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ROSA DIEZ VISITA A LOS HIJOS DE AMINETU HAIDAR Y ES EXPULSADA DE CASA DE UNA ACTIVISTA SAHARAUI

13 diciembre, 2009

Rosa Díez Visita a los Hijos de Haidar y la expulsan de casa de una activista saharaui

Rosa Díez, a su llegada El Aaiún. | Alberto CuéllarRosa Díez, su llegada El Aaiún. | Alberto Cuéllar

  • En la misiva les dice: «Pienso en vosotros una cada instante»
  • Ha Podido conversar con ellos y una larga Reunión Emotiva y
  • El estado de salud de la activista se debilita, según los que la han visto

Los hijos de Aminatu Haidar han recibido la visita de Rosa Díez en El Aaiún, quien les ha entregado una carta escrita por su madre y ha Transmitido Preocupación y su cariño. «Pienso en vosotros en cada instante», decía una de las frases de la misiva. Después, la parlamentaria Fue expulsada de casa de una activista saharaui por Policías marroquíes.

La diputada de UPyD ha logrado ya con REUNIRSE Hayat Mohamed, de 15 y 13 años, con los que ha Mantenido una larga y cariñosa conversación sobre su madre, que cumple hoy 28 días de huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote y Estado de Cuyo salud se está debilitando paulatinamente, según ha relatado un Efe el documentalista Pedro Barbadillo tras visitarla: «La he visto muy débil, muy debilitada, Prácticamente no podia hablar, hablaba con un hilo de voz».

El mensaje que Rosa Díez ha Hecho llegar a la madre Después del encuentro es que sus hijos «la quieren mucho». De Hecho, ha explicado que el niño está más afectado que la hija, que tiene un carácter más fuerte, «como el de la madre».

La diputada, con la carta. | A. C.La diputada, con la carta. | A. C.

Después de este encuentro, la presidenta de UPyD Fue una casa de La activista saharaui El Ghalia Djimi, Vicepresidenta de la Asociación Saharaui de Violaciones de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental. De allí Fue expulsada por Más de una decena de Policías marroquíes, Tras advertirle de que sólo se había autorizado su Visita a los Hijos de Aminatu Haidar «por razones humanitarias», pero que no Tenía permiso para estar en esta otra casa de una militante saharaui, informa Europa Press. «Han llamado a la puerta y han entrado Diciendo que yo no Tenía autorización para estar en la casa. Usted se tiene que marchar de aquí, se tiene que ir, traemos esa orden», relató Rosa Díez.

«Nos hemos Marchado para no dar más problemas, Entonces han venido otros y nos han dicho que por razones humanitarias podia estar con los hijos pero no con la familia de Galia «Mientras Estos hombres nos Siguen una corta explicó Rosa Díez.» Ahora estamos por la calle buscando un taxi distancia «, concluyó.

Rosa Díez Llegó a la capital del Sáhara Occidental Alrededor de las 14.00 horas Procedente de Las Palmas. En el aeropuerto no Tuvo problema para pasar el control de pasaportes tras varias Comprobaciones de las Autoridades marroquíes. Su Objetivo era entregar una carta escrita por Haidar A sus hijos que la activista saharaui escribió en una tarjeta con su imagen dibujada y el lema «Justicia y Libertad. Todos con Aminatu». En ella se podia leer: «A mis queridos Hayat y Mohamed ya mi querida sobrina Touta. Infinitamente os quiero y os echo mucho de menos. Cuidaos mucho. Vuestra mamá, que piensa uno en cada instante vosotros. Os adoro hasta la locura. Aminatu». Además, el Objetivo de la diputada de UPyD era También ejercer como «observadora» y velar por que no les pase nada a Hayat ya Mohamed, de 15 y 13 años.

«Tengo un mensaje de una madre hijos, de una mujer que está preocupada y recuerda PERMANENTEMENTE un Sus hijos y les quiere Transmitir su cariño, su fuerza y su amor», dijo Rosa Díez A su llegada a El Aaiún, informa Efe.

«CREO QUE ES IMPORTANTE que Marruecos sepa que la comunidad internacional mira También A LOS Hijos de Aminatu, Porque Cuando les Miras les protegidos«, Añadió la parlamentaria, que viaja Acompañada por una pequeña delegación de su partido. Díez que señaló, como Madre, entiende perfectamente que Haidar pretenda, ante todo, enviar un cariño sus hijos y transmitirles que lleva un cabo su protesta» para que ellos Que tengan no hacer lo mismo en el futuro «. Por ello, la diputada Reitero que el programa de su visita es» familiar «y consistirá en «charlar con ellos, Darles abrazos y besos escucharles y por si ellos quieren enviar un mensaje un su madre», Antes de regresar el lunes a España.

Llevaba la carta que Rosa Díez se la dio en mano Haidar El pasado jueves, Cuando La diputada Fue una mostrarle su apoyo a la estación de autobuses del aeropuerto de Lanzarote. La activista saharaui le expresó, cogiéndola de las manos, que partía la preocupacion por la seguridad de su familia, a la que no Se permite hablar con los medios y que tiene la casa cercada por la Policía marroquí. Entonces Rosa Díez se ofreció para aportar su granito de arena, y con un gesto diferente a la presión institucional Desplazarse hasta el Sahara para encontrarse con su familia.

Haidar acogió la idea con «ojos esperanzadores», según el relato de la política. Y le respondió: «Sería maravilloso, pero no te van a entrar dejar. Te pueden detener, ten cuidado, a lo mejor tienes problemas»,. «No, no, por eso no te preocupes. Si a ti te parece bien, lo voy hablo con tu gente y«, Decidió Rosa Díez.

Fuentes de UPyD han señalado a Efe que una Seguramente la Reunión será en un lugar «discreto», Dado que la Policía marroquí vigila la casa de la familia de Haidar.

Fuente original: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/12/espana/1260645275.html?a=9ba796d22db8db303b4ec0782675bb09&t=1260734517

