Archive for 30 septiembre 2013

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CUATRO DIPUTADOS ESPAÑOLES CONSIGUEN ENTRAR EN EL SAHARA OCCIDENTAL OCUPADO

30 septiembre, 2013

Entra en el Sáhara por primera vez una delegación española sin permiso previo
El PP y el PSOE se descolgaron del grupo que viajó a El Aaiún
Les acompaña la activista saharaui Aminatú Haidar

Pero esa masiva presencia policial no ha sido, como en anteriores ocasiones, para impedir su entrada, sino para decirles que no sufrirían restricción alguna durante su estancia, pese a que “por razones de seguridad” no debían salir del hotel, según ha explicado el diputado de Compromís, Joan Josep Baldoví, en conversación telefónica. “El problema es que los activistas saharauis no quieren venir hasta aquí a visitarnos porque temen a los policías que están dentro y fuera del hotel. Así que no tendremos más remedio que salir a su encuentro”, ha avisado.

La delegación está integrada por Jokin Bizdarratz (PNV), Jon Iñarritu (Amaiur) y Joan Josep Baldovi (Compromís) y encabezada por Joan Josep Nuet, de IU-La Izquierda Plural. Ningún diputado del PP, del PSOE ni de CiU se sumó a ella pese a que participan en el Intergrupo Parlamentario de Amistad con el Sáhara Occidental.

En un primer momento dos diputadas populares se apuntaron al viaje, pero después se dieron de baja. La visita a El Aaiún fue aprobada por el intergrupo parlamentario en respuesta a una petición que formuló la activista Aminatú Haidar. La reunión con el colectivo saharaui de defensa de los derechos humanos, que preside Haidar, figura en la agenda de la delegación española. Los parlamentarios tienen previsto, además, entrevistarse con la asociación saharaui de víctimas de violaciones de derechos humanos, que encabeza el activista Brahim Dahan, y con los responsables de la Minurso, el contingente de la ONU desplegado en la antigua colonia. “Queremos vernos con todas las partes”, explicó Nuet, “y por eso solicitamos también cita con el wali [gobernador] de El Aaiún, Khalil Dkhil, pero este nos pidió que tramitáramos la entrevista con él a través del Ministerio del Interior en Rabat”. No lo hicieron.

El cambio de actitud de Rabat —que, por primera vez, autoriza una visita no pactada de antemano con los ministerios de Exteriores e Interior marroquíes— hace presagiar que en los próximos meses otras muchas delegaciones parlamentarias europeas, nacionales y autonómicas van a intentar a su vez visitar ese territorio hasta ahora vetado.

A lo largo de este mes la diplomacia marroquí ha sufrido dos reveses con relación al conflicto del Sáhara. La Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo aprobó, el 24 de septiembre, un informe sobre los derechos humanos en ese territorio y en el Sahel en el que pide para el “pueblo saharaui (…) la libertad de expresión y el derecho a manifestarse de forma pacífica”.

También “condena” la expulsión por Rabat, en marzo pasado, de cuatro diputados de la Eurocámara que querían visitar el Sáhara, entre ellos el español Willy Meyer.

La semana anterior el Departamento de Estado remitió al Congreso de Estados Unidos otro informe crítico sobre las iniciativas del Gobierno de Marruecos con relación a los derechos humanos en el Sáhara.

Fuente original: elpais

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LAS PRUEBAS DEL GENOCIDIO SAHARAUI Y LAS MENTIRAS DE MARRUECOS

11 septiembre, 2013

“Marruecos mintió y vamos a pedir a la ONU que intervenga”

El equipo que ha identificado a ocho fusilados en fosas del Sahara viaja mañana a Ginebra

Los expertos mostrarán en Naciones Unidas los hallazgos

Rabat aseguró en 2006 que cuatro de las víctimas exhumadas habían muerto en prisión

“Llevaba un jersey azul”, les dijo Mahmud Salaf Dafa a los investigadores. Treinta y siete años después, recordaba perfectamente cómo iba vestido su hermano, de 14 años, la última vez que le vio, el 12 de febrero de 1976. También Salka Mohamed Mulud describió con detalle el “rosario de grandes cuentas rojas y verdes” de su padre, desaparecido aquel mismo día. Cuando el equipo español de investigación dirigido por el forense Francisco Etxeberria (Universidad del País Vasco) encontró y abrió el pasado junio en el Sáhara dos fosas comunes, allí estaban el jersey azul y el rosario. Entre los huesos, en la arena, también encontraron las vainas del fusil con el que los habían asesinado militares marroquíes tras preguntarles, infructuosamente: “¿Dónde están los Polisario?”.

