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COLONOS Y POLICIAS MARROQUIES ATACAN COLEGIOS EN EL SAHARA OCCIDENTAL OCUPADO

29 noviembre, 2010

Colonos marroquíes están asaltando colegios en Smara y hay 21 niños heridos

La tensión en el Sáhara Occidental van en aumento y se va extendiendo. De hecho, el conflicto se ha trasladado a Smara, donde los colonos marroquíes protegidos por la Policía marroquí han entrado en varios colegios y hay 21 niños heridos en el hospital, según informaron fuentes locales.

Smara es una ciudad del desierto que se encuentra situada en el noreste del Sáhara Occidental. Es la última ciudad antes de llegar al muro que separa el Sáhara Occidental del Sáhara libre.

Anoche se produjo una manifestación de estudiantes de apoyo a la resolución del Parlamento Europeo, que condenaba el uso de la violencia durante el asalto al campamento de ‘Gdeim Izik’ y pedía una investigación independiente de la ONU en el Sáhara.

Pero en El Aaiún, la capital de la antigua colonia española, tampoco reina la calma. La Policía marroquí también ha entrado en el Instituto Mohamed VI debido a los enfrentamientos entre los estudiantes marroquíes, que querían hacer una protesta antiespañola como en Casablanca, y los saharauis.

Lejos de apaciguarse, el conflicto se agrava día a día, pese a que ya han pasado más de dos semanas del desmantelamiento del campamento de protesta de ‘Gdeim Izik’.

Fuente original: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/29/internacional/1291036430.html

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VIOLACIONES CON BOTELLAS Y TORTURAS EN LA CARCEL NEGRA DE EL AAIUN

29 noviembre, 2010

Los secretos terribles de la Cárcel Negra

Uno de los abogados de los 130 presos saharauis describe sus torturas y vejaciones

Durante los cinco días que estuvieron desaparecidos, los violaron con botellas, los obligaron a beber su propia orina y les orinaron encima. Del 9 al 13 de noviembre, los 130 presos que ahora se encuentran en la tristemente famosa Cárcel Negra de la capital del Sáhara Occidental estuvieron retenidos sin cargos, sin acceso a abogados, y sin que sus familias supieran dónde estaban. Todo ese tiempo fueron maltratados en pleno centro de El Aaiún, en la comisaría de la wilaya (situada casi enfrente de la iglesia) y en el cuartel general de la gendarmería.Sigue en pág. 30

Enviada especial

«Traían enfermeros para que los curasen y poder seguir pegándoles», explica uno de los siete abogados que asiste al grupo de presos, y que sólo ha tenido acceso a ellos, por primera vez, el pasado miércoles.

Cuando ingresaron en la cárcel, pensaron que había acabado el horror. Se equivocaron. Allí los esperaba un grupo especial de agentes ajeno al penitenciario. Los desnudaron a todos como hacían los nazis antes de meter a los judíos en las cámaras de gas. Sólo se trataba, sin embargo, de aterrorizarlos. Les manosearon los genitales, les explicaron cómo los iban a violar y les escupieron. Después vino una rutina en la que están instalados desde entonces: escupitajos, insultos y bofetadas.

Desde el pasado jueves, en El Aaiún hay dos investigadoras de Amnistía Internacional elaborando un informe sobre los abusos perpetrados por Marruecos contra civiles saharauis durante y después del asalto al campamento de Gdeim Izik, el pasado 8 de noviembre. El Gobierno marroquí les ha negado la entrada en la cárcel para entrevistar a los presos y comprobar el relato de los abogados.

Entre los 130 reos hay dos mujeres y un menor de 18 años. Un grupo de 15 (entre ellos las dos mujeres) fueron apresados en el puerto de El Aaiún, a 25 kilómetros de la capital. El resto, en el campamento de Gdeim Izik. «A los cinco días los llevaron ante el Tribunal», continúa el abogado, que prefiere no ser identificado, aunque cuando esta periodista sale de su casa los policías de paisano están apostados en la acera de enfrente y lo tienen perfectamente fichado.

«Iban descalzos, ensangrentados y con la ropa hecha jirones. Despedían un olor espantoso». Una de las mujeres tiene ocho hijos. La segunda también es madre, pero el letrado no sabe el número exacto de hijos que tiene. Los presos están acusados de reunión armada, banda criminal e incitación a la violencia con causa de heridos y muertes. Tres de ellos se enfrentan también a la acusación de amenaza de la seguridad de la integridad nacional.

«Si se les aplica la legislación marroquí, pueden ser condenados a penas de entre 20 y 30 años de cárcel e incluso la pena de muerte», explica el abogado. «Sólo la presión internacional puede hacer que las penas sean más suaves e incluso que los excarcelen».

