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CARTA ENVIADA A LA MINISTRA DE DEFENSA

18 octubre, 2008

 

ESTA CARTA HA SIDO ENVIADA HOY A LA MINISTRA DE DEFENSA POR MAIL. SI RECIBO RESPUESTA, OS CUENTO…

ATT EXCELENTISIMA CARME CHACON 

Estimada Señora Chacón,

Como ciudadano de bien y fiel defensor de los derechos humanos, le escribo este correo por la enorme preocupación que para mí supone la situación de los derechos humanos en los territorios ocupados del Sáhara Occidental.

Como bien sabrá sobre el tema, dichos territorios formaban parte de España hasta 1976, en los que fueron invadidos por Marruecos. Las posteriores resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas consideran al territorio del Sáhara Occidental como Territorio Pendiente de Descolonización.

La población saharaui, más de 30 años después se encuentra repartida entre los campamentos de refugiados de Tindouf (Argelia) y los territorios ocupados por Marruecos en el Sáhara Occidental. Los saharauis que viven actualmente bajo ocupación marroquí, son víctimas de torturas, violaciones, encarcelamientos injustificados, persecución, desapariciones y ejecuciones. No me cabe ninguna duda de su conocimiento sobre estos hechos.

Tras la ocupación marroquí del Sáhara Occidental y el abandono del territorio por parte del ejército español, Marruecos y el Frente Polisario (único representante válido reconocido por las Naciones Unidas de la voluntad del pueblo saharaui) libraron una guerra que se extendió hasta 1991, año en el que se firmó una tregua que todavía hoy se mantiene. Por lo tanto, le recuerdo que Marruecos técnicamente (y en la práctica) es hoy un país en guerra, puesto que no se ha firmado ningún armisticio entre las partes implicadas.

En los últimos años, leemos con preocupación que el Ministerio de Defensa de España, del que es usted titular desde hace unos meses, vende armas a Marruecos, un país que además de estar en guerra, viola sistemáticamente los derechos humanos de saharauis y marroquíes y plantea constantes revindicaciones sobre los territorios españoles de Ceuta, Melilla, Canarias y las plazas del norte de Marruecos bajo soberanía española.

Según hemos pensado por comentarios y actitudes de miembros de su gobierno, España era un firme defensor de los derechos humanos, pero con todo esto vemos que no es así. Le rogaría me contestara a las siguientes preguntas:

– ¿Por qué España vende armas a un país en guerra que no respeta los derechos humanos?

– ¿Por qué una potencia colonizadora (España) vende armas al país ocupante de un territorio pendiente de descolonizar?

– ¿Por qué España vende armas a un país que durante más de 30 años ha practicado un genocidio sistemático de ciudadanos españoles hasta 1976?

– ¿Por qué se venden armas a un país (Marruecos) que revindica territorios bajo soberanía española?

– ¿Por qué se venden armas a un país (Marruecos) que ha tenido gestos hostiles con España ocupando territorios bajo soberanía española o en status quo (Islote Perejil)?

– ¿Por qué España vende armas a un país que ha utilizado armamento prohibido por tratados internacionales (bombas de fragmentación, napalm, fósforo blanco) contra el pueblo saharaui para para intentar eliminarlo?

Creo que el pueblo español merece una explicación, ya que nadie tiene la garantía de que lo que pasó en el Sáhara Occidental vuelva a pasar en territorios españoles como Ceuta o Melilla. Si los saharauis eran tan españoles como yo, ¿por qué a mí no me puede pasar lo mismo que a ellos?

No entiendo que un país que históricamente ha denunciado las violaciones de derechos humanos en todo el mundo, ahora se alinee con los que violan sistemáticamente dichos derechos.

Mientras continúe la venta de armas a Marruecos, España SERA CULPABLE Y RESPONSABLE DEL GENOCIDIO DEL PUEBLO SAHARAUI y de las violaciones de los derechos humanos del pueblo marroquí.

