Posts Tagged ‘mediterraneo’

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marruecos, el infierno para miles de inmigrantes

21 julio, 2018

Las llegadas a Europa de subsaharianos sin papeles por la ruta occidental aumentan pese a las penurias del paso por Marruecos
— Leer en elpais.com/internacional/2018/07/19/actualidad/1532003567_066558.html

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CEUTA Y MELILLA: marroquíes??? …. NO!!!

27 agosto, 2008

Las pretensiones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla

7/ago/08 01:36

CON OCASIÓN de la última visita a Marruecos que realizó el presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero, el pasado día 11 de julio, el primer ministro marroquí, Abbas el Farsi, afirmó el “derecho” de Marruecos a “recuperar” Ceuta y Melilla “por ser un sentimiento popular y del propio rey Mohamed VI”. Sin embargo, Zapatero eludió defender los intereses de España reivindicando la españolidad de las dos ciudades autónomas, como es su deber.

Entremos en detalles. Marruecos, históricamente, no tiene ningún derecho sobre las ciudades norteafricanas de Ceuta, Melilla, peñones e islas adyacentes porque nunca han pertenecido al reino alauí. Por consiguiente, nadie puede “recuperar” lo que no es ni ha sido suyo. La reivindicación de Marruecos sobre Ceuta y Melilla se basa, únicamente, en que ambas localidades se hallan situadas en su territorio, sin otro argumento legal o histórico.

Es preciso tener en cuenta como base de la improcedencia de la reivindicación de Rabat sobre Ceuta y Melilla que Marruecos, como nación soberana, data del año 1863, sin que con anterioridad pueda hablarse de nación marroquí, sino de tribus independientes. No obstante, este país siguió bajo la protección de Francia y España hasta el año 1957, en que ambas naciones pusieron fin a sus respectivos protectorados, otorgados por mandato internacional desde 1912, concediéndosele la independencia. En virtud del tratado firmado en Madrid, el 11 de febrero de 1957, entre el jefe del Estado español, Franco, y el rey de Marruecos, Mohamed V, España renunciaba a la zona norte del protectorado (comarcas del Rif y de la Yebala) pero reservándose Ceuta y Melilla además del Sector de Ifni, en la zona sur. Por consiguiente, ni el rey Mohamed VI ni su gobierno pueden reclamar “derechos” de soberanía sobre unas ciudades que nunca pertenecieron a su reino. Las evidencias documentales y los hechos históricos no ofrecen la menor duda.

Ceuta y Melilla no son, pues, zonas de influencia, colonias o porciones de suelo transitoriamente ocupados por usurpación, como es el caso de Gibraltar por Inglaterra. Ambas ciudades pertenecen a España desde los siglos XVI y XV, respectivamente. Marruecos, por lo tanto, no posee título alguno en que apoyar su reivindicación. El Gobierno español, o sea, el presidente Rodríguez Zapatero, como representante y responsable de la política de Estado, no puede renunciar a defender los intereses de España ante la tradicional petición marroquí sobre ambas ciudades autónomas. La posición española en este aspecto debe quedar clara, Ceuta y Melilla son españolas y no pueden estar en una mesa de negociaciones, ni para su cesión directa, ni siquiera para tratar de una cosoberanía o gobierno compartido, porque este sería el primer paso para lograr la cesión total de dichas ciudades a Marruecos y una vergonzosa traición al pueblo español.

Pero, ¿por qué Marruecos reclama con tanta insistencia a España Ceuta y Melilla? Dos son las posibles respuestas. Una, porque ambas ciudades poseen puertos: uno, Melilla, en pleno Mediterráneo; el otro, Ceuta, en la embocadura oriental del Estrecho de Gibraltar. Las dos abiertas a la atracción del turismo y al comercio internacional en una ruta marítima de un valor estratégico incalculable. La segunda razón, tal vez, obedece al deseo del Gobierno marroquí de centrar la atención de su pueblo que sigue y cree con fe ciega y fanatismo los dictados de su todopoderoso y omnipotente rey, para distraerle de los verdaderos problemas que le agobian: paro, hambre, miseria, analfabetismo, emigración, etc. Ya tuvimos ocasión de comprobar el poder de captación y persuasión de Hassan II sobre su pueblo, cuando en 1975 convocó y realizó la “Marcha Verde” sobre el Sahara español.