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LA ÉLITE BRITÁNICA, TAMBIÉN CON AMINETU HAIDAR

13 diciembre, 2009
La élite británica pide a Brown que interceda por Haidar
Un total de 37 personalidades políticas y del mundo de la cultura británicas han remitido al primer ministro británico, Gordon Brown, una carta en la que le solicitan «actuar» para facilitar el regreso de la activista saharaui Aminetu Haidar a El Aaiún y para que pueda ejercer todos sus derechos.
Entre los firmantes están diputados y eurodiputados de los tres principales partidos británicos, sindicalistas o personalidades como Ken Loach, Brian Eno, Terry Jones, Mike Leigh y Juliet Stevenson, según recoge la web de la ONG Free Western Sahara Network (Red Sáhara Occidental Libre).
En la carta, denuncian que la huelga de hambre que inició Haidar el 16 de noviembre «no trata del derecho individual de una persona a regresar a su hogar, sino sobre el derecho colectivo que se le ha negado al pueblo saharaui a vivir libremente en su tierra». Además, denuncian la «expulsión ilegal» de Haidar por parte de las autoridades marroquíes.
«Aminatu Haidar sigue decidida, pero está siendo empujada hacia la muerte y su condición es crítica (…). Por desgracia, la biología no sabe nada de política», explicó el presidente de Free Western Sahara Network, Stefan Simanowitz, encargado de llevar la carta a Londres desde Lanzarote.
«En todo el mundo la gente se ha visto conmocionada por el trato recibido por parte de las autoridades marroquíes», señaló, por su parte, el diputado británico Jeremy Corbyn, del Partido Laborista. Corbyn es el vicepresidente del Grupo de Derechos Humanos del Parlamento británico.
«Haidar ya cuenta con un tremendo apoyo entre los británicos y en el Parlamento, con una delegación de diputados que visitó Lanzarote y una moción de varios partidos presentada en la Cámara de los Comunes», agregó Corbyn. «Queremos que Reino Unido desempeñe un papel significativo tanto para llevar la justicia al Sáhara Occidental y para garantizar el regreso inmediato de Haidar a su casa», dijo.
La lista completa de signatarios es la siguiente: Zola Skweyiya (político sudafricano), la baronesa Helena Kennedy (consejera de la reina), Terry Jones (actor ex Monty Python), Glenda Jackson (diputada), John Austin (diputado), David Drew (diputado), Peter Bottomley (diputado), John Grogan (diputado), Katy Clark (diputada), Paul Flynn (diputado), Mark Williams (diputado), Frank Cook (diputado), Martin Caton (diputado), Kelvin Hopkins (diputado), Dave Anderson (diputado), Lord Nigel Jones (diputado), Jeremy Corbyn (diputado), Jill Evans (eurodiputado), Brian Eno (músico, compositor y productor), Mike Leigh (director), Ken Loach (director), Juliet Stevenson (actriz), Dave Prentis (secretario general del segundo sindicato británico más importante, UNISON), Matt Wrack (secretario general del Sindicato de Bomberos), Mick Shaw (presidente del Sindicato de Bomberos), Gerry Morrisey (secretario general del Sindicato de Radiotelevisión, Entretenimiento, Cine y Teatro, BECTU), Paul Laverty (guionista), Chrisopher Simpson (actor), John Pickard (actor), John Hilary (director de la ONG War on Want), Jonathan Heawood, (director de la ONG English PEN), Stefan Simanowitz (de la dirección de Free Western Sahara Network), Mark Leutchford (presidente de Western Sahara Campaign UK), Y. Lamine Baali (representante del Frente Polisario ante Reino Unido), Danielle Smith (director de la ONG Sandblast), Giles Foreman (director de Caravanserai), John Gurr (Observatorio de Recursos del Sáhara Occidental), Nicola Quilter (actriz).
Fuente original: http://www.abc.es/20091212/nacional-/elite-britanica-pide-brown-200912122257.html
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AMINETU HAIDAR: LA RENOVADORA DE LA CAUSA DEL PUEBLO SAHARAUI

13 diciembre, 2009

Renovadora del independentismo saharaui

Una mujer frágil y con escasa formación ha logrado, con su protesta en Lanzarote iniciada ahora hace un mes, poner en aprietos a los gobiernos de dos países -Marruecos y España- y, sobre todo, ha conseguido sacar del olvido un conflicto estancando desde hace 34 años, el del Sáhara Occidental.

Marruecos, en opinión de varios diplomáticos europeos, ha hecho un pésimo negocio expulsando a la activista saharaui de El Aaiún a Lanzarote el 14 de noviembre. En el mejor de los casos tardará meses en recomponer su buena imagen en Europa. En el peor verá como se abre camino uno de sus peores temores: la ampliación del mandato de la Minurso, el contingente de la ONU en el Sáhara, para que incluya la supervisión de los derechos humanos.

Haidar, de 42 años, no sólo ha colocado en primera línea de la actualidad el contencioso de la última colonia africana de España -hasta los grandes medios estadounidenses han mencionado su protesta-, sino que le ha dado un toque «moderno», hasta «romántico», aseguran algunos de sus simpatizantes españoles.

Aunque José María Aznar se llevaba mal con Marruecos, su ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, tenía una funesta opinión del Frente Polisario. Tachaba a su líder, Mohamed Abdelaziz, de «diplodocus surgido de la noche de los tiempos». Lleva más de 30 años en el cargo. Ahora la principal figura mediática de la lucha por la independencia saharaui es sustituida en un santiamén por una mujer joven, madre, no violenta y en absoluto integrista. Es un salto hacia la modernidad en un mundo musulmán en el que pertenecer a ese sexo significa, con frecuencia, estar relegada. Haidar no milita formalmente en el Polisario, pero se identifica plenamente con él. Repite hasta la saciedad que el movimiento independentista es el único representante del pueblo saharaui.

Aunque intenta mantenerse en un segundo plano, el Polisario aplaude entusiasmado la protesta de Haidar. Para tratar de sacar el mayor rédito político de su huelga de hambre ha enviado a Madrid a Emhamed Khadad, uno de sus más brillantes dirigentes. Khadad la apoya, pero asegura también «no querer que se convierta en mártir». Para las autoridades de Rabat, en cambio, el éxito mediático y la movilización diplomática que ha suscitado la iniciativa de Haidar es un auténtico quebradero de cabeza. Prueba de ello es que su prensa oficialista, encabezada por la agencia estatal MAP, dedica grandes espacios a recoger declaraciones de partidos, asociaciones saharauis pro marroquíes, etcétera, arremetiendo contra la «traidora».

La diplomacia marroquí consagra también esfuerzos, sin demasiado éxito, a explicar en España su postura enviando a ministros y a los presidentes de las dos cámaras de su Parlamento. Se enzarza, por último, en agrias polémicas con instituciones, como el Parlamento portugués, que aprobó una resolución de apoyo a Haidar. Nunca, sin ella, la cámara baja lusa hubiese descubierto la causa del independentismo.

La reivindicación que Haidar impulsa desde un cuartucho sin ventanas del aeropuerto de Lanzarote está dando que hablar, pero no será decisiva para resolver el conflicto que estalló tras la entrega por España, del Sáhara, a Marruecos y a Mauritania en 1975. Éste último país renunció a su parte en 1981 y Rabat se adueñó de ella.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, nombró a un nuevo representante personal para el Sáhara, el estadounidense Christopher Ross, y éste convocó una primera reunión informal de las delegaciones marroquí y saharaui, en Austria, a principios de agosto. Su intención era reanudar la negociación formal, interrumpida desde la primavera de 2008, a finales de este año, pero la tirantez creada por el «caso Haidar» lo dificulta.

El conflicto del Sáhara mantiene al Magreb dividido -la tensión es permanente entre Argelia y Marruecos cuya frontera está cerrada desde hace 15 años-, pero no lo desestabiliza. De ahí que las grandes potencias, que ocupan puestos permanentes en el Consejo de Seguridad, se conformen con dar orientaciones sobre la solución a uno u otro de los beligerantes. Mientras la región no esté al borde del abismo no les impondrán un compromiso.