Por todo lo anteriormente expuesto y en espera de su respuesta, le solicito como ciudadano español preocupado por los derechos humanos y por la situación en el Sáhara Occidental, QUE ACABE LA VENTA DE ARMAS A MARRUECOS POR PARTE DE ESPAÑA.

Reciba un cordial saludo,

Raúl

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MELILLA: UPYD DENUNCIA LAS CONDICIONES DE TRABAJO DE LOS POLICIAS EN LA FRONTERA

17 octubre, 2008
Emilio Guerra manifiesta que su partido “ya ha advertido en numerosas ocasiones el permanente foco de conflictos que se vive en los pasos fronterizos melillenses”
17.10.08 – 10:55

“Ocurrirán cosas mucho más graves, tiempo al tiempo”, sentenció el upedista

La totalidad de los miembros de la coordinadora de Unión, Progreso y Democracia en Melilla, ha querido manifestar su “repulsa y enérgica protesta por los incidentes acaecidos en la frontera para con un matrimonio, donde en territorio español, fueron agredidos por agentes marroquíes, quienes también golpearon a un agente del Cuerpo Nacional de Policía que acudió en ayuda de la citada pareja”.
Emilio Guerra, responsable local de UPyD, manifiesta que su partido “ya ha advertido en numerosas ocasiones el permanente foco de conflictos que se vive en los pasos fronterizos melillenses, concretamente, en el de Beni Enzar”. Para Guerra, “resulta intolerable la pasividad y permisividad con la que actúan las autoridades españolas, que miran bochornosamente hacia otro lado ante semejantes atropellos”.
“Ocurrirán cosas mucho más graves, tiempo al tiempo”, sentenció el upedista. “Está clara la política de relajación irresponsable del Gobierno de Zapatero para con Marruecos y para con los problemas reales de los melillenses, les importamos poco y eso no traerá nada bueno. Por desgracia, tenemos un delegado del Gobierno sin iniciativa, sin ningún margen de operatividad, que sólo actúa como si fuese una sección más del PSOE”.
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LA FAMILIA REAL MARROQUI: CORRUPTOS Y ASESINOS

16 septiembre, 2008

¿Será juzgado un miembro de la familia real de Marruecos?

La prensa independiente pide que se siente en el banquillo un tío de Mohamed VI que tiroteó a un policía de tráfico

IGNACIO CEMBRERO – Madrid – 16/09/2008

 

«No eres más que un mosquito y te atreves a pedirme la documentación». «Soy tu dueño y señor». El conductor de un todoterreno Infinity, de color negro, contestó encolerizado a Tariq Mouhib, un policía de 32 años, que le acababa de pitar tras constatar que se había saltado un semáforo en la Corniche, el paseo marítimo de Casablanca.

Cuando un guardia de la circulación interpela a un miembro de la familia real marroquí que ha cometido una infracción circulatoria con un vehículo con matrículas ordinarias, el automovilista declina su identidad y el policía se cuadra para saludarle. La falta queda así saldada.

Pero Hassan Yacoubi, esposo de la princesa Lalla Aicha, cuñado del difunto Hassan II y tío político del rey Mohamed VI, no se identificó hace una semana. Insultó incluso al policía sobre el que llegó a abrir fuego. «¿Crees que eres el único que posee un arma?», la espetó. «Yo también tengo una, insecto». A continuación la sacó de la guantera y le disparó en una pierna. El agente cayó al suelo.

 

El guardia fue rápidamente evacuado por una ambulancia a una clínica privada y se le restringieron las visitas, pero el agresor permaneció en su vehículo rodeado por varias decenas de transeúntes indignados por su comportamiento. La policía, con el director regional a la cabeza, tardó un poco más en acudir pese a que en su radio un periodista pudo escuchar el mensaje: «Es un pez gordo. La situación es delicada». Cuando llegó protegió a Yacoubi y se lo llevó en su propio todoterreno.