Ahora están en el llamado periodo de investigación, un tiempo que puede alargarse oficialmente hasta un año. ¿Sirve de algo la defensa de siete abogados saharauis voluntarios? El letrado sonríe. «Sinceramente, no. Es un gesto, una forma de que los presos no se sientan completamente abandonados y que piensen que alguien les está ayudando».

El abogado, con su hija de seis años como testigo de la conversación, sabe de lo que habla. Él estuvo desaparecido desde marzo de 1976 hasta junio de 1991. «Yo he muerto muchas veces pero he sobrevivido. Cuarenta y dos de mis compañeros murieron para siempre». Estamos en un barrio que se llama Beguna. Ese mismo nombre es el del centro de detención donde estuvo desaparecido durante 15 años y seis meses. El Gobierno de Marruecos construyó la casa en la que vive y las que la rodean para compensar al letrado y a las otras víctimas por los daños causados.

La violencia volvió ayer a El Aaiún, según fuentes saharauis. La policía entregó a su familia el cadáver de un joven que ha fallecido en la Cárcel Negra. Esta muerte provocó disturbios que finalizaron con cinco saharauis gravemente heridos en el hospital civil Mulay Hasan ben Mehdi. Los policías antidisturbios volvieron al centro de la ciudad. Iban en coches abiertos con escudos de plástico.

Construida en los años 50, cuando el Sáhara estaba bajo protectorado español, la Cárcel Negra pasó a manos de Marruecos cuando este país ocupó el territorio. Las asociaciones de defensa de los derechos humanos llevan años denunciando las torturas que allí se producen, así como las condiciones de insalubridad en las que se hacinan los presos. El último preso saharaui que murió en la Cárcel Negra a consecuencia de las torturas sufridas fue Mohamed Barka Bouceta, de 35 años, en 2002. El activista apenas pasó 15 días de condena en el recinto cuando murió, un 27 de noviembre, informa Rosa Meneses. Un informe de la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (Afapredesa) ya alertaba en 2002 de las condiciones infrahumanas en las que convivían los presos, que entonces eran más de 700 -entre ellos, 140 saharauis-, en ocho celdas comunes. Lo llamaron entonces «un infierno mundano».

Fuente original: http://barbagris-tedax.blogspot.com/2010/11/los-secretos-terribles-de-la-carcel.html

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TEMEN POR LA SEGURIDAD DE LA ENVIADA DEL MUNDO AL SAHARA OCCIDENTAL OCUPADO

29 noviembre, 2010

La enviada de EL MUNDO en El Aaiún: ‘Temo por mi integridad física’

La enviada de EL MUNDO, Ana Romero, en El Aaiún.La enviada de EL MUNDO, Ana Romero, en El Aaiún.

  • Pedro J. Ramírez emplaza al Gobierno a que garantice su seguridad
  • La coacción de las autoridades de Marruecos hacia la periodista va en aumento
  • ‘Me están intentando echar con unas prácticas estalinistas’, denuncia

La presión de las autoridades marroquíes para que la enviada especial de EL MUNDO en El Aaiún, Ana Romero, abandone el Sáhara Occidental va en aumento. La periodista se encuentra desde anoche en la residencia de Mariano Collado, el depositario de los Bienes Culturales españoles en El Aaiún (capital del antiguo protectorado español).

El representante del Gobierno español ha advertido a Ana Romero de que si hoy sale a la calle para continuar con su labor informativa, él no podrá garantizar su protección. La periodista ha relatado ante los micrófonos de la cadena Cope la gravedad de la situación en la que se encuentra: «Temo por mi integridad física. Cuando veo a gente siguiéndome, no sé quiénes son. Vine invitada por el Gobierno español y el de Marruecos y ahora se me está intentando echar con unas prácticas estalinistas. Marruecos quiere echarme de aquí, pero no quiere firmar una orden de expulsión», manifestó en conversación telefónica.

El director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, ha emplazado al Gobierno español, al vicepresidente del Ejecutivo, Alfredo Pérez Rubalcaba, y a la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, para que hagan las gestiones oportunas para velar por la seguridad de la periodista, ya que ella pudo viajar al Sáhara Occidental gracias a un acuerdo entre el Ejecutivo de Zapatero y el de Marruecos.

«Apelo al Gobierno español, a Rubalcaba, que se implicó personalmente en el acuerdo y a Trinidad Jiménez, a quien corresponde velar por la seguridad de los españoles en el extranjero, para que ejerzan su influencia y protejan la labor profesional de Ana Romero en El Aaiún, que todavía no ha concluido», ha declarado Pedro J. Ramírez en el programa ‘Así son las mañanas’ de Ernesto Sáenz de Buruaga.