Fuente original: http://www.elpais.com/articulo/espana/Renovadora/independentismo/saharaui/elpepiesp/20091213elpepinac_10/Tes

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AMINETU HAIDAR: «SI CEDO, EXPULSARAN A MUCHOS SAHARAUIS COMO A MI»

13 diciembre, 2009

«Si cedo, expulsarán a muchos saharauis igual que a mí»

Por la noche Aminetu Haidar revive. En un cuchitril de Lanzarote, escenario de su huelga de hambre, recibió a EL PAÍS. Habló de su salud, de sus hijos y, sobre todo, de su lucha como activista

Los amigos saharauis y españoles que la rodean prodigan múltiples consejos al periodista antes de permitirle pasar al cuchitril donde se aloja Aminetu Haidar, que ese día cumplía 26 días en huelga de hambre. «Haz pocas preguntas y vete al grano porque le supone un gran esfuerzo mantener una larga conversación», le aconsejan. «Vendremos a sacarte a los pocos minutos para que no nos la agotes», le advierten. «Está muy débil», le insisten.

Familias saharauis y simpatizantes españoles montan una especie de guardia permanente ante la puerta del pequeño edificio, frente a la parada de autobuses turísticos situada entre las dos terminales del aeropuerto de Lanzarote. Haidar toca, cuando les necesita, una pequeña campana y acuden a atenderla para, por ejemplo, llevarla al baño en silla de ruedas.

Es entonces cuando los fotógrafos la retratan, pero siempre sin flash para no deslumbrarla. Al aire libre, bajo el techo de la parada, se ha improvisado incluso un pequeño centro de prensa. Es ahí donde los numerosos políticos, sindicalistas, artistas e intelectuales que visitan a Haidar hacen a la salida su breve declaración solidaria.

Lleva 26 días en huelga de hambre cuando el periodista entra en lo que fue una habitación, sin ventanas, en la que los chóferes de los autobuses que trasladan turistas al aeropuerto de Arrecife depositaban sus bultos. Haidar, de 42 años, está tumbada en el suelo, pero no ha perdido nada de su agilidad mental, aunque su voz es algo más débil. Muestra la misma vivacidad al hablar que cuando la vi por última vez, hace mes y medio, en una cafetería de Madrid. La conversación se desarrolla en francés, un idioma que le cuesta menos hablar que el castellano, que chapurrea con dificultad.

«Aguanto, voy tirando», contesta a un comentario sobre su aparente robustez mental. «Pero desde hace cuatro días ya no puedo leer periódicos», se lamenta. «Me canso mucho al fijar la vista», añade. «Así que me entero de la actualidad por los resúmenes orales que me hacen mis amigos. Además, no soporto la luz. Y eso que vengo del lugar más luminoso del mundo: el Sáhara».

Es de noche y en el cuartucho sólo hay una pequeña lámpara encendida con la que el periodista apenas logra leer las notas que va tomando. Una gran alfombra cubre el suelo. Haidar está tumbada sobre una colchoneta junto a dos pequeñas botellas que contienen agua con azúcar, el único alimento que ingiere. El cabecero de su camastro consiste en una gran foto suya con sus dos hijos, de 13 y 15 años.

Vivía con ellos en El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, hasta que el 14 de noviembre pasado fue expulsada por la policía marroquí tras permanecer detenida 24 horas en el aeropuerto al regresar de un viaje a EE UU, donde recibió el Premio al Coraje Civil 2009 de la Fundación Train, y a España. En el hospital de La Paz de Madrid se sometió a una revisión médica. Padece, entre otras dolencias, de una úlcera sangrante y de un problema de espalda.

Son las secuelas de los cerca de cuatro años que estuvo encarcelada, en penales secretos en los que fue torturada, durante el reinado del rey Hassan II. Con su hijo, Mohamed VI, fue de nuevo enviada a prisión en 2005, pero sólo siete meses. Fue entonces cuando, en la Cárcel Negra de El Aaiún, hizo su primera huelga de hambre: duró más de un mes, para tratar de obtener el estatus de presa política. No lo consiguió, pero si logró alguna mejora de su situación carcelaria.

El tono de voz de Haidar es más apagado que hace unos meses, pero mantiene casi intacta su sonrisa, incluso cuando arremete con gran dureza contra sus enemigos. Sólo se le quiebra la afabilidad de su expresión cuando evoca a sus hijos. Su rostro se torna triste. «Me duele el corazón cuando me acuerdo de ellos», confiesa esta mujer a la que le cuesta hablar de sus sentimientos y prefiere hacer hincapié en su lucha.

«Últimamente ya no hablo con ellos por teléfono», señala. «Es demasiado duro para todos». «Sé que mi madre hace lo imposible para evitar que vean en las televisiones españolas -la señal de Canarias se capta en El Aaiún- imágenes mías». «Así lloran menos». «Mi hija, de 15 años, escribió la carta pidiendo ayuda para su madre, pero mi hijo, de 13, quería ponerse en huelga de hambre». «Le convencí de que no lo hiciera». «Les dije que nos abrazaremos de nuevo cuando vuelva a El Aaiún».

¿Pero usted no está segura de poder regresar? «Viva o muerta regresaré», responde sin separarse de su sonrisa. ¿No sería preferible, para la causa del independentismo saharaui que usted permaneciera viva? Haidar, por una vez, titubea: «Quizá». Pero se apresura a añadir: «Pero también está mi dignidad, mi lucha legítima por un derecho individual, el de volver a mi patria, a mi ciudad, a mi casa». «Sólo entonces dejaré la huelga de hambre». «Si yo cedo es posible que expulsen de la misma manera a otros muchos saharauis».

-Llegará un día en que ya no esté en posesión de sus facultades. El Gobierno español intentará entonces que, mediante una decisión judicial, usted sea alimentada a la fuerza en un hospital.

-Haré, con la ayuda de mis abogados, todo lo posible por evitarlo. He firmado un escrito para tratar de impedirlo. No voy a revelar ni de qué tipo de documento se trata, ni cuál es su contenido.

-¿Qué es más duro: hacer una huelga de hambre en una cárcel marroquí o en un aeropuerto español?

-Aquí , porque nunca me hubiese imaginado verme obligada a recurrir a ella en un país democrático como España. Pero es la única forma de protesta eficaz a mi alcance. Nunca pensé que España sería cómplice de Marruecos aceptando mi expulsión de El Aaiún, impidiéndome viajar a mi ciudad desde Lanzarote .

El Gobierno incumplió así, según ella, el Pacto de Derechos Políticos y Civiles suscrito por España. El artículo 12 del pacto, también firmado por Marruecos, estipula que nadie puede ser privado arbitrariamente del derecho a entrar en su propio país.

Pero el Gobierno español le ha ofrecido todo cuanto estaba a su alcance desde el estatus de refugiada, hasta la nacionalidad española, e incluso un piso. «Pero yo no quiero ser española; soy saharaui, y mientras mi tierra esté ocupada, el ocupante, Marruecos, tiene la obligación legal de darme un pasaporte», replica. «No hay que darle más vueltas».