 

Tres horas después la MAP, la agencia de prensa oficial, difundía una nota en la que precisaba que Yacoubi, del que no desvelaba que pertenecía a la familia real, «sufre desde hace varios años de la enfermedad de Korsakoff que provoca una grave degeneración mental» «Ha sido sometido a diversos tratamientos psiquiátricos durante cinco años (…)». «Desde 1995 gozaba de un permiso de armas que le ha sido inmediatamente retirado».

 

«¡Buena astucia!», ironiza el diario Le Soir Echos de Casablanca dejando entrever su escepticismo sobre la dolencia. Causada por el alcoholismo crónico, la enfermedad de Kordakoff provoca amnesia, problemas sensoriales y motores y gran confusión, pero no estados agresivos. ¿Cómo un enfermo puede disponer de un permiso de armas?, se pregunta además al unísono la prensa independiente marroquí.

 

La fiscalía de Casablanca, que ha abierto una investigación, ordenó el ingreso de Yacoubi en un establecimiento psiquiátrico de Salé. «Una semana después del suceso no ha formulado aún cargos contra el supuesto agresor», se sorprende, sin embargo, Ali Anouzla, director del diario «Al Jarida al Oula».

 

Anouzla y Rachid Niny, director del periódico Al Massae, el de mayor tirada, han pedido al monarca, en sendos editoriales, que de un ejemplo y permita que su pariente sea juzgado. Si acepta sería la primera vez que un miembro de la familia real marroquí se sienta en el banquillo.

 

Este incidente «muestra con claridad que las relaciones entre el palacio real y una parte de la prensa marroquí son execrables», se lamenta Khalil Hachimi Idrissi, director del rotativo oficialista Aujourd’hui Le Maroc. Su cobertura del suceso «tiene algo de malsano, que se asemeja con un ajuste de cuentas (…)», prosigue. Idrissi cree haber leído entre líneas el regocijo de sus colegas. «Esta vez os hemos pillado y vais a ver lo que vais a ver», razonan, según él, los periodistas marroquíes mientras se frotan las manos.

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LAS PATALETAS DEL SULTAN /ASI ES LA CLASE POLITICA MARROQUI

1 septiembre, 2008

Cada vez que a marruecos no le gusta algo, retiran a su embajador: muy propio de un sultanato bananero…

Rabat retira a su embajador en Italia por la condena a un senador marroquí

El político está acusado de agresión sexual contra una turista en Roma

IGNACIO CEMBRERO – Madrid – 25/08/2008

Todo empezó con una violenta discusión, el 4 de agosto, entre el senador marroquí Yahya Yahya, afincado en Melilla, y su esposa en un restaurante de la elegante vía Veneto de Roma. Después, el parlamentario salió y «agredió sexualmente» a una turista, según la agencia de prensa italiana ANSA. Cuando los carabineros se presentaron en su hotel para detenerle, intentó evitarlo con sus puños.

Es uno de los que más reivindican Ceuta y Melilla para su país

Yahya golpeó a los policías que fueron a detenerle a su hotel

Yahya fue sometido al día siguiente a un juicio rápido y condenado a 30 meses de cárcel por «rebeldía y lesiones» a funcionario público y violencia de género, e ingresó en la prisión de Rebbibia. «No es un tipo tranquilo y tiene antecedentes en España», comentó la parlamentaria de Forza Italia Souad Sbai, de origen marroquí.

Dos semanas antes, el 22 de julio, había sido también condenado por el juzgado de lo penal de Melilla a 15 meses de cárcel y 800 euros de multa por resistencia a la autoridad, pero no fue a la cárcel porque carecía de antecedentes penales. El tribunal melillense le absolvió, en cambio, del delito de violencia machista contra su esposa.

La sanción impuesta a Yahya en Roma incitó a Marruecos a protestar retirando, el martes, a su embajador en Italia, Tay Edin Badu. El juicio fue «expeditivo», asegura un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí, y el embajador ha sido llamado a consultas para que explique las circunstancias «de esta cuestión preocupante por tratarse de un representante del pueblo marroquí».

