Posts Tagged ‘marroquíes’

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NUEVA CARTA A TODOS LOS MARROQUIES

21 septiembre, 2008

Cada día se hace más presente en los medios de comunicación (sin necesidad de buscar mucho), la verdadera cara de marruecos, ya que es parte de la cultura, sociedad y tradición del país. Así es el marruecos de hoy en día.

Además, algunos de vosotros os indignáis acusándome de manipular las informaciones (podéis comprobar fácilmente que copio noticias de muchos medios diferentes). Eso es porque os avergonzáis de una parte innegable de vuestro país y por ello no os entiendo: O ASUMÍS ESA PARTE O LUCHAD CONTRA ELLA.

Veo con resignación como buena parte de los marroquíes están orgullosos de las agresiones a policías españoles. Son tan sumamente estúpidos que no entienden que esos golpes seguramente sean devueltos a ciudadanos marroquíes. Por qué sois tan estúpidos??? No entendéis que eso sólo genera odio, odio y más odio… Viendo vuestro gobierno, a vuestro sultán y como le seguís fielmente sinceramente creo que es odio, odio y más odio lo que os sobra. Si lo mismo hubiera pasado del otro lado de la frontera, hubieráis protestado, el sultán se hubiera dirigido a su nación y se hubiera retirado al embajador, algo que hace vuestro “gobierno” habitualmente. El día que pase y que inmigrantes marroquíes que se van a ganar la vida en Ceuta o Melilla sean agredidos o el día que el señor (por llamarle algo) Yahya Yahya sea detenido en España, no pongáis el grito en el cielo pidiendo justicia. Desde este blog jamás se ha alentado algo así y no estoy orgulloso si eso pasa de un lado o del otro. Como gran parte de los marroquíes sí lo estáis, me avergüenzo una vez más de vosotros.

Leo también que está aumentando el integrismo entre la sociedad marroquí. De esto se trata la apertura que quiso hacer el sultán cuando llegó al trono??? Eso no creo que favorezca el respeto a los derechos humanos, la lucha contra la tortura, el respeto a la libertad de prensa… Eso hará que poco a poco continuéis cada vez más anclados en el pasado, en el pasado más oscuro y quien sabe, algún día a lo mejor no muy lejano, Estados Unidos deja de ser vuestro amigo y cambian las tornas para vosotros…

En cualquier caso, creo que vuestro futuro es negro, muy negro. Creo que difícilmente algún día conseguiréis salir del subdesarrollo en el que estáis sumidos. Si apoyáis a quien se lleva vuestro dinero, jamás lo podréis conseguir. El sultán os da las migajas que le sobran en forma de débiles mejoras para vosotros y vosotros le seguís fielmente mientras llena de ceros sus cuentas en Suiza y pasa cada vez menos días en marruecos y más en París o practicando su afición más querida (además de pisotear los derechos humanos y contar el dinero que os roba), el ski acuático.

Seguid así, amigos marroquìes, que os va a ir cada vez mejor…

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EL CUENTO DE MOHAMED VI: LA APERTURA CEDE PASO AL INTEGRISMO

21 septiembre, 2008

Conservadurismo religioso muestra en ramadán su avance entre los marroquíes


La sociedad marroquí vive en este Ramadán un fenómeno que ya afecta a varios países árabes consistente en un mayor uso de símbolos integristas y con la tendencia, que asume parte de la juventud, a seguir una versión conservadora del Islam.


De manera cada vez más frecuente se advierte en la vía pública la presencia de mujeres jóvenes con velo, fenómeno que era muy aislado en los años setenta y ochenta del pasado siglo y que comenzó a extenderse por el país a mediados de los años noventa.

En la apariencia física masculina, el vestido del ‘islam asiático’ (afgano y paquistaní) es el más extendido en los barrios limítrofes de los centros de las ciudades, que componen actualmente la mayoría del tejido urbano en Marruecos.

La afluencia de los jóvenes a la práctica religiosa se nota más en la vida marroquí y sobre todo en ramadán (mes de ayuno), periodo en el que las mezquitas registran un hacinamiento que obliga a los creyentes a usar la vía pública para la oración del viernes.