Tuvo durante tres años (2006-2009) un pasaporte, gracias a las gestiones de la Embajada de EE UU en Rabat, hasta que la policía marroquí se lo quitó el 14 noviembre, pero, curiosamente, le dejó el carné de identidad. También posee una tarjeta de residencia en España concedida en 2006 para que pueda recibir atención médica.

El Gobierno -le insisto- ha intentado que usted vuelva. Incluso el 3 de diciembre subió a un avión español, junto con el director del gabinete del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que debía volar desde Lanzarote a El Aaiún, pero no obtuvo la autorización política marroquí para aterrizar. «Son esfuerzos tardíos e insuficientes», objeta.

«El ministro español de Exteriores ha puesto hasta ahora más empeño en hacerme aceptar sus ofertas para que me quede aquí que en presionar a Marruecos para que vuelva», sostiene Haidar. «Y eso es para mí una gran decepción». Ni siquiera el timbre de los móviles que suenan a su alrededor la desconcentran cuando expone sus reivindicaciones. «Si quiere repasamos las teclas que puede tocar España para convencer a Marruecos», prosigue. «Por eso, si fallezco, el Gobierno español deberá asumir la responsabilidad moral del desenlace».

Hay algo, sin embargo, que hace más llevadera su huelga en España que la que mantuvo hace cuatro años en El Aaiún. «Los integrantes de la plataforma que me apoya ya no son amigos solidarios, ya son como mi familia», asegura Haidar. «Y después están todos aquellos miembros de la sociedad civil y políticos que me visitan y me dan ánimos». «Todos me ayudan a continuar».

A Haidar esos apoyos no le han extrañado, pero sí le sorprende agradablemente el eco que su reivindicación tiene en la prensa. «Eso sí que no me lo esperaba, que me dedicaran tanto espacio», recalca. «Hasta ahora los medios de comunicación no se ocupaban de nuestra causa, pero finalmente la han descubierto», se alegra. «¡Ya iba siendo hora!».

La independentista saharaui sospecha que, entre otras razones, la prensa hacía poco caso a los saharauis porque el Gobierno español estaba empeñado en sepultar el contencioso «para no molestar a Marruecos». «Moratinos no sólo ha dado la espalda al conflicto, sino que no ha movido un dedo en defensa de los derechos humanos en el Sáhara Occidental», se lamenta. «Se quiere olvidar que fue colonia española y que, según la doctrina de la ONU, España sigue ostentando la soberanía y la Administración, aunque no la pueda ejercer».

«Si España hubiese hecho los deberes en el Consejo de Seguridad, la Minurso [contingente de Naciones Unidas en el Sáhara] tendría competencias en materia de derechos humanos», asegura. «Y en consecuencia, habría evitado mi expulsión». «Con mi presencia aquí, España paga el precio de su inacción en foros internacionales como la ONU», sentencia. Creada en 1991, Minurso es la única fuerza de paz de Naciones Unidas cuyo mandato no abarca los derechos humanos.

«Pero mi caso es sólo la punta del iceberg de lo que sucede en el Sáhara», afirma. Alí Salem Tamek, «el vicepresidente de mi asociación de defensa de los derechos humanos (Codesa), lleva dos meses en la cárcel de Salé , junto con otros seis saharauis, por haber visitado los campamentos de refugiados de Tinduf» (suroeste de Argelia). «Todos ellos van a ser juzgados por un tribunal militar marroquí» por colaboración con el enemigo. Nunca, hasta ahora, durante el reinado de Mohamed VI, se habían sentado civiles en el banquillo de un tribunal castrense.

«Sabe que mis hijos, mi madre, mi hermano, mi familia viven en El Aaiún en casas cercadas por la policía marroquí», se indigna. «Es como si estuvieran sometidos a un arresto domiciliario colectivo y permanente». «Pero eso», se lamenta, «ningún Gobierno, ninguna institución pública lo denuncia en Europa».

Haidar está cansada. Una visitante se despide entregándole un regalo. «Es un dulce», bromea alguien en el cubículo. La activista pone cara de desconcierto. «No, es un perfume», precisa la mujer que le entrega el paquete, comprado en un aeropuerto de París. Haidar recupera su sonrisa: «Eso me gusta más».

Fuente original: http://www.elpais.com/articulo/reportajes/cedo/expulsaran/muchos/saharauis/igual/elpepusocdmg/20091213elpdmgrep_1/Tes

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LOS CAMPAMENTOS SAHARAUIS, PENDIENTES DE AMINETU HAIDAR

13 diciembre, 2009

La vigilia de Tinduf

Los campamentos saharauis en Argelia viven pendientes de Aminetu Haidar. El Polisario dice que España puede «arrodillar» a Marruecos

La huelga de hambre de Aminetu Haidar alteró la vida de los 150.000 saharauis refugiados en los campamentos africanos de Tinduf: eufóricos cuando se anunció el regreso de la activista a El Aaiún y encolerizados cuando no pudo hacerlo. Pegados a la radio y a la televisión, reunidos en comités y plantones callejeros los habitantes del desierto siguen minuto a minuto una crisis «en la que España ha sido cómplice de Marruecos», según la denuncia de Abdelkader Taleb Omar, primer ministro de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y secretario general del Frente Polisario. «Y el caso es que España sola puede poner de rodillas a Marruecos, no al revés», agrega en entrevista telefónica.

Situados en el suroeste de Argelia, los cuatro campamentos son la sede de un gobierno en el exilio permanente alzado contra el aislamiento político y el sometimiento a Marruecos. Las temperaturas y precipitaciones son allí extremas y castigan a una población con una economía casi de subsistencia. Hace tres años, lluvias torrenciales arrasaron una agrupación de casas de adobe y miles de personas quedaron a la intemperie.

«Ahora, con la situación de Aminetu Haidar, estamos atravesando un periodo de angustia, un dolor que no hemos vivido, ni siquiera en los momentos de guerra y exilio», subraya Fatma El-Medhi, presidenta de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis.

El exilio y la RASD, entidad creada por el Frente Polisario, son realidades desde febrero de 1976, en que España abandonó sus territorios en el Sáhara Occidental en manos de Marruecos y Mauritania, ignorando las directrices de descolonización de la ONU. Los saharauis llevan más de 30 años reclamando su independencia y 15 a la espera de la celebración de un referéndum que no acaba de convocarse.

Sin un horizonte claro sobre su destino, la huelga de hambre es un acontecimiento de primer orden en la vida de los campamentos que estos días reciben a las familias españolas asignadas para que un niño saharaui pase con ellas las Navidades.

«La noche en que se pensó que a Aminetu se la iba a mandar a casa, todos estábamos viendo la tele y pensamos que ya era el momento del fin, pero luego vino la amargura. Desgraciadamente aquello fue un sueño inacabado y nos dolió mucho ver que se juega con su vida y sus derechos», recuerda El-Medhi. Los habitantes de la RASD viven estos días pendientes de Haidar y muy agradecidos a los actores, escritores, sindicatos, políticos o plataformas ciudadanas solidarios con su causa. «Sabemos que ésta bien acompañada», subraya El Medhi.