Cuando Yahya fue detenido en Melilla y conducido ante el juez, Rabat no llegó a retirar a su embajador, pero sí emitió una nota en la que pedía explicaciones a las autoridades españolas, al tiempo que expresaba su «fuerte preocupación» ante esta «iniciativa singular que suscita en Marruecos grandes dudas y perplejidad».

Pese a ser copresidente de la comisión de Amistad Hispano-marroquí de la Cámara alta, Yahya es el político de Marruecos que más vehementemente reivindica la soberanía de su país sobre Ceuta y Melilla, la ciudad en la que reside. Aunque ha crecido en Melilla, no posee la nacionalidad española, sino la marroquí y la holandesa.

Domenico Naccari, el abogado que la Embajada marroquí en Roma proporcionó al senador, logró el viernes pasado su excarcelación, aunque ha quedado sujeto a arresto domiciliario. Desde entonces, se hospeda en una institución católica llamada Isla del Amor Fraterno. Naccari ha recurrido además la sentencia y prevé que en diciembre se celebre un nuevo juicio. Su cliente no podrá salir de Roma hasta entonces.

Al margen del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rabat, a Yahya le ha salido también algún que otro defensor en la sociedad civil marroquí. La Asociación Sáhara Marroquí, que lucha por la soberanía de Marruecos sobre la ex colonia española, afirmó el viernes que la condena de Yahya es achacable «a sus opiniones políticas». Dejó rodar la sospecha de que en Roma «cayó en una trampa tendida por los servicios secretos españoles en colaboración con sus homólogos italianos».

La familia del senador parece dar crédito a esta tesis. Abdelaziz Yahya, hermano del senador, declaró al diario marroquí Le Matin que «sospechaban de una posible operación de coordinación entre la policía de Roma y los servicios de seguridad de otro país europeo» al que, sin embargo, no nombró.

La Asociación Sáhara Marroquí quiere ahora organizar protestas ante las embajadas de España e Italia en Rabat y provocar cierres parciales de las fronteras de Marruecos con Ceuta y Melilla. Cuando Yahya ingresó en prisión en Melilla, antes de ser juzgado en julio, la frontera de la ciudad fue bloqueada varios días seguidos, durante algunas horas, por sus seguidores con las consiguientes perturbaciones para el abastecimiento de la ciudad.

Más tarde, en julio, la frontera de Beni Enzar padeció de nuevo cortes prolongados, esta vez provocados por asociaciones de la sociedad civil de Nador, la ciudad marroquí cercana a Melilla, que protestaban por la negativa de la policía española a permitir el acceso de marroquíes por la tarde.

Violencia en su propia casa

El grueso de los musulmanes de Melilla se identifica, a la hora de votar, con Coalición Por Melilla, un partido integrado en Izquierda Unida. Aun así, el senador marroquí Yahya Yahya se considera su representante porque, según él, melillenses y ceutíes son «poblaciones oprimidas» en las que gobierna el Partido Popular gracias a la «compra de voluntades».

Yahya aprovecha cualquier ocasión para reiterar, casi siempre con aspavientos, la reivindicación marroquí. La primera visita de los reyes de España a Ceuta y Melilla, a principios de noviembre, le brindó una nueva oportunidad de expresarla, pero si la policía española le retuvo no fue, en contra de lo que él dijo, porque protestaba, sino para entregarle una citación judicial relacionada con los hechos violentos que se produjeron en su domicilio el 9 de noviembre de 2006.

Aquel día, los vecinos de Yahya llamaron a la policía. Cuando los agentes llegaron a su domicilio, encontraron al senador ensangrentado, las paredes salpicadas de sangre y a su esposa lesionada por su marido, según relató ella. Después, la esposa rehusó declarar, por lo que Yahya fue absuelto de ese cargo el 22 de julio.

