Archive for 13 noviembre 2013

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EL ACOSO SEXUAL LLEGA AL CODIGO PENAL MARROQUI 40 AÑOS DESPUES

13 noviembre, 2013

Marruecos castigará el acoso sexual
Un proyecto de ley prevé multas y hasta cuatro años de cárcel si se da en el trabajo

Houda Bentahar, estudiante de la Escuela de Ingenieros de Mohamedia, cuenta en una tribuna recién publicada en el diario digital Le Mag cuántos acosos padece, de la mañana a la noche, una joven marroquí vestida a la occidental. En Marruecos el acoso, que los varones marroquíes prefieren llamar “ligoteo”, está muy generalizado y cuanto menos cubiertas van las mujeres más lo sufren. Vestirse de manera muy pudibunda es una protección contra esa agresión.

Es probable que dentro de unas semanas algunos de aquellos que hostigaron a Bentahar, desde el camarero que la atendió en la cafetería de la escuela politécnica hasta el taxista que la llevó a casa por la noche, sean susceptibles de ser condenados por un juez a entre un mes y dos años de cárcel y multas de entre 95 y 285 euros. Si el acoso se produce en el ámbito laboral las penas se duplican. Si va acompañado de imágenes distribuidas a través de Internet la condena puede ser de hasta cinco años.

Marruecos se dispone a aprobar una ley contra el acoso sexual.”¡Ya era hora!”, afirma la periodista Leila Ouazry. La iniciativa es novedosa en un mundo árabe en el que las llamadas “primaveras”, que empezaron en Túnez, han perjudicado a las mujeres exponiéndolas a una mayor presión social de los sectores más conservadores. No así en Marruecos.

El borrador del proyecto de ley ha sido redactado por la ministra islamista de Solidaridad y de la Mujer, Bassima Hakkaoui, y brinda la posibilidad a las ONG feministas o de defensa de los derechos humanos de personarse como acusación particular en los juicios por acoso. Aún así estas asociaciones no se daban por satisfechas porque no habían participado en la elaboración del proyecto.

El primer ministro islamista, Abdelilá Benkiran, aceptó el jueves crear una comisión para acabar de poner a punto la nueva ley en la que estará representada Primavera de la Dignidad, el nombre que se han dado las asociaciones de mujeres que luchan por sus derechos, contra la violencia de género etcétera. Quedó así demostrado que los islamistas moderados del Partido de la Justicia y del Desarrollo, mayoritarios en el Gobierno, no ponen pegas a castigar el acoso.

Ahora bien sí creen que la mejor manera de combatirlo es mediante la educación y la religión, explicaba la semana pasada el intelectual Bilal Talidi en el diario At Tajdid, órgano oficioso del partido islamista. Para ello hay que depurar programas de televisión y enseñanzas que abogan, según él, por “una normalización sexual”. Así se evitará que “sean jurídicamente sancionados aquellos que hayan hecho lo que los programas les inculcan”.

Mayssa Salama Ennaji, una famosa escritora islamista, condena también el acoso pero solo “si la víctima viste púdicamente”. Si va con ropas ligeras se está “colocando combustible cerca de una fuente de calor y es lícito preguntarse después por qué prendió el fuego”. “Proclamo mi total solidaridad con los hombres que viven a diario un calvario en la vía pública (…) al ver a esas chicas desnudas o semi desnudas”, concluye.

Estos testimonios y otros en las redes sociales —“¡Si no quieres que te piropeen lleva burka!”— demuestran que la sociedad marroquí es conservadora. Los jueces también lo son. Algunos de ellos se resisten aun a aplicar varios aspectos del código de familia (Moudawana) aprobado en 2004 gracias al impulso del rey Mohamed VI. El código otorga mayores derechos a las mujeres.

“La emancipación se produjo en los textos de ley, pero no en las mentalidades”, se lamenta la periodista Leila Ouarzy. Para evitar que se reproduzca con la prohibición del acoso lo que pasó con la Moudawana preconiza “que la ley sea adoptada por unanimidad en el Parlamento y, sobre todo, que los decretos de aplicación se elaboren rápidamente” para que los jueces no tengan margen de maniobra.