La resistencia de la activista discurre paralela a la aparente impotencia española en la solución del caso, que el primer ministro saharaui atribuye a la «debilidad» y a los «miedos» del Gobierno frente a Rabat: «Muchos dicen que si no fuera por la complicidad del Gobierno de España, Marruecos no hubiera podido hacer lo que hizo: echarla fuera de su hogar». Marruecos chantajea a España amenazando con retirar su ayuda en dos asuntos fundamentales: seguridad e inmigración, según Abdelkader. Pero las eventuales represalias afectarían a la Unión Europea. «Y usted podrá imaginarse qué puede hacer Marruecos contra toda la UE».

«Esa debilidad hubiera podido entenderse algo si Marruecos fuera una potencia, o una superpotencia, o España dependiera de Marruecos. Entonces sí se entendería algo», subraya Abdelkader. «Pero resulta que Marruecos hace muchos años que vive del turismo y de las exportaciones de sus productos vegetales. Y todo pasa por España: bien hacia España o hacia la Unión Europea. Y si España quiere cerrar el grifo puede estrangular Marruecos en cuestión de días. Y en vez de que España se arrodille, España sola, sin la ayuda de la UE, tiene medios para poner de rodillas a Marruecos», opina.

A Abdelkader le gustaría que así fuera. Gobierna unos campamentos abrasados por el sol y la arena, que se distribuyen en cuatro núcleos de población: las wilayas o provincias, bautizadas con el nombre de las principales ciudades del Sáhara Occidental antes de 1.976: Aaiún, Smara, Auser y Dajla. Disponen de precarios centros hospitalarios, un centro de mutilados de guerra, escuelas y un complejo avícola-agrícola. La población, conectada con el exterior por teléfono móvil, vive en tiendas de lona, la jaima familiar, y junto a cada una de ellas, tres cuartos de adobe, con retrete, lavadero y cocina, y agua de pozo.

De una manera u otra, por los medios de comunicación o las llamadas de familiares, la huelga de hambre de Haidar es bien conocida en Tinduf, según sus dirigentes, que piden la mediación del Rey ante la monarquía alauí. «Saludamos la disponibilidad del Rey que, en su día, pronunció un discurso en el sentido de que España no iba a defraudar a los saharauis. Yo creo que es momento de que de un paso majestuoso. Queremos que intervenga». La jefatura del Polisario insta a un cambio en la política de Zapatero y a salvar la vida de la huelguista: «Nosotros consideramos que Aminetu servirá mejor a la causa viva mucho más que muerta. Le decimos que nos interesa más su vida que su muerte. Ese es el deseo, pero tampoco es aceptable que los marroquíes se salgan con la suya. Aquí en los campamentos la queremos viva, y con toda su dignidad. Si falleciera, causaría un dolor enorme en la población; un dolor que no sabemos cómo se canalizaría en la práctica. Eso complicaría mucho la situación. Todo el mundo desea una solución, que salve su vida pero que se respeten sus derechos».

También los invoca Fatma El-Medhi, representante de las mujeres saharauis, cuyo papel fue muy importante durante los años de la resistencia de los milicianos del Frente Polisario. Las mujeres suman el 34% del Parlamento saharaui y tienen carácter. «Es indignante lo que está haciendo Marruecos, pero también es intolerable la debilidad de la comunidad internacional», se queja esta dirigente. El pasado jueves, acudió con varios cientos de saharauis de los campamentos a la sede del ACNUR (Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados) en Tinduf. «Hemos enviado varias cartas. Nos duele ver tanta tolerancia de la comunidad internacional ante este crimen contra la humanidad por parte de la dictadura de Marruecos. El sistema marroquí merece ser juzgado internacionalmente por no querer respetar la legalidad internacional», concluye El-Medhi.

Fuente original: http://www.elpais.com/articulo/reportajes/vigilia/Tinduf/elpepusocdmg/20091213elpdmgrep_3/Tes

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CUANDO ESPAÑA VENDIO EL SAHARA

13 diciembre, 2009

Conflicto hispano-marroquí

Cuando España pecó en el Sáhara

El franquismo dejó en herencia a la democracia un conflicto aún no resuelto

No es seguro que Aminetu Haidar logre su objetivo de volver a El Aaiún, pero es evidente que ha conseguido situar en el primer plano de la actualidad el conflicto del Sáhara Occidental. Se trata de un problema incómodo para España desde que, en 1975, el último Gobierno de Franco decidió abdicar de sus compromisos en el territorio y abandonarlo en manos de Marruecos y Mauritania. A día de hoy, el Sáhara Occidental es, según Naciones Unidas, el último territorio de África por descolonizar. Y el Estado español mantiene en él claras responsabilidades legales.

La relación de España con el Sáhara se remonta nada menos que a 1884. Aquel año, Antonio Cánovas envió una expedición que levantó el primer asentamiento español en Villa Cisneros (actual Dajla). El territorio estaba habitado por tribus nómadas, cuyas caravanas recorrían el desierto en busca de pastos para sus animales o comerciando con la sal que obtenían en los yacimientos de Iyil (hoy en Mauritania). Los militares que en las décadas sucesivas fueron destinados a aquel trozo de desierto propiciaron un proceso de sedentarización. En 1934 fundaron la ciudad de El Aaiún.

El territorio gozó de relativa paz hasta que Marruecos obtuvo la independencia. En 1957, bandas armadas inspiradas por el entonces príncipe heredero, Mulay Hassan, que más tarde reinaría como Hassan II, atacaron las fortificaciones españolas. Francia vio en aquellos guerrilleros un peligro para su colonia de Mauritania, y decidió ayudar a Franco a exterminarlas. Fue el primer intento del Gobierno de Rabat para apoderarse del Sáhara.

El segundo -y, por ahora, definitivo- intento se produjo el 6 de noviembre de 1975. Hassan II lanzó a 350.000 civiles marroquíes sobre la frontera norte del territorio. Era la Marcha Verde. Franco agonizaba y su Gobierno, presidido por Carlos Arias Navarro, no supo afrontar el doble reto que le lanzaban el monarca alauí y los independentistas saharauis

del Frente Polisario, que desde hacía dos años hostigaban a las tropas españolas. Arias firmó con Marruecos y Mauritania los llamados Acuerdos de Madrid, por los que España abandonaba el territorio y lo dejaba en manos de estos dos países. El 28 de febrero de 1976 fue arriada la última bandera española en El Aaiún.

La ocupación se produjo a sangre y fuego. Cientos de civiles saharauis fueron masacrados con bombas de napalm y fósforo blanco mientras intentaban huir hacia Argelia. El Polisario se estableció en Tinduf, al sur de este último país, y durante 16 años combatió a los invasores. En 1979 logró que Mauritania le devolviera la parte del territorio que ocupaba, pero Marruecos la invadió inmediatamente. Bajo los auspicios de Naciones Unidas, ambos contendientes firmaron un alto el fuego en 1991.