Las autoridades marroquíes se empeñan en ignorar esta faceta del senador. De ahí los dos comunicados de apoyo del Ministerio de Exteriores marroquí y la retirada del embajador en Roma. Los diarios pro gubernamentales le presentan como un «patriota» que lucha por liberar los «presidios ocupados».

A veces, Rabat le para los pies cuando considera que va demasiado lejos. En dos ocasiones, en noviembre y diciembre de 2007, Yahya quiso organizar una marcha popular sobre el islote de Perejil para reivindicarlo para Marruecos, pero ésta no se llegó a celebrar.

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TORTURAS CONTRA ESTUDIANTES EN MARRUECOS

18 agosto, 2008

LA TORTURA VUELVE A LAS AULAS MARROQUIES

«Nos llevaron a otra sala, atados y con los ojos vendados, y empezaron de nuevo a hacernos las mismas preguntas mientras no paraban de darnos puñetazos y porrazos en la cara, la boca, las piernas…Después me condujeron a un sótano, donde me dejaron desnuda. Cada vez que uno de ellos entraba, me amenazaba con violarme. Así durante cuatro días. Todo ese tiempo estuvimos con los ojos vendados y sin comer».

Zahra Boudkour tiene 21 años y éste es parte del relato que hizo de los días que siguieron a su detención por haber participado en unas manifestaciones universitarias. Su hermana Ghalia ha hecho llegar a Público este testimonio.

Hasta el 15 de mayo, cuando fue detenida y encarcelada en la prisión de Boulamharez, Zahra estudiaba segundo curso de Derecho de la Universidad Caddi Ayyad de Marrakech.

Ahora se ha convertido en un símbolo de la lucha estudiantil en Marruecos. Desde hace 42 días mantiene, junto con los 17 compañeros encarcelados por el mismo motivo que ella, una huelga de hambre que hace ya temer por sus vidas. Zahra sufre una anemia severa y desnutrición aguda.

En Marruecos se les conoce como el Grupo de Zahra, pues la estudiante de Derecho es la única chica y se ha convertido en el rostro visible de estos jóvenes. Todos ellos pertenecen a una corriente comunista revolucionaria del sindicato Unión Nacional de Estudiantes Marroquíes (UNEM).

Según Ghalia Boudkour, este compromiso es precisamente la causa de que, entre los más de 300 estudiantes detenidos tras las manifestaciones, Zahra fuera retenida y encarcelada, en lugar de ser liberada horas después como la mayoría de los jóvenes.

«El régimen marroquí la retuvo porque es una militante muy activa en el seno de la UNEM», explica Ghalia, que subraya la «popularidad» de esta chica «conocida por su amabilidad con las masas populares y los pobres».

Pero los acontecimientos que han llevado al Grupo de Zahra a la huelga de hambre empezaron el 25 de abril. Ese día, una veintena de estudiantes sufrió una intoxicación alimentaria en un restaurante de la ciudad universitaria de Marrakech.

Este hecho en apariencia banal terminó de colmar el vaso del hastío de unos universitarios que viven en unas condiciones que en muchas ocasiones se acercan a la pura miseria. Para demostrar su solidaridad con los afectados, varios miles de jóvenes se dirigieron al hospital Ibn Toufail de la ciudad, donde los enfermos estaban ingresados.

Unas reivindicaciones modestas

La marcha terminó mal. Como es casi una norma cuando se trata de las fuerzas de seguridad marroquíes, una intervención policial desproporcionada prende fuego a la mecha y se inicia una auténtica batalla campal.

Los jóvenes, cercados en la ciudad universitaria, se defienden a pedradas. Treinta son detenidos y después liberados.

Para festejar la libertad de sus compañeros, los universitarios, siguiendo el llamamiento de la corriente estudiantil a la que pertenecen Zahra y sus compañeros, deciden hacer valer sus reivindicaciones.