Torturas a los presos

Según ha relatado el director de EL MUNDO, la periodista ha pasado la noche en la residencia de Mariano Collado, el único representante del Ejecutivo español en el Sáhara Occidental: «Ana corre un serio peligro en El Aaiún, un serio peligro físico. Mariano le ha asegurado que si ella abandona la residencia para ejercer el periodismo no podrá volver a ser admitida y protegida».

En su crónica de hoy, Ana Romero relata que 130 saharauis que han sido detenidos y se encuentran en la Cárcel Negra de la capital del Sáhara Occidental fueron torturados y maltratados. «Traían enfermeros para que los curasen y poder seguir pegándoles», ha explicado a EL MUNDO uno de los siete abogados que asiste al grupo de presos. El pasado sábado también recogió el testimonio de una mujer saharaui que denunció que fue violada por tres agentes marroquíes de paisano el día después del desmantelamiento del campamento de ‘Gdeim Izik’.

Tras vetar la llegada al Sáhara Occidental de varios periodistas españoles, el Gobierno logró que Marruecos aceptase la entrada de dos redactores, uno de ‘El País’ y otro de EL MUNDO, los dos diarios de mayor tirada nacional. El enviado de El País, Tomás Bárbulo, decidió abandonar el Sáhara Occidental hace unos días.

El director de EL MUNDO considera que la labor de Ana Romero no ha terminado porque todavía quedan muchos hechos por esclarecer en relación con el asalto al campamento de protesta de los saharauis y los disturbios posteriores.

Fuente original: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/29/internacional/1291019788.html

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DOS NIÑOS SAHARAUIS CUENTAN COMO VIERON TORTURAR A SUS PADRES

29 noviembre, 2010

«Me pegaron con una porra porque no dije ‘viva el Rey de Marruecos'»

Asociaciones saharauis de derechos humanos han difundido un vídeo que muestra el testimonio de dos niños que estaban en el campamento de Gdeim Izik, y también en El Aaiún, el día que Marruecos lo asaltó por la fuerza. Los pequeños hablan con horrible claridad de las torturas.

http://www.libertaddigital.tv/ldtv.php/beta/videoplayer.html/YUNqgEvo0M4/

En el vídeo, se escuchan dos testimonios de niños de corta edad, que relatan cómo vivieron ellos el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, y la violencia desplegada contra la policía marroquí.

Los niños dan testimonio de las torturas, no sólo dirigidas hacia los adultos, sino que afirman que llegaron a maltratarles también a ellos con porras, por no querer decir ‘Viva el Rey de Marruecos’.

A continuación, reproducimos el testimonio traducido de ambos niños, realizada por Jadi Omar y difundida por varias ONG de apoyo a la causa saharaui.

Primer niño:

Yo estaba en el campamento con mi papá, mi mamá, mis hermanos y llegaron los soldados y se llevaron a mi papá, y a nosotros nos llevaron a un autobús, y yo lloraba por mi papa, y me dejaron con una mujer, y a eso que volvió el soldado y me mando a callar, y se fueron a pegar a los demás, y luego volvió para que nosotros dijéramos viva el rey de marruecos, y yo no lo dije y me pegaron con la porra, y me cogió del cuello, y yo pegándole patadas, y el soldado me decía que me estuviera quieto o me rompía todos los huesos, e igual que a mi papa, y mientras tanto en el campamento pegaban tiros y tiraban gas lacrimógeno a la gente, y se veía como mataban a la gente, degollando algunos, y tiroteando a gente, y las palizas a mujeres y hombres no cesaban, rompían huesos de gente, y al que cogían se les echaban encima todos hasta matarlo.

Segundo niño:

A mi papá le daban tortazos y porrazos con la porra, huimos con mi padre a El Aaiún, llegamos a casa de AGHAIDAR y ahí nos alcanzaron los soldados, y en la casa había mujeres con nosotros, sacaron a mi papa, empezaron a golpearlo con las porras, y nosotros llorando dentro de la casa por el, yo salí por mi papa y me dieron con la porra, y me dijeron que si lo tocaba que me harían lo mismo que a él, en El Aaiún en esos momentos los militares torturaban y mataban a personas, y los degollaban, y el ejército también robaba las mantas y las cosas de las casas de los saharauis, y no tenían piedad todo el que se les pusiera delante, a los saharauis les pegaban o les mataban.

Fuente original: http://www.libertaddigital.com/mundo/me-pegaron-con-una-porra-porque-no-dije-viva-el-rey-de-marruecos-1276408214/