Un niño de 13 años lo había visto todo. Y 37 años después se lo contó al equipo de investigación y forense desplazado al Sáhara desde el País Vasco respondiendo a una petición de la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (Afapredesa). “Hacia las ocho de la tarde vino uno [militar marroquí] en un jeep. Llamó a Mohamed Mulud primero. Le preguntó: ‘¿Dónde están los Polisario?’. Mohamed Mulud negó tener conocimiento del Polisario. Acto seguido le disparó directamente, en pleno corazón. Luego llamó a Abdelahe Ramdan, le hizo la misma pregunta que a Mulud, y le disparó de la misma manera. El hombre que les disparó tenía pistola, pero cogió un fusil para hacerlo”, les explicó Aba Ali Said Daf.

El equipo de Etxeberria, de la sociedad de ciencias Aranzadi, llegó hasta aquellos huesos, en la zona de Fadret Leguiaa, en la región de Smara, a 400 kilómetros de los campamentos de Tinduf, el pasado 8 de junio. En tres días, localizaron y abrieron dos fosas comunes en las que encontraron los restos de ocho víctimas, dos de ellas menores de edad y entre ellas, un padre y su hijo, de solo 14 años. Aba Ali Said Daf no vio estas dos últimas ejecuciones, pero explicó a los investigadores que sí oyó a Salma Daf Salec Bachir suplicando que no mataran a su pequeño. Ni el ruego ni la edad del niño apiadó a los asesinos. Un análisis genético realizado en la Universidad del País Vasco ha confirmado que son dos de las víctimas arrojadas a esta fosa.

Entre los huesos, los arqueólogos encontraron dos documentos de identidad españoles. Los de Mohamed Abdalahe Ramdan (DNI A-4131099) y Mulud Mohamed Lamin (DNI A-4520032). Otro esqueleto conservaba una cartera con membrete español y el carné de racionamiento de azúcar de la época, a nombre de Salama Mohamed Ali Sidahmed.

Durante décadas, explica el informe elaborado por Etxeberria y el doctor en psicología Carlos Martín Beristain, de Hegoa (Instituto de Estudios sobre Desarrollo y Cooperación Internacional), Marruecos no dio una respuesta oficial a las familias sobre el paradero de sus seres queridos. En 2004, el actual rey marroquí, Mohamed VI, creó la Instancia Equidad y Reconciliación para hacer balance de los crímenes llevados a cabo, durante los llamados años de plomo, por su padre, Hassan II, e indemnizar a las víctimas. El informe que dicha instancia emitió, en 2006, con un listado de víctimas, incluía a cuatro de las halladas en estas dos fosas, asegurando que habían sido llevadas al cuartel de Smara y que allí habían fallecido durante el tiempo de detención. “Arrestado por el ejército real en junio de 1976 en Smara, fue conducido a una de sus bases, donde falleció”, dice, por ejemplo, de Salma Daf Sidi Salec.

El equipo de investigación español ha demostrado que Marruecos mintió. “Las detenciones ocurrieron el mismo día [12 de febrero de 1976] y los detenidos no fueron trasladados a ningún cuartel, sino que fueron ejecutados inmediatamente en el mismo lugar”. El análisis genético lo confirma.

“La mentira sobre esas cuatro víctimas pone en cuestión la credibilidad de todo el documento oficial elaborado por Marruecos”, afirma Etxeberria. “Por eso este jueves viajamos a Ginebra, a la ONU, para pedirle que intervenga. También hemos pedido una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, porque las víctimas son saharauis de nacionalidad española, y creemos que debería tener algo que decir al respecto”.

Debido a que la zona está bajo supervisión, por parte de la MINURSO, del alto el fuego firmado por las partes en 1991, los restos de las víctimas, explica el equipo de investigación en su informe, “fueron dejados debidamente protegidos y señalados en el lugar donde se encontraron con el objeto de que se realice próximamente una misión de verificación oficial que pueda concluir con la entrega de las víctimas a sus familiares y se instauren medidas para la protección de otras fosas que se encuentran en la misma zona”. Actualmente, recoge el informe, “existen más de 400 víctimas de desaparición forzada saharauis”. El equipo español quiere volver en unos dos meses al terreno con observadores internacionales para exhumar los restos y entregárselos a sus familias.