La mayoría son bastante modestas. Pedían, por ejemplo, que las misérrimas becas que cobran del Estado se incrementaran hasta alcanzar los 1.500 dirhams (131 euros) o el transporte gratis para los más humildes.

Unas peticiones que el rector de la Universidad, Ahmed Marzak, describió después en una rueda de prensa, de la que informó la revista Le Reporter, como «carentes de realismo».

El 14 de mayo, entre 1.000 y 2.000 estudiantes marchan hacia el rectorado con la idea de iniciar un diálogo con los responsables del centro.

Pero la fuerzas de seguridad marroquíes llegan y esta vez lo hacen con refuerzos. Lo que era una marcha pacífica se convierte así en una nueva y desigual batalla.

Según Omar Arbib, de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), citado en el portal rue89, «más de 300 estudiantes fueron heridos por la policía; cuarenta de gravedad. Algunos resultaron heridos por el enfrentamiento con los policías; otros fueron torturados en las comisarías».

La versión de las autoridades marroquíes es muy diferente. En la rueda de prensa en la que resumió la situación, el rector acusó a los estudiantes de vandalismo e incluso de haber puesto en peligro la vida de algunos policías.

A guisa de prueba, sólo enseñó unas fotos de cuchillos y cócteles molotov, supuestamente utilizados por los alumnos.

Ahora, el Grupo de Zahra sigue con la huelga de hambre con la que sólo piden que se mejoren las terribles condiciones que padecen en la prisión.

Samira Kinani, de la AMDH, explica por teléfono a Público que su asociación reclama la liberación inmediata de estos jóvenes, pues les consideran presos políticos. Sus testimonios revelan que la tortura no es sólo un infausto recuerdo en la universidad marroquí.

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DERECHOS HUMANOS EN MARRUECOS

11 agosto, 2008
Activista de DD.HH. encarcelada en Marruecos al visitar prisión
Fue inculpada ayer por el fiscal del tribunal de Apelación de Agadir de «formar una banda criminal, provocar incendios, agredir a funcionarios y atentar contra el orden pública».
La activista de derechos humanos en Marruecos, Jadiya Zian, fue encarcelada en la prisión de Inzegan acusada de formar junto con otros detenidos una banda criminal, informaron fuentes de la Defensa marroquí.

Jadiya fue detenida por la Policía en la puerta de la cárcel de Inzegan, ciudad que se encuentra a unos 100 kilómetros de Sidi Ifni y a la que se había desplazado para visitar a ocho detenidos, todos ellos miembros del secretariado de una coordinadora de la sociedad civil.

La activista fue inculpada ayer por el fiscal del tribunal de Apelación de Agadir de «formar una banda criminal, provocar incendios, agredir a funcionarios y atentar contra el orden pública».

Los otros presos fueron arrestados días después de los incidentes de Sidi Ifni del pasado 7 de junio, fecha en que se produjeron enfrentamientos entre las fuerzas del orden y manifestantes, después de que jóvenes desempleados bloquearan el puerto para pedir trabajo y que parte de la producción pesquera del lugar, uno de sus escasos recursos, se quedara allí.

Varias ONG marroquíes denunciaron además la práctica de torturas y la humillación contra ciudadanos de Sidi Ifni por parte de las fuerzas de seguridad durante ese suceso.

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MAS TORTURAS Y ASESINATOS EN MARRUECOS