El compromiso alcanzado con la ONU consistía en celebrar un referéndum de autodeterminación. Con ese fin, Naciones Unidas envió al territorio una fuerza de paz: la Minurso (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental). Desde el principio, Marruecos torpedeó todos los intentos para llevar a buen puerto la consulta. Para ello contó con el apoyo incondicional de Francia y con el consentimiento de Estados Unidos. Todos los enviados especiales del secretario general de la ONU se han estrellado contra la actitud inamovible de Rabat. A día de hoy, tras 18 años de presencia ininterrumpida en el territorio que han costado cerca de 2.000 millones de dólares, la Minurso no ha logrado celebrar el referéndum. Ni siquiera ha obtenido competencias en materia de derechos humanos; sólo se dedica a observar el mantenimiento del alto el fuego.

Las posturas están claras: Marruecos ocupa el Sáhara Occidental, donde, junto a más de 150.000 colonos marroquíes, habitan unas 70.000 personas de ascendencia saharaui. Desde los campamentos de refugiados de Tinduf, donde viven unos 100.000 saharauis, el Polisario dirige una campaña diplomática internacional para exigir el cumplimiento del referéndum. Y varios miles de saharauis más han engrosado una diáspora que tiene en España y en Mauritania sus principales destinos.

El problema del Sáhara es, probablemente, la última herencia del franquismo no resuelta de la Transición española. En los 34 años transcurridos desde que España abandonó el territorio, los saharauis no han cesado de exigir a España que cumpla con las responsabilidades de las que abdicó en 1975. Sus reclamaciones tienen base, pues la ONU considera ilegales los Acuerdos de Madrid. El departamento jurídico de la organización dictaminó en 2002 que «los Acuerdos de Madrid no han transferido la soberanía del Sáhara Occidental ni han otorgado a ninguno de los firmantes el estatus de potencia administradora, estatus que España no puede transferir unilateralmente». Ello es así hasta el punto de que la responsabilidad de salvamento en aguas del Sáhara no corresponde a Marruecos, sino que sigue estando, de iure, en manos de España, según establece la Organización Marítima Internacional. Éstas son las bases del conflicto del Sáhara, que Aminetu Haidar ha situado en el primer plano de la actualidad.

Fuente original: http://www.elpais.com/articulo/espana/Espana/peco/Sahara/elpepiesp/20091213elpepinac_12/Tes

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EL POLISARIO VE AGOTADA LA VIA DEMOCRATICA Y PIDE LA INTERVENCION DEL PAPA

13 diciembre, 2009

El Polisario ve ‘agotada la vía diplomática’ y pide al Papa que medie por Haidar

Muestras de apoyo a haidar en una protestas sindical en Madrid. | EfeMuestras de apoyo a haidar en una protestas sindical en Madrid. | Efe

  • Abdelaziz envía una carta a Benedicto XVI para que ayude a esta ‘madre musulmana’
  • Traslada su ‘beneplácito’ por las gestiones del Gobierno para convencer a Rabat
  • Rabat: Haidar pretende ‘hacer fracasar las negociaciones’ sobre el Sáhara
  • Exteriores ha gestionado el caso con la ONU, la UE y gran parte del Magreb

El presidente de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y secretario general del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz, ha remitido una carta al Papa Benedicto XVI para que interceda ante Marruecos y conseguir que permita el regreso de la activista saharaui Aminetu Haidar a El Aaiún (Sáhara Occidental). Hoy cumple 27 días en huelga de hambre y su salud sufre un empeoramiento progresivo.

En un mensaje difundido por la agencia SPS y datado en el día de ayer el líder del Frente Polisario apela a su «autoridad moral» entre los cristianos y le reclama que medie de «forma urgente con el fin de encontrar una salida a esta grave situación» y «ayudar a salvar la vida de una señora, musulmana, madre de dos criaturas, que hizo de la no violencia el recurso por excelencia de su acción cotidiana por la defensa de los derechos humanos».

Abdelaziz reclama al Papa que haga un llamamiento a Rabat para que se atenga a la «legalidad internacional» «ante la falta de respuesta por parte de las autoridades marroquíes» y «la inquietud creciente en cuanto a un probable desenlace fatal de este drama» humano.

«Al realizarle este llamamiento no acudo a una instancia política sino que llamo al sentido profundo y espiritual que encarna como Jefe Supremo de la Iglesia Católica en un momento en el que parecen agotarse los argumentos diplomáticos y pasa a un primer lugar lo más importante, la vida de la Sra. Aminetu y la necesidad de unos hijos menores de poder reencontrarse y abrazar a su madre», asegura en su misiva el líder saharaui.

Al término de la carta, el autoproclamado presidente saharaui asegura que su «esperanza» en su intervención «es grande» como lo es su «creencia en la dignidad del ser humano con independencia de toda fe religiosa».

Carta al Rey

En su empeño por encontrar una salida, el líder del Polisario se ha dirigido también en las últimas horas al Rey Juan Carlos. En la carta, divulgada por la agencia de noticias saharaui SPS, el dirigente del Frente Polisario traslada, no obstante, su «beneplácito por las iniciativas que ha protagonizado el Gobierno español para convencer a las autoridades marroquíes a fin de anular la medida y permitir a la activista regresar a su hogar».

«No obstante estoy convencido, Majestad, que España con todo su potencial de influencias y de credibilidad, tanto en el plano bilateral como en Europa y en el mundo, aún no ha agotado todas las vías y recursos disponibles para persuadir al Gobierno marroquí«, agregó. Así, solicitó la «intervención urgente» del Rey para «que a través de su influencia personal, su prestigio y su probada sabiduría convenza al monarca marroquí a fin de facilitar la solución de este drama humano».

Acusaciones de complot

Abdelaziz también recordó las amenazas del rey de Marruecos contra decenas de saharauis, y mencionó expresamente el caso de los siete destacados activistas saharauis detenidos el pasado 8 de octubre que están «en espera de ser sometidos a un tribunal militar por el simple hecho de haber visitado a los campamentos de refugiados saharauis» de Tinduf (Argelia).

Desde Nueva York, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación marroquí, Taib Fassi Fihri, afirmó que la situación de la activista saharaui Aminetu Haidar -en huelga de hambre desde el 16 de noviembre para exigir su retorno a El Aaiún- no es más que una «nueva tentativa» de Argelia y el Frente Polisario, que pretenden hacer fracasar las negociaciones para la resolución del contencioso del Sáhara Occidental.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación ha gestionado con la Unión Europea, Naciones Unidas y países del Magreb, entre ellos Marruecos, Argelia, Mauritania y Libia, el caso de la activista saharaui Aminetu Haidar, en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote desde el pasado 16 de noviembre para exigir su regreso al Sáhara Occidental, según ha detallado hoy en un comunicado.