El calado de la cultura religiosa en Marruecos se nota también en el lenguaje utilizado por la población, que usa cada vez más términos tradicionales musulmanes.

Este fenómeno llegó hasta las playas y piscinas, donde un porcentaje importante de mujeres comenzó hace algún tiempo a nadar con el vestido tradicional, como alternativa al bañador, para no permitir a los hombres ver el cuerpo femenino, según una interpretación conservadora de la religión musulmana.

Para el profesor de filosofía en la Facultad de Letras de Rabat, Bensalem Himmich, explicó en una entrevista con Efe que varios elementos pueden explicar estos cambios en Marruecos, entre ellos, ‘una reacción ante la dominación de las fuerzas ‘imperialistas’ en Irak y en Palestina, y también ante las repercusiones negativas de la globalización’.

Himmich, autor de varios libros sobre pensamiento, cultura y sociedad, considera en su análisis que ‘todo lo que pasa en nuestro país viene de problemas conocidos, como la pobreza en las ciudades, el analfabetismo, la corrupción y que casi la mitad la población vive en el mundo rural, en condiciones precarias’.

‘Se habla en Marruecos de una transición democrática sin saber cuándo acabara este proceso. Le democracia es una cultura y una distribución equitativa de las riquezas y no solamente elecciones’, subraya.

El profesor Himmich, que publicó recientemente un libro sobre el problema de identidad en Marruecos titulado: ‘Crítica de la cultura de injusticia y ruralización del pensamiento’, insiste sobre lo que llama ‘la crisis de la identidad’ en Marruecos.

‘Yo creo que uno de los problemas mas graves en nuestro país es lo que podemos calificar de ‘crisis de identidad’, sostiene Himmich, quien añade: ‘nuestra identidad comienza a desaparecer ante una diversificación anárquica de la cultura, del lenguaje y de la política’.

‘La sociedad marroquí pierde sus referencias históricas y culturales, y las nuevas generaciones reciben una educación que esta en un estado de coma, según reconocen los responsables del Estado’, destaca.

El índice de lectura en Marruecos es uno de los más bajos del mundo y las librerías que aún no han cerrado exhiben con abundancia libros religiosos, en su mayoría importados de los países del Golfo Pérsico.

Los marroquíes, mejores telespectadores, incluso prefieren ver las cadenas de televisión que emiten por satélite desde aquella zona del mundo, donde domina una interpretación conservadora del Islam.

Pero mientras la mayoría de la población se identifica más con los países del Golfo por razones religiosas, la clases ricas y medias, minoritarias en la sociedad marroquí, miran más a Europa y sobre todo a Francia.

Pero estas minorías se enfrentan ahora a la agresividad del discurso tradicional conservador.

Frente al conservadurismo cultural y religioso, el Estado marroquí intenta resucitar mediante políticas públicas y declaraciones oficiales, lo que se califica de ‘Islam marroquí’, de tradición tolerante y abierta.

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UN RECUERDO A AMINETU HAIDAR

3 septiembre, 2008

Aminetu Haidar, víctima de torturas en las cárceles de Marruecos

Durante la lectura del libro Sufrían por la luz me acompañó una constante sensación de asfixia, ansiedad y reclusión. En esta obra, que destaca por el halo poético que impregna su prosa, el escritor tangerino Tahar Ben Jelloun recrea los 18 años que un grupo de jóvenes soldados pasaron presos en unas ínfimas y lóbregas celdas ocultas bajo la superficie del desierto, en la prisión secreta de Tazmamart, por haber participado en un intento de golpe de estado – sin siquiera saber que lo hacían – contra el monarca alauí Hassan II.

Al descubrir la historia de Aminetu Haidar a través de la prensa pensé inmediatamente en el libro de Tahar Ben Jelloun, ya que esta mujer saharaui permaneció durante tres años y siete meses, entre 1987 y 1991, con los ojos vendados, sin ver la luz del sol, retenida en una cárcel de alta seguridad marroquí. Había sido llevada a prisión por el mero hecho de manifestarse en favor de la independencia del Sáhara Occidental.