11 agosto, 2008
Otro fallecido en los calabozos de la prefectura de Policía de Tetuán PDF Imprimir E-Mail
 
viernes, 08 de agosto de 2008
Otro  hombre de unos 54 años de edad falleció en los calabozos de la prefectura de policía de Tetuán. Según fuentes fidedignas el fallecido fue detenido el lunes pasado por los miembros de policía porque se encontraba ebrio.
Horas mas tarde, y después de su interrogatorio por la policía judicial (P.D.)  el detenido falleció “por la tortura a la que fue sometida” por los agentes de la PJ, aseguran sus familiares, aunque una fuente policial  explica que “el detenido murió a consecuencia de una crisis cardiaca”.
Hasta el momento se desconocen las verdaderas causas de la muerte, mientras la familia esta esperando los resultados  del informe del forense.
A señalar que en el mes de abril pasado otro ciudadano de Castillejos falleció cuando estaba en manos de la policía judicial, meses mas tarde, una joven marroquí con nacionalidad española, también fue torturado en la misma prefectura, causándole un grave aborto antes de ser condenada a 8 meses de cárcel por posesión de unos gramos de cocaína.
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VIAJE POR LOS TERRITORIOS LIBERADOS Y OCUPADOS DEL SAHARA OCCIDENTAL

7 agosto, 2008
En el Sahara Occidental el colonialismo no es una cuestión del pasado, sino del presente. “Este anacronismo del siglo veintiuno”, como lo clasificó Koffi Annan, “debe acabar” Pero a día de hoy, el Estado español, la Unión Europea y los Estados Unidos continúan haciendo oídos sordos al desgarrador clamor saharui, pues de nada han servido las múltiples resoluciones de las Naciones Unidas, de la Unión Africana o de la Unión Europea.
La RASD: territorio liberado
Los territorios liberados son la mitad este de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática) en donde no hay ni presencia marroquí, ni salida al mar. Esta tierra es administrada por el Frente Polisario y en ella existe un alto el fuego permanente desde la llegada de los observadores de la ONU en 1991.

En estos bastos territorios los pastores y nómadas saharauis viven libremente junto al inmenso muro que el ejército marroquí construyó para seguir ocupando y hostigando al pueblo saharaui a ambos lados de este. Pese a la amenaza impuesta por el reino alauí, algunos saharauis se resisten a abandonar el territorio que los vio nacer.

Habitantes ancestrales de estos bellos parajes, los saharauis mantienen aquí las señas de identidad que los convierten en pueblo, como es la vida nómada, el pastoreo y su propia lengua: el hassania. “La existencia aquí es dura, pero estamos acostumbrados, es parte de nuestra cultura. A mi no me gusta estar en los campamentos de refugiados de Argelia ni en las zonas ocupadas por Marruecos. Vivir libre, a pesar de las dificultades, es lo mejor” Asegura Fátima, una mujer nómada que pastorea junto a su hijo Moulay, un joven que crece bajo la amenazante sombra de un muro al que –sorprendentemente- la prensa y las instituciones europeas dedican muy poco espacio. “Desde aquí podéis observar los tanques, los soldados y a veces sus aeronaves. Es una amenaza constante, pero esta es mi tierra y de aquí no me van a echar” Denuncia Moulay sin temor aparente.

El muro, que cuenta con una longitud de 2.720 kilómetros, tiene como objetivo básico ideas expansionistas ,así como la posesión por la fuerza de un territorio que siempre les ha sido ajeno. Mas esta muralla no es el único elemento intimidatorio empleado por los marroquíes. Las minas y los restos de bombas (muchas de ellas fabricadas y vendidas por España) siembran de horror el suelo de la región y es que el Sahara Occidental es uno de los lugares mas densamente minados del mundo.

Salek Baba, ministro de cooperación saharaui señala al Gobierno español como parte interesada en el conflicto. “Los restos del lucrativo negocio de las armas se encuentran por todas partes y lamentablemente muchos de los países con responsabilidades históricas que pretenden mostrarse como mediadores neutrales se ven directamente involucrados en el desproporcionado rearme del ejército ocupante” Y añade,

“Obviamente, este es el caso de España y Francia”
 

 

Una nación sin Estado
Actualmente la RASD está reconocida por la Unión Africana y por 46 países en el mundo, la mayoría de ellos africanos o latinoamericanos. El último en hacerlo fue la República de Nicaragua el 12 de enero de 2007. La RASD no está reconocida ni por la ONU ni por la Liga Árabe ni por ningún país europeo ni ningún miembro permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. En Europa, el único Gobierno que les recibe con honores de Estado, es el vasco. No es casual dada la cantidad de lazos y compromisos existentes entre ambos pueblos. Docenas de organizaciones sociales mantienen un constante intercambio de ayuda, experiencias e ilusiones.