Etxeberria, que ha abierto más de un centenar de fosas del franquismo en España; que ha participado en la reciente exhumación del poeta chileno Pablo Neruda; que realizó las autopsias de los restos de Salvador Allende y del cantautor Víctor Jara; que exhumó a las 17 primeras víctimas identificadas de la dictadura chilena… ha regresado emocionado de la experiencia en el Sáhara. “En aquel lugar tan lejano, tan inhóspito, encuentras sentimientos idénticos a los que he escuchado abriendo una fosa de la Guerra Civil en Teruel o exhumando en Guatemala o Chile: el sentimiento de la injusticia perpetuada en el tiempo; la necesidad de saber qué les ocurrió a sus seres queridos, el duelo que no se cierra…”.

“El hijo de una de las víctimas que hemos encontrado en el Sáhara nos dijo: ‘Nosotros éramos unos niños felices, hijos de pastores. Vivíamos en paz. Todos nos conocíamos. Hasta que vinieron los militares, mataron a mi padre, nos echaron. Y desde ese día todo fueron llantos y ver cómo mi madre perdía la razón”. Etxeberria ha escuchado muchas veces ese relato. A pie de fosa, mucho más cerca de casa, en las cunetas españolas a las que fueron arrojados padres, hijos, y hermanos de represaliados del franquismo que han sufrido el mismo dolor que estas ocho familias saharauis.

Fuente original: el país

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LAS FOSAS DE HASSAN2 INCLUYEN NIÑOS

10 septiembre, 2013

Identificados ocho saharauis, dos con DNI español, en fosas comunes

Un equipo español ha exhumado a las víctimas, ejecutadas en 1976 por el ejército marroquí
Dos de ellas son padre e hijo. Entre los restos hay dos menores de edad
Los forenses hallaron entre los huesos sus carnés de identidad y vainas de fusil
Un testigo que presenció los fusilamientos cuando tenía 13 años señaló el lugar
Las fosas se encuentran a 400 kilómetros de los campamentos de Tinduf

Un equipo de investigación y forense de la Universidad del País Vasco ha localizado en dos fosas comunes en el Sáhara e identificado mediante análisis de ADN los restos de ocho saharauis, dos de ellos menores de edad, que fueron ejecutados por arma de fuego el 12 de febrero de 1976 por miembros del ejército marroquí. Dos de las víctimas tenían DNI español. Los técnicos encontraron entre los huesos el documento de identidad de Mohamed Abdalahe Ramdan (DNI A-4131099) y de Mulud Mohamed Lamin (DNI A-4520032). Otro esqueleto conservaba una cartera plastificada con membrete español que contenía el carné de racionamiento de azúcar de la época, a nombre de Salama Mohamed Ali Sidahmed. Junto a los huesos, como ocurre en las fosas del franquismo exhumadas en España, el antropólogo forense Francisco Etxeberria, que dirigió la investigación con el psicólogo Carlos Martín Beristáin, encontró vainas de proyectiles de fusil.

El equipo se desplazó los días 8, 9 y 10 del pasado mes de junio a la zona de Fadret Leguiaa, en la región de Smara, a 400 kilómetros de los campamentos de refugiados de Tinduf, en medio del desierto, para comprobar si, como les había comunicado la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (AFAPREDESA) allí había restos humanos de víctimas saharauis.

Familiares de las víctimas informaron al equipo de investigación de la existencia de un testigo que había presenciado las ejecuciones: Aba Alid Said Daf, que tenía 13 años cuando se produjeron los hechos. El equipo español corroboró su identidad y le entrevistó. Los resultados de la investigación forense, documental y genética de la fosa “corroboraron absolutamente su relato”, según el informe elaborado por Etxeberria y Beristain.

Un testigo: “Le disparó directamente, en pleno corazón”

El 12 de febrero de 1976 fuerzas militares marroquíes desplegadas en la zona de Amgala detuvieron a varios beduinos. Varios de sus familiares fueron testigos de la detención colectiva. El testigo, Aba Ali Said Daf, fue detenido, a pesar de ser menor de edad, con otros dos beduinos, vecinos y conocidos suyos: Mohamed Mulud Mohamed Lamin y Abdelahe Ramdan.

“Hacia las ocho de la tarde vino uno [militar marroquí] en un coche jeep. Llamó a Mohamed Mulud primero. Le preguntó: ‘¿Dónde están los Polisario?’. La segunda pregunta que le hace es: ‘Dame tu carné de identidad’. Mohamed Mulud negó tener conocimiento del Polisario. Acto seguido le disparó [el militar marroquí] directamente, en pleno corazón. Luego llamó a Abdelahe Ramdan y le hizo la misma pregunta que a Mulud, disparándole de la misma manera. El hombre que les disparó tenía pistola, pero cogió un fusil para hacerlo”, relató Aba Ali Said Daf a los investigadores españoles.