Durante mucho tiempo deseé conocer a Aminetu Haidar. Había leído acerca de su vida, había visto su rostro en carteles y folletos de asociaciones por los derechos humanos en Marruecos. Sabía que tras padecer años de amenazas por parte de la policía marroquí, en 2005 había vuelto a prisión en El Aaiún para sufrir nuevamente torturas y vejaciones.

Cuando finalmente tuve la posibilidad de entrevistarla, me deslumbró profundamente la parsimonia con que hablaba, la elegancia y dignidad de sus movimientos y la certeza que manifestaba a través de ellos de saberse luchadora por una causa terriblemente dura pero justa, necesaria. Una de esas personas que no dudan en sacrificarlo todo en pos de sus ideales, que no tienen miedo alguno de plantarle cara al poder.

La conocí cuando llegó a España el año pasado para recibir el premio Juan María Bandrés de la Comisión Española de Ayuda a los Refugiados (CEAR), por su “compromiso ejemplar en favor de la lucha del pueblo saharaui por el legítimo derecho a decidir libremente sobre su porvenir”.

La multitud que se congregó en la sala de reuniones de Comisiones Obreras la recibió de pie, con un largo y emocionado aplauso. Sin muestra alguna de resentimiento o acritud, agradeció el apoyo de los españoles y dijo que su sufrimiento era “apenas una pequeña parte del dolor que el pueblo saharaui viene padeciendo desde hace tres décadas”.

“De los años que pasé en la cárcel y de las huelgas de hambre que hice me han quedado graves secuelas físicas. No veo bien, tengo problemas de estómago y de corazón, hemorroides y reumatismo”, me explicó en las oficinas de CEAR. “Pero lo peor son las pesadillas. Desde que salí de la cárcel nunca volví a tener una noche completa de sueño”.

Aunque no elude hablar de los interrogatorios a base de descargas eléctricas, los constantes acosos sexuales y los innumerables abusos que sufrió en prisión, prefiere hacerlo en primera persona del plural para incluir en su relato a los cientos de saharaui que pasaron, o que están pasando, por experiencias similares.

Según señala, en los territorios ocupados por Marruecos más de 500 personas han desaparecido sin dejar rastro, el 25% de las cuales eran mujeres. “El gobierno marroquí arrasa con todo: madres embarazadas, niños, ancianos. Nada lo detiene”, me dijo.”Muchos saharauis han sido arrojados vivos desde helicópteros, tuvieron lugar enterramientos colectivos, abortos forzados, separaciones de madres e hijos, envenenamiento de pozos, destrucción de bienes materiales y casas, robos y exilios forzados”.

Cuando fue detenida por primera vez, en 1987, acababa de cumplir 20 años. Hoy tiene 40. Está casada con un saharaui al que conoció en prisión y es madre de dos niños: Mohamed y Hayat. Su pugna, me explicó, es por ellos y por todos los jóvenes del Sáhara, para que puedan vivir libres y en paz, lejos de la política de exclusión y represión que el ejecutivo de Rabat impone en los territorios ocupados respaldado por la posición “ambigua y contradictoria” del gobierno español.

De Madrid viajó al Parlamento Europeo, donde nuevamente dio testimonio del horror que había sufrido. Su historia es similar a la del activista Ali Salem Tamek, que también padeció torturas, y la de tantos otros que se sacrifican por conseguir un destino justo y digno para su pueblo: la creación de la República Árabe Saharaui, y el regreso de los 180 mil saharauis que se encuetran exilados en la Hamada argelina. Justamente el lugar hacia donde me dirijo en estos momentos.

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CEUTA Y MELILLA: marroquíes??? …. NO!!!

27 agosto, 2008

Las pretensiones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla

7/ago/08 01:36

CON OCASIÓN de la última visita a Marruecos que realizó el presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero, el pasado día 11 de julio, el primer ministro marroquí, Abbas el Farsi, afirmó el “derecho” de Marruecos a “recuperar” Ceuta y Melilla “por ser un sentimiento popular y del propio rey Mohamed VI”. Sin embargo, Zapatero eludió defender los intereses de España reivindicando la españolidad de las dos ciudades autónomas, como es su deber.