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LA MARINA MARROQUÍ ASESINA A DOS JÓVENES DE MELILLA

2 noviembre, 2013

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, no se anduvo por las ramas el jueves por la tarde tras asistir al entierro de dos jóvenes musulmanes. Afirmó que su muerte era un “brutal asesinato” de la Marina Real de Marruecos.

Imbroda sintonizaba así con la indignación de miles de musulmanes melillenses que acudieron al sepelio de Amin Mohamed Driss, de 20 años, y de Abdeselam Ahmed Ali, apodado Pisly, de 24, que murieron el domingo, 27 de octubre, tiroteados por infantes de marina frente el cabo de Punta Negri.

Las familias de ambos jóvenes también dudan —como Imbroda— de la versión oficial marroquí sobre su muerte y estudian emprender acciones legales, según explicó a este periódico Mustafa Mohamed, farmacéutico y tío de Amin. Antes de tomar una iniciativa quieren conocer el resultado de la segunda autopsia que se les hizo en Melilla el miércoles.

La juventud melillense convoca una sentada de protesta en la frontera
La indignación de la juventud musulmana melillense se plasmará hoy por la tarde en una sentada de protesta, convocada a través de las redes sociales, en la frontera de Beni Enzar con Marruecos, pero del lado español.

Al caer la noche, el domingo pasado, una patrullera de la Marina Real dio el alto a la lancha neumática con la que navegaban los jóvenes españoles, según la versión oficial marroquí difundida por la agencia MAP. Estos “se dieron a la fuga” y más tarde “intentaron una maniobra de colisión” con la patrullera. Chocar con el casco duro parece cuanto menos un ejercicio peligroso para los pasajeros de la zódiac.

Los infantes de marina efectuaron primero disparos de advertencia para detener a la zódiac, pero fueron desobedecidos. A continuación ya dispararon a dar. Las descargas acabaron con sus vidas. Sus cuerpos fueron trasladados al hospital Hassani de Nador, donde se les practicó una primera autopsia. Uno falleció por herida de bala en la garganta y el otro en la zona torácico-abdominal. A bordo no se encontró droga. Sus familias aseguran que habían salido a pescar.

A su llegada a Melilla se les hizo una segunda autopsia en las dependencias del Cementerio de la Purísima. De ahí fueron trasladados el jueves al cementerio musulmán donde se les enterró. La muchedumbre que se congregó allí es de las mayores que se recuerdan en Melilla.

“Las familias estamos a la espera de que nos comuniquen el resultado de las autopsias para ver qué acciones legales emprendemos”, prosigue el tío de Amin. “No queremos condenar a todo un país como Marruecos, pero sí que se abra una investigación y se sancione al responsable de las muertes”, recalca.

“Nos llegan testimonios de que el que ordenó abrir fuego es un miembro de la Marina Real originario de Alhucemas (una ciudad costera del Rif) protagonista de otros incidentes brutales”, señala Mustafa Mohamed. “Incluso si los chicos fueron desobedientes, la actuación de la Marina Real fue totalmente desproporcionada”, sostiene.

“Más allá de la muerte de nuestros familiares, a los melillenses nos preocupa ahora nuestra seguridad cuando cruzamos a Marruecos para visitar a nuestros parientes o ir de compras”, concluye el tío de Amin.

Todas las fuerzas vivas e instituciones de la ciudad han hecho piña con las familias. “Hay que exigir las responsabilidades por esos asesinatos”, escribió Imbroda en Twitter.

“Reivindicamos la españolidad, en mayúsculas, de estos dos melillenses”, resaltó Miguel Marín, el número dos de Imbroda. Y añadió una frase desafortunada: “A pesar de sus apellidos, eran españoles (…)”.

Más cauto, el delegado del Gobierno, Abdelmalik el Barkani, expresó el deseo de que la investigación “permita esclarecer las circunstancias y extremos de tan desgraciado suceso”. No hay, sin embargo, por ahora, ninguna investigación en curso.