Fuente original: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/12/espana/1260646646.html

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AMINETU HAIDAR LLEGO HASTA 6 VECES AL SAHARA SIN IDENTIFICARSE COMO MARROQUI

13 diciembre, 2009

Haidar llegó hasta 6 veces al Sáhara sin identificarse como marroquí

Velas en recuerdo de Haidar, ayer, en una marcha en Madrid. | ReutersVelas en recuerdo de Haidar, ayer, en una marcha en Madrid. | Reuters

  • Solía dejar en blanco la casilla de la nacionalidad en los papeles de entrada
  • En al menos una ocasión sí se definió como saharaui, pero no ocurrió nada

La activista Aminetu Haidar entró en el Sáhara Occidental hasta en seis ocasiones anteriores a su fecha de expulsión el pasado 14 de noviembre sin identificarse como ciudadana marroquí en el control de pasaportes del aeropuerto de El Aaiún, han informado fuentes diplomáticas.

Haidar, nacida en Marruecos de padre marroquí y madre saharaui, solía dejar en blanco la casilla correspondiente a la nacionalidad en la tarjeta que todo ciudadano marroquí debe rellenar al entrar en territorio administrado por el reino alauí y eran los funcionarios del control de acceso quienes lo completaban por ella. Así lo hizo al menos en cinco ocasiones, según las fuentes consultadas por Europa Press.

Sólo en una ocasión Haidar se definió como ciudadana del Sáhara Occidental y pudo entrar a El Aaiún sin mayores complicaciones, bien porque el funcionario que revisó su ficha no se percató o bien porque hizo la vista gorda.

Según Amnistía Internacional, Haidar, que viaja con frecuencia, dice que lleva desde 2006 cumplimentando las tarjetas de desembarque de la misma manera, sin identificarse como ciudadana marroquí e indicando que su domicilio se encuentra en el Sáhara Occidental.

La presidenta de la Comisión de Exteriores, Defensa y Asuntos Islámicos del Congreso, Mbarka Bouaida -que es saharaui- admitió la semana pasada en Madrid que durante «dos o tres años» hubo una cierta «laxitud» por parte de los funcionarios del aeropuerto que no concedían demasiada importancia a que Haidar u otros defensores de la independencia del Sáhara no se definieran como marroquíes en el apartado de nacionalidad de la ficha.

También el presidente de la Cámara de Consejeros (equivalente al Senado español) y secretario general del partido Autenticidad y Modernidad (PAM), afín al rey Mohamed VI, Mohamed Cheij Biadillah, admitió en declaraciones a la prensa el pasado día 4 que Haidar rellenó en anteriores ocasiones el formulario de entrada en el aeropuerto de El Aaiún de forma «particular».

Cambio de actitud de Rabat

Todo ello refleja que ha habido un cambio de actitud por parte de Rabat en el trato dispensado a Haidar y otros activistas de la causa saharaui y que muchos analistas perciben a partir del discurso del rey Mohamed VI del pasado 6 de noviembre, con motivo del 34 aniversario de la Marcha Verde por la que el reino alauí se anexionó el Sáhara Occidental (para Rabat sus provincias del sur).

En esa alocución, Mohamed VI dio órdenes a «todas las autoridades públicas» de que redoblaran la vigilancia ante cualquier «atentado contra la soberanía nacional» y fueran «intransigentes» a la hora de preservar la seguridad, la estabilidad y el orden público.

Tras advertir de que los «enemigos» de la unidad territorial de Marruecos, en alusión a Argelia y el Frente Polisario, se han «empeñado en obstaculizar» las negociaciones en la ONU en torno a la propuesta de autonomía de Rabat para el Sáhara, señaló que el ciudadano «debe decidir el ser o no ser marroquí».

«Atrás ha quedado la era de la ambigüedad de posiciones y de la elusión de obligaciones (…) la persona ha de elegir abiertamente entre ser patriota o traidor; pues no existe una posición intermedia entre el patriotismo y la traición, como tampoco se puede seguir disfrutando de los derechos de la ciudadanía, a la vez que se reniega de ella, conspirando con los enemigos de la patria», añadió.

El discurso de Mohamed VI se produjo un mes después de la detención de siete destacados activistas saharauis -seis hombres y una mujer- a su llegada al aeropuerto de Casablanca, en Marruecos, después de haber visitado los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, en Argelia. Rabat les acusa de haberse puesto «en contacto con partes hostiles a Marruecos» y Amnistía Internacional ha advertido de que podrían ser condenados a muerte si se les declarara culpables.

Según el relato de los hechos que hace la organización de defensa de los derechos humanos, los agentes que interceptaron a Haidar a su llegada al aeropuerto de El Aaiún el pasado 13 de noviembre se fijaron de forma especial en el modo en que ella se identificó en la tarjeta de desembarque y la sometieron a un interrogatorio.

Según la versión de Marruecos, Haidar accedió a firmar una declaración en la que renuncia a su nacionalidad y por la que se le confisca el pasaporte y otros documentos de identificación. Al día siguiente, es expulsada y subida a un avión rumbo a Lanzarote.

Haidar, en la denuncia que interpone ante la comisaría del aeropuerto de Arrecife nada más llegar, evita por completo referirse al modo en que rellenó la tarjeta de desembarque y tampoco precisa si firmó o no una declaración por la que renuncia a su pasaporte marroquí.

Fuente original: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/12/espana/1260616562.html

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UNA JOVEN SEVILLANA, EN HUELGA DE HAMBRE EN SOLIDARIDAD CON AMINETU HAIDAR

13 diciembre, 2009

SÁHARA | ‘Para que se oiga, la protesta ha de ser pacífica pero radical’

Una sevillana de 22 años inicia una huelga de hambre en apoyo de Aminatu Haidar

Eva, la joven que acaba de iniciar la huelga de hambre, con la ropa saharaui, | Esther LobatoEva, la joven que acaba de iniciar la huelga de hambre, con la ropa saharaui, | Esther Lobato

  • Piensa mantener la protesta ‘hasta que Aminatu pueda regresar a su tierra’

Una joven sevillana de 22 años, Eva A.G., ha comenzado este sábado una huelga de hambre indefinida en solidaridad con Aminatu Haidar y ha decidido, en compañía de otros simpatizantes de la causa saharaui, acampar en la céntrica Plaza Nueva de la capital hispalense para exigir una solución al conflicto.

«Es un gesto con el que pretendo solidarizarme con Aminatu y denunciar el juego de pase de responsabilidades que se da entre los gobiernos español y marroquí, que no toman una posición firme de respeto a los derechos humanos ni del derecho de libre circulación», ha declarado a los periodistas Eva, quien ha asegurado que mantendrá su huelga de hambre hasta que Haidar pueda regresar a su tierra.

Eva, ataviada con ropa tradicional, ha asegurado que el «destierro» de Aminatu no se trata de una «actuación aislada, sino que forma parte de la política de represión que realiza el Gobierno marroquí» ya que, según ha recordado, Haidar es una activista pro saharaui.

«Aminatu, como activista internacional, necesita viajar para difundir el mensaje de su pueblo. Ahora, se la ha bloqueado y matado políticamente», ha declarado Eva, quien ha sostenido que la verdadera intención del Gobierno marroquí es «tapar» la causa del pueblo saharaui.

Además, la joven sevillana considera que el Gobierno español ha sido «parte responsable» de la situación en la que se encuentra Haidar, que hoy cumple su vigésimo séptimo día en huelga de hambre, «al haber accedido a la entrada ilegal de una persona forzada a quedarse en un país que no es el suyo».