Entremos en detalles. Marruecos, históricamente, no tiene ningún derecho sobre las ciudades norteafricanas de Ceuta, Melilla, peñones e islas adyacentes porque nunca han pertenecido al reino alauí. Por consiguiente, nadie puede “recuperar” lo que no es ni ha sido suyo. La reivindicación de Marruecos sobre Ceuta y Melilla se basa, únicamente, en que ambas localidades se hallan situadas en su territorio, sin otro argumento legal o histórico.

Es preciso tener en cuenta como base de la improcedencia de la reivindicación de Rabat sobre Ceuta y Melilla que Marruecos, como nación soberana, data del año 1863, sin que con anterioridad pueda hablarse de nación marroquí, sino de tribus independientes. No obstante, este país siguió bajo la protección de Francia y España hasta el año 1957, en que ambas naciones pusieron fin a sus respectivos protectorados, otorgados por mandato internacional desde 1912, concediéndosele la independencia. En virtud del tratado firmado en Madrid, el 11 de febrero de 1957, entre el jefe del Estado español, Franco, y el rey de Marruecos, Mohamed V, España renunciaba a la zona norte del protectorado (comarcas del Rif y de la Yebala) pero reservándose Ceuta y Melilla además del Sector de Ifni, en la zona sur. Por consiguiente, ni el rey Mohamed VI ni su gobierno pueden reclamar “derechos” de soberanía sobre unas ciudades que nunca pertenecieron a su reino. Las evidencias documentales y los hechos históricos no ofrecen la menor duda.

Ceuta y Melilla no son, pues, zonas de influencia, colonias o porciones de suelo transitoriamente ocupados por usurpación, como es el caso de Gibraltar por Inglaterra. Ambas ciudades pertenecen a España desde los siglos XVI y XV, respectivamente. Marruecos, por lo tanto, no posee título alguno en que apoyar su reivindicación. El Gobierno español, o sea, el presidente Rodríguez Zapatero, como representante y responsable de la política de Estado, no puede renunciar a defender los intereses de España ante la tradicional petición marroquí sobre ambas ciudades autónomas. La posición española en este aspecto debe quedar clara, Ceuta y Melilla son españolas y no pueden estar en una mesa de negociaciones, ni para su cesión directa, ni siquiera para tratar de una cosoberanía o gobierno compartido, porque este sería el primer paso para lograr la cesión total de dichas ciudades a Marruecos y una vergonzosa traición al pueblo español.

Pero, ¿por qué Marruecos reclama con tanta insistencia a España Ceuta y Melilla? Dos son las posibles respuestas. Una, porque ambas ciudades poseen puertos: uno, Melilla, en pleno Mediterráneo; el otro, Ceuta, en la embocadura oriental del Estrecho de Gibraltar. Las dos abiertas a la atracción del turismo y al comercio internacional en una ruta marítima de un valor estratégico incalculable. La segunda razón, tal vez, obedece al deseo del Gobierno marroquí de centrar la atención de su pueblo que sigue y cree con fe ciega y fanatismo los dictados de su todopoderoso y omnipotente rey, para distraerle de los verdaderos problemas que le agobian: paro, hambre, miseria, analfabetismo, emigración, etc. Ya tuvimos ocasión de comprobar el poder de captación y persuasión de Hassan II sobre su pueblo, cuando en 1975 convocó y realizó la “Marcha Verde” sobre el Sahara español.

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CARTA ABIERTA A PETER VAN WALSUM

26 agosto, 2008

 

CARTA ABIERTA A PETER VAN WALSUM

Por Jose el Bidani (Cooperante en Tindouf)

 


Estoy en los campamentos de refugiados que hay en Tindouf. El estado y pueblo saharaui en el exilio sobreviven a duras penas ante el calor dominante del mes de agosto. La novedad no es superar los 50 grados, sino no pasar de los 40. Digan lo que digan hay cosas a las cuales uno no se acostumbra, y una de ellas es vivir en el infierno. 5 somos los cooperantes que estamos ahora en la Hamada argelina acompañando al pueblo saharaui. Y casi todos los días, parece que el objetivo por el cual estamos aquí se funde junto a la esperanza de ver algo diferente por estas latitudes.

