron a una casa de Morro Jable donde vivieron hasta conseguir alquilar un piso en la zona de Nuevo Horizonte, en Antigua.
Año y medio después, dos de sus componentes, Mohamed uld Mustafa y Lumahad uld El Mojtar ya no residen en Fuerteventura. Quienes sí lo hacen son el matrimonio formado por Yamal Lomine Embarak y Jadiyetu Mint Sueyeh que, sentados en una plaza de Puerto del Rosario, recuerdan los motivos por los que tuvieron que renunciar a vivir en su país y dejar atrás a su hijo de once años.
«En los territorios ocupados, no podíamos trabajar ni cantar que es lo más importante para nosotros», apunta Yamal, quien recuerda cómo cada vez que interpretaban letras en las que se proclamaba la independencia del Sáhara recibían brutales palizas por parte de la policía marroquí.
«Te prohíben actuar»
«Si quieres ser artista en El Aaiún tiene que ser a favor de Marruecos, si no te pegan y te prohíben actuar. Los cantantes allí apenas pueden desarrollarse como artistas», agrega este saharaui.
Este grupo de música tradicional saharaui, tras llegar a España ha actuado en varias islas y en la Península. En el Sáhara participaron en diversas festividades, además de obtener numerosos reconocimientos en distintos festivales.
Jadiyetu, una cantante que ya contaba, antes de unirse a El Uahda, con gran reconocimiento como solista entre los círculos culturales de su país, recuerda cómo desde pequeña sus compañeros de clase de origen marroquí le pegaban por tararear letras sobre el Sáhara. Golpes que se intensificaron según crecía. «Estando embarazada recibí una paliza por parte de la policía», comenta.
Yamal y Jadiyetu recuerdan las presiones a las que fueron sometidos en El Aaiún por participar en manifestaciones a favor de la independencia de su pueblo.
Yamal permaneció tres meses en la cárcel en 1994. «Allí recibí golpes e, incluso, tengo un hermano que estuvo 16 años en prisión por ir en contra del Gobierno marroquí». A Jadiyetu se le llenan los ojos de lágrimas cuando revive la Intifada en 2005 y la llegada al Aaiún de la activista saharaui Aminata Haidar.
Cada respuesta, un golpe
«La recibí cantando y tocando un tambor, mientras los marroquíes me daban puñetazos por decir que no quería a Marruecos. Me preguntaban si quería a Marruecos y yo decía que no y cada respuesta se acompañaba de un golpe», lamenta la mujer.
Al drama de vivir lejos de su tierra y al de haber dejado atrás a su hijo, Yamal y Jadiyetu se enfrentan a una dura situación económica, ya que ambos se encuentran en paro. «Llevo ocho meses sin trabajar tras sufrir un accidente, por lo que vivimos gracias a la ayuda que nos envía nuestra familia en el Sáhara», comenta Yamal. Reconocen no tener fuerza para cantar en estos momentos. «Pero así es la vida, unas veces triste y otras contentos», agregan.
El grupo El Uahda tuvo que huir del Sahara
ocupado y pedir asilo político en Fuerteventura ante la represión marroquí _ Su delito, interpretar canciones en defensa del pueblo saharaui