Por otra parte, Eva ha explicado que ha decidido comenzar esta huelga de hambre porque comprende la decisión de Haidar, ya que «cuando hay una ocultación de la realidad de un pueblo, las posturas que deben tomarse deben ser más radicales para visualizar la realidad».

Ante el «bloqueo» político, el «cierre» mediático y el «pase de responsabilidades» entre la ONU, la UE, Estados Unidos y España, el pueblo saharaui «no tiene otra alternativa que difundir su mensaje de forma pacífica, pero más radical para tener difusión, aunque sea jugándose la vida y la salud», ha dicho Eva.

Fuente original: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/12/andalucia_sevilla/1260623583.html

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EL CAMPAMENTO HISPANO-SAHARAUI DE AMINETU HAIDAR

13 diciembre, 2009

El campamento de Aminatu

  • Unos 50 voluntarios, que están en un cuarto de refrescos del aeropuerto
  • Cada uno aporta lo que puede por la causa de la activista saharaui
  • ‘Estamos sorprendidos de la repercusión que hemos logrado’, dice uno de ellos

La huelga de hambre que sostiene Aminatu Haidar en el aeropuerto de Lanzarote, el noveno de España en tráfico de pasajeros, y las decenas de seguidores que la apoyan en su protesta ha ocasionado la formación espontánea de un «campamento» hispano-saharaui en Guacimeta.

Es un ejército civil de voluntarios, de simpatizantes de la causa saharaui, la gran mayoría de ellos españoles procedentes de Sevilla, Madrid, País Vasco o Las Palmas de Gran Canaria, que han creado a Aminatu todo un ministerio para su causa; con gabinete de prensa, asesoría jurídica, relaciones institucionales y asistentes personales.

Apenas son unos cincuenta, muy pocos se han quedado desde el primer día, la mayoría van y vienen y durante el tiempo que están despliegan sus conocimientos profesionales (periodistas, informáticos, etc) para darle la mayor cobertura e impacto mediático al conflicto e intentar buscar soluciones. Son la Plataforma de Apoyo Aminatu Haidar.

«Estamos sorprendidos de la repercusión que hemos logrado; se abren periódicos y telediarios con la noticia de Aminatu», cuenta Carmelo Ramírez, consejero por Nueva Canarias del Cabildo de Gran Canaria y presidente de la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sáhara de España.

Desde que Aminatu dejara de subir hace una semana al vestíbulo de la terminal 1, la de los vuelos nacionales e internacionales, la existencia de la huelga pasa inadvertida a los cientos de viajeros que pasan todos los días por Guacimeta, un aeropuerto con 5.625.580 pasajeros al año.

El lugar que ocupaba la activista, sentada o dormitando encima de unas alfombras, la recuerda ahora con un simbólico recinto construido de bancos y carros de equipaje que unos saharauis instalan todos los días hasta las 20.00 horas con carteles sobre Haidar y la causa saharaui y un libro de recogida de firmas; dicen que ya han recolectado más de siete mil.

El «campamento» de Aminatu se ha trasladado ahora a la zona de oficinas del aparcamiento de los autobuses, un lugar que no transita ningún pasajero, solo empleados del aeropuerto y, sobre todo, los conductores, que están molestos por la invasión de su espacio.

Aunque afirman que nadie lleva la voz cantante y que todos se coordinan «de buena voluntad», los organizadores visibles de este ejército son en su mayoría españoles: una periodista (Edi Escobar), un ingeniero (Fernando Peraita), un actor (Willy Toledo), un político (Carmelo Ramírez) y una abogada (Inés Miranda).

De la infraestructura se ocupan los miembros del colectivo saharaui de Lanzarote, que son quienes se encargan de encontrar y traer todo lo necesario (comida, alojamiento, etc), y de velar por la seguridad del «campamento», de noche y de día.

Los voluntarios de Haidar se mueven constantemente por las dos terminales del aeropuerto para ir al baño, subir a la tienda de periódicos, tomar café o comer algo y sentarse en la cafetería con el ordenador.

Su presencia apenas se percibe ni molesta a los viajeros, aunque todos los empleados del aeropuerto saben quienes son y algunos se quejan de ellos. «Nos han ocupado el merendero, donde todos, desde empleados de mantenimiento a guardias civiles, vamos a comprar nuestros refrescos allí porque son más baratos que en el aeropuerto», afirma un empleado, que no se quiere identificar; los dos compañeros que le acompañan mueven la cabeza en señal de apoyar lo que dice, pero no abren la boca.

Las comidas del «campamento» corren en su mayoría por la cuenta de Pepe, que regenta la cafetería del instituto de Tías y quien casi como un reloj trae comidas a las 14.30 y 21.15 horas; el almuerzo suele consistir en bocadillos (unos 40, con otras tantos refrescos y botellas de agua) y yogures, pero la cena es más contundente: consomé, hígado encebollado, cuscús e incluso paella.

«La cena es siempre caliente y más elaborada, casera, y sirve para compensar que la comida es de bocadillo», afirma Pepe, que asegura que todos los productos son donados por la asociación de vecinos Los Lirios, aunque también hay otras personas que colaboran en la manutención.

Durante las largas horas de guardia en el aeropuerto, los principales voluntarios se cansan de estar sentados y de pie, de hablar o de estar callados, de leer periódicos e Internet o de la misma espera, pero ninguno dice que va a tirar la toalla antes de tiempo porque creen estar viviendo un momento único en sus vidas: ayudar a Aminatu.

Edi Escobar es una periodista sevillana que abandonó el 18 de noviembre su trabajo en un agencia de comunicación y tras organizar el gabinete de prensa de la plataforma de apoyo, junto a otros periodistas, se ha convertido en la asistente personal de la activista. De hecho, es la única persona que duerme con ella casi todas las noches. «Es una mujer impresionante», dice.

La mayoría coincide en que lo peor es tener que dormir de noche en el cuarto de los refrescos, con las máquinas rugiendo «todas las noches» y «los ronquidos» desaforados de alguno, según explica el actor Willy Toledo. «A veces dormimos ocho, otras quince y a veces, cuando somos treinta, hay que salirse del recinto y dormir en el exterior», dice.

Fernando Peraita, ingeniero y portavoz, reconoce que es «un peligro» con sus ronquidos, aunque el rechazo social que provoca por la noche tiene sus ventajas: «todos me huyen, pero me dejan más espacio para dormir» (ríe).

La abogada Inés Miranda dice que ella también duerme «casi siempre» allí y que se levanta a las cuatro de la mañana para trabajar con los ordenadores que hay instalados encima de una mesa bajo un tejadillo de chapa. Otras veces viaja a sus juicios.

La higiene es otro aspecto que no tienen descuidado los del «campamento» de Aminatu porque, de hecho, parece que no admitirían a nadie dormir allí si no mantiene una limpieza «normal»; se van a casas que les prestan para ducharse o a un apartamento que han alquilado.

Fuente original: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/12/espana/1260621187.html