De repente, de sorpresa, como suele pasar por estas latitudes, llega a mis manos dos páginas de El País con las últimas declaraciones del Sr. Peter van Walsum. Leo y releo sus declaraciones. No puedo reprimirme por más tiempo, y enviarle una carta…

CARTA ABIERTA A PETER VAN WALSUM

Estimado Sr. Walsum,

 

Usted no me conoce, pero yo al menos tengo el placer (o no sé si lo contrario) de haberme cruzado en su camino. Recuerdo su anterior visita a los campamentos, a principios del año. Era un día más de mi vida como cooperante, y me dirigía a trabajar como todas las mañanas, en compañía de un compañero saharaui, en un destartalado Nissan. Frente al complejo presidencial del gobierno saharaui en el exilio, una abigarrada comitiva de vehículos, escoltada por la guardia civil saharaui, cortó nuestro paso. Entre los vehículos que desfilaron como una exhalación ante nosotros, tuve el privilegio de ver su rostro como una aparición fugaz. El rostro extremadamente serio, casi cadavérico, unido al perfil enjuto y la mirada ida a un punto indefinible del horizonte, junto a la seriedad de su atuendo, daba la sensación de que usted era llevado a dar la extremaunción en un olvidado patíbulo. Gracias a su prisa, esa visión fue tan fugaz que el estremecimiento que sufrí pronto pasó al olvido.

 

Más sin embargo, por la tarde, me disponía a ir a la Escuela del 27 de Febrero, a unos 12 km. de Rabuni, cuando a la altura del control de circulación, nos topamos con una lujosa caravana de Toyotas imponentes y tristemente familiar. Volvía a encontrarme con usted. La caravana internacional, que no superó los 40 km por hora, formó un pelotón de vehículos a sus espaldas inusual en este lugar. Las Naciones Unidas habían logrado colapsar la única carretera de estas latitudes. La interminable travesía solo se veía trastocada por los vehículos que venían en sentido contrario, que debían literalmente lanzarse a un arcén imaginario para permitir su paso.

Cuando llegamos al 27 de Febrero, las viviendas de los refugiados empezaron a flanquear la carretera. Entre ellas, había algunas jefas de barrio distribuyendo la escasa ayuda humanitaria. A su paso dejaron su labor, para comenzar a lanzar zgarits (su famoso alarido) y consignas con signos de victoria en sus manos. Muchos de los peatones que se cruzaron con usted, repitieron el gesto. Entre las palabras que pude escuchar a sus espaldas, independencia sonaba alta y clara. Por fin pudimos desembarazarnos del atasco, para reanudar nuestros quehaceres, así como el del resto de los testigos de la situación.

Más cuál sería mi sorpresa, cuando, subido a una pequeña loma intentando encontrar cobertura en mi móvil una hora después, vuelven a pasar unos inmaculados vehículos por la pista. Esta vez, la caravana se había transformado en tres o cuatro vehículos, y su porte ceremonial había dado paso a una especie de discreta salida por una vía secundaria. En aquel momento pude volver a ver su rostro, igual de enjuto y seco, y con la misma mirada ida de la mañana. Algunos saharauis a mi alrededor tuvieron tiempo de arengarle diciendo lo que quiere este pueblo, que es recuperar su derecho a la existencia y la independencia. Pero pude observar como aquellos gritos hechos con determinación, no lograron atravesar las lunas de su vehículo, y mucho menos, hacer pestañear aquella gélida mirada.

Estos recuerdos han salido a flote al leer sus declaraciones tan secas y gélidas como sus paseos por los campamentos. Y curiosamente contradictorias. Decir que “el Polisario tiene la legalidad internacional de su lado,” pero “que el Consejo de Seguridad no está dispuesto a ejercer sus poderes en función del capítulo VII de la Carta de la ONU, y a imponerla”… ¿qué significa esto? Y que a pesar que el Tribunal de la Haya dictaminó sentencia en 1975, y que el “Consejo de Seguridad, que ostenta el poder de organizar ese referéndum, pero que no lo hace porque rehúsa imponer una solución” ¿Y esto otro? ¿De qué y para qué sirve entonces la legalidad internacional y el Consejo de Seguridad?