El chico también fue testigo de la detención de Bachir Salma Daf, otra de las víctimas halladas en la fosa, de solo 14 años. Aba Ali Said Dad declaró que escuchó la voz del padre del chico, Salma Daf Salec Bachir, suplicando que no lo mataran. Ambos fueron ejecutados.

Ese día también fueron detenidos Sidi Salec, menor de edad, Sidahmed Segri Yumani, Salma Mohamed Sidahmed y Salama Mohamed Ali Sidahmed. Sus familiares no volvieron a saber de ellos. Todos eran beduinos que vivían del pastoreo de camellos y cabras.

Marruecos dijo que habían muerto en un cuartel militar

Durante tres décadas, explica el informe, Marruecos no dio respuesta oficial a las familias sobre su paradero. El informe de la Instancia de Equidad y Reconciliación (2006) de Marruecos recogía información sobre cuatro de los detenidos aquel día, asegurando que habían sido llevados al cuartel de Samara y que allí habían fallecido durante el tiempo de detención. El informe marroquí señala sobre Salma Daf Sidi Salec: “Arrestado por el ejército real en junio de 1976 en Smara, fue conducido a una de sus bases, donde falleció”. De su hijo, Bachir Salma Daf, de 14 años, dice lo mismo. De Salama Mohamed Ali Sidahmed, “fallecido durante el secuestro sin fecha exacta”. De Abdelahe Ramdan, “arrestado el 22/02/1976 en Amgala por el ejército, fue conducido hacia la base militar de Samara, donde falleció, sin fecha exacta”.

El equipo de investigación español ha demostrado que dicha información es falsa: tanto las fechas señaladas como los hechos. “Las detenciones ocurrieron el mismo día y los detenidos no fueron trasladados a ningún cuartel, sino que fueron ejecutados inmediatamente en el mismo lugar”, recoge el informe. El análisis genético lo confirma.

Los asesinos enterraron superficialmente a las víctimas. A finales de febrero de 2013 un pastor llamado Abderrahman Abaid Bay encontró unos restos humanos esparcidos sobre la arena en la zona. Cuando el equipo de investigación y forense llegó al lugar, descubrió un hueso fémur derecho semienterrado, afectado por la exposición solar.

Un jersey azul y un rosario

Además de los DNI españoles ya señalados, los forenses recuperaron prendas que vestían las víctimas el día de su desaparición y que sus familiares habían descrito a la perfección antes de que se abriera la fosa y se comprobara que tenían razón. Así, Mahmud Salma Daf identificó el jersey azul de su hermano, que tenía 14 años cuando lo mataron, y las cuentas del rosario de su padre.

Pese a que los entierros fueron superficiales, algunos de los objetos se habían conservado muy bien “debido a la falta de humedad que se da en el desierto y a las características del terreno”, explica el informe.

Debido a que la zona está bajo supervisión, por parte de la MINURSO, del Alto el fuego firmado por las partes en 1991, los restos, explica el equipo de investigación, “fueron dejados debidamente protegidos y señalados en el lugar donde se encontraron, con el objeto de que se realice próximamente una misión de verificación oficial que pueda concluir con la entrega de las víctimas a sus familiares y se instauren medidas para la protección de otras fosas que se encuentran en la zona”. Actualmente, asegura el informe, “existen más de 400 víctimas de desaparición forzada saharauis”.

“Hasta que se complete el proceso”, explica Sidi Mohamed Sidahmed Segri, “pedimos que haya vigilancia para asegurar el sitio. No tenemos palabras para agradecer el paradero de mi padre. Para nosotros es como una luz, porque todo ha sido oscuro. En nuestra religión, cuando no existe la tumba de un familiar para ir a visitarlo, no se puede tener duelo”.

El informe del equipo de investigación concluye: “Las implicaciones jurídicas y en términos de derecho internacional de los derechos humanos de este caso son evidentes y muy relevantes. Deberían ser evaluadas por las autoridades saharauis y españolas, dado que se trata de ciudadanos saharauis con DNI español, y por los órganos y mecanismos competentes del sistema de Naciones Unidas de protección de derechos humanos. Asumiendo las autoridades de Marruecos su responsabilidad en el caso”.

Fuente: elpais