Dicho Consejo, “debe respetar la legalidad internacional, pero también tener en cuenta la realidad política sobre el terreno”. ¿Se refiere con esto al bloqueo de las autoridades marroquíes de acceder a las zonas ocupadas y ver qué es lo que allí ocurre por parte del resto del mundo? ¿O quizás a la crisis humanitaria que sufren los refugiados saharauis en Tinduf, que ya no saben cómo enfrentarse a lo que ya parece una hambruna obligatoria? Ah, será por eso que usted dice que “el empeño del Polisario en la plena independencia ahonda el bloqueo y perpetúa el statu quo”. Aunque me da la sensación que quien perpetúa dicho statu quo es Marruecos y sus aliados a través del Consejo de Seguridad.

Y que sepa, que la sociedad española no da falsas esperanzas, sino que hace lo que puede, a veces bien, a veces mal (no dejamos de ser humanos con pocos medios), pero con dos dedos de frente para saber cuál es la realidad política sobre el terreno.

Sr. Walsum, le invito a desvestirse de su armadura anti realidad, porqué no, ahora mismo. Es buen momento para conocer la realidad política de los campamentos. 46 grados a la sombra, la ayuda humanitaria que no acaba de llegar, y varias generaciones de personas obligadas a vivir en estas condiciones de desolación y olvido teniendo la legalidad internacional de su parte. Admiro su sangre fría para pasar por delante de esto y más por los campamentos, y que no influya en su visión fría e imparcial de la realidad política de este surrealista contencioso.

Ah, que no puede venir ahora, claro, estamos en el puente de agosto, muchos compromisos vacacionales… pues nada, cuando quiera, aquí estaremos, muy a nuestro pesar, esperando que alguien de los de arriba tenga la suficiente cordura para ver la realidad política sobre el terreno. ¿Qué cual es la realidad política sobre el terreno? Quizás unos guisantes secos que se reparten a los refugiados, que cuando se cocinan inundan el ambiente con un poco apetitoso olor que acaba por quitar las ganas de comer.

Cordialmente, 

Jose el Bidani

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MAS DE LO MISMO: torturas y represión el los territorios ocupados

25 agosto, 2008

Marchas pacíficas “pro-Sahara” culminan con la intervención del ejército marroquí

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sábado, 23 de agosto de 2008
Rabat/ Los pasados días 20 y 21 de agosto 2008 la población saharaui que vive bajo ocupación marroquí en las ciudades de Dajla, El Aaiun y Smara han organizado multitudinarias marchas pacíficas en estas ciudades con eslóganes y gritos contra la presencia de ocupación marroquí. También portaron grandes banderas nacionales, decenas de pancartas y distribuyeron centenares de octavillas el miércoles 20 en el barrio Progreso de la ciudad de Smara y en los barrios de Akseikist y Umtunsi en Dajla.
El jueves 21 en las calles de Sidahmed Ergüeibi en El Aaiun y el barrio Progreso de Smara donde se hizo una sentada en solidaridad con los presos políticos saharauis que se encuentran realizando una huelga de hambre en diferentes cárceles marroquíes. Según fuentes de los activistas de derechos humanos en ambas ciudades saharauis en las manifestaciones se corearon lemas como “¡Viva el Frente Polisario! ¡Fuera ocupantes marroquíes!”.

También se pedía la retirada y el fin de la ocupación ilegal marroquí del territorio y se exigía la aplicación del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Las manifestaciones fueron reprimidas por la brutal intervención del ejército marroquí que arremetió contra los manifestantes para dispersarlos.

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TORTURAS CONTRA ESTUDIANTES EN MARRUECOS

18 agosto, 2008

LA TORTURA VUELVE A LAS AULAS MARROQUIES

“Nos llevaron a otra sala, atados y con los ojos vendados, y empezaron de nuevo a hacernos las mismas preguntas mientras no paraban de darnos puñetazos y porrazos en la cara, la boca, las piernas…Después me condujeron a un sótano, donde me dejaron desnuda. Cada vez que uno de ellos entraba, me amenazaba con violarme. Así durante cuatro días. Todo ese tiempo estuvimos con los ojos vendados y sin comer”.

Zahra Boudkour tiene 21 años y éste es parte del relato que hizo de los días que siguieron a su detención por haber participado en unas manifestaciones universitarias. Su hermana Ghalia ha hecho llegar a Público este testimonio.

Hasta el 15 de mayo, cuando fue detenida y encarcelada en la prisión de Boulamharez, Zahra estudiaba segundo curso de Derecho de la Universidad Caddi Ayyad de Marrakech.

Ahora se ha convertido en un símbolo de la lucha estudiantil en Marruecos. Desde hace 42 días mantiene, junto con los 17 compañeros encarcelados por el mismo motivo que ella, una huelga de hambre que hace ya temer por sus vidas. Zahra sufre una anemia severa y desnutrición aguda.

En Marruecos se les conoce como el Grupo de Zahra, pues la estudiante de Derecho es la única chica y se ha convertido en el rostro visible de estos jóvenes. Todos ellos pertenecen a una corriente comunista revolucionaria del sindicato Unión Nacional de Estudiantes Marroquíes (UNEM).

Según Ghalia Boudkour, este compromiso es precisamente la causa de que, entre los más de 300 estudiantes detenidos tras las manifestaciones, Zahra fuera retenida y encarcelada, en lugar de ser liberada horas después como la mayoría de los jóvenes.

“El régimen marroquí la retuvo porque es una militante muy activa en el seno de la UNEM”, explica Ghalia, que subraya la “popularidad” de esta chica “conocida por su amabilidad con las masas populares y los pobres”.

Pero los acontecimientos que han llevado al Grupo de Zahra a la huelga de hambre empezaron el 25 de abril. Ese día, una veintena de estudiantes sufrió una intoxicación alimentaria en un restaurante de la ciudad universitaria de Marrakech.

Este hecho en apariencia banal terminó de colmar el vaso del hastío de unos universitarios que viven en unas condiciones que en muchas ocasiones se acercan a la pura miseria. Para demostrar su solidaridad con los afectados, varios miles de jóvenes se dirigieron al hospital Ibn Toufail de la ciudad, donde los enfermos estaban ingresados.

Unas reivindicaciones modestas

La marcha terminó mal. Como es casi una norma cuando se trata de las fuerzas de seguridad marroquíes, una intervención policial desproporcionada prende fuego a la mecha y se inicia una auténtica batalla campal.

Los jóvenes, cercados en la ciudad universitaria, se defienden a pedradas. Treinta son detenidos y después liberados.

Para festejar la libertad de sus compañeros, los universitarios, siguiendo el llamamiento de la corriente estudiantil a la que pertenecen Zahra y sus compañeros, deciden hacer valer sus reivindicaciones.

La mayoría son bastante modestas. Pedían, por ejemplo, que las misérrimas becas que cobran del Estado se incrementaran hasta alcanzar los 1.500 dirhams (131 euros) o el transporte gratis para los más humildes.

Unas peticiones que el rector de la Universidad, Ahmed Marzak, describió después en una rueda de prensa, de la que informó la revista Le Reporter, como “carentes de realismo”.

El 14 de mayo, entre 1.000 y 2.000 estudiantes marchan hacia el rectorado con la idea de iniciar un diálogo con los responsables del centro.

Pero la fuerzas de seguridad marroquíes llegan y esta vez lo hacen con refuerzos. Lo que era una marcha pacífica se convierte así en una nueva y desigual batalla.

Según Omar Arbib, de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), citado en el portal rue89, “más de 300 estudiantes fueron heridos por la policía; cuarenta de gravedad. Algunos resultaron heridos por el enfrentamiento con los policías; otros fueron torturados en las comisarías”.

La versión de las autoridades marroquíes es muy diferente. En la rueda de prensa en la que resumió la situación, el rector acusó a los estudiantes de vandalismo e incluso de haber puesto en peligro la vida de algunos policías.

A guisa de prueba, sólo enseñó unas fotos de cuchillos y cócteles molotov, supuestamente utilizados por los alumnos.

Ahora, el Grupo de Zahra sigue con la huelga de hambre con la que sólo piden que se mejoren las terribles condiciones que padecen en la prisión.

Samira Kinani, de la AMDH, explica por teléfono a Público que su asociación reclama la liberación inmediata de estos jóvenes, pues les consideran presos políticos. Sus testimonios revelan que la tortura no es sólo un infausto recuerdo en la universidad marroquí.