Antonio Montoro es un cooperante de la ONGD Mundubat. Convive con los refugiados saharauis en los campamentos de Argelia y destaca la encomiable labor de organización llevada a cabo por la sociedad saharaui desde el éxodo hasta nuestros días, destacando además el importante papel de la mujer en este sacrificado proceso “Al pueblo saharaui no lo ha organizado ni las agencias de ayuda humanitaria de las Naciones Unidas, ni ningún Gobierno u ONG. Fueron ellos mismos quienes mostraron una increíble capacidad para crear estructuras en medio de la nada. Las mujeres mostraron una fortaleza y determinación decisiva que perdura hasta nuestros días” De un día para otros los saharauis levantaron escuelas, hospitales y talleres, pero Antonio asegura que “se trata de una medida temporal, pues para ellos es importante recordar que todo esto se realizó siempre con la idea de regresar a su tierra”

“Uno de los peligros de este conflicto”, afirma Edur Mintegi, responsable de comunicación de Mundubat, “es que la gente solo visualiza los campamentos de refugiados de Tindouf y no sabe que ya existe un territorio liberado, además del ocupado” Los continuos viajes a Tindouf de las familias que acogen a niños saharauis en verano y las visitas de personajes vinculados a la política y el mundo del espectáculo han relegado, involuntariamente, la existencia de muchos saharauis que con heroica actitud sobreviven y se organizan en las zonas ocupadas. “El Sahara Occidental tiene cientos de kilómetros de playas y mar, ciudades y minas muy ricas, no es un páramo como a veces se da a entender” aclara Mintegi.
Tifariti

Tifariti es la población mas grande de los territorios liberados. Realmente se trata de una aldea en el cual el viajero tiene la oportunidad de repostar y aprovisionarse. Es aquí donde los comerciantes, pastores y transeúntes hacen sus negocios, obtienen tratamiento médico o acuden a una pequeña escuela.

Esta localidad ha permanecido prácticamente desabitada como medida preventiva, ya que el muro y la artillería del régimen de Rabat se encuentran en las inmediaciones del corregimiento. Tanto es así, que desde hace unos meses ciertas plataformas políticas marroquíes han manifestado su intención de liderar (con la protección de su ejército) una futura invasión; algo así como una nueva marcha verde para que de una vez por todas se apoderen del territorio. Ante estas alarmantes declaraciones, el Frente Polisario ha decidido incrementar su presencia en la simbólica Tifariti, evitando así posibles invasiones, las cuales cuentan ya con el silencio cómplice de la costosa e ineficaz misión de las Naciones Unidas que aún conociendo los planes de Marruecos no ha lanzado advertencia alguna.

El Polisario armado

En una recóndita base militar del Frente Polisario, el responsable del segundo destacamento en la segunda región, Sid Ahmed Nayem, se muestra decidido a defender su territorio con las pocas armas de las que disponen. “La gente en los territorios ocupados lo pasa muy mal. Los activistas pro derechos humanos son torturados, desaparecidos y encarcelados. Si hubiese una orden política de acudir en su auxilio la acataría ahora mismo” Denuncia. 

Consciente de lo adversa que es su situación (material bélico obsoleto y grandes carencias logísticas y tecnológicas) el veterano militar previene: “Aparentemente la milicia del polisario cuenta con un material militar que difícilmente podría contrarrestar la capacidad ofensiva de la dictadura marroquí, pero esto mismo se pensó en los setenta y la sorpresa fue que aguantamos y golpeamos durante mas de quince años hasta el día de hoy. La voluntad de un pueblo es su mejor arma” La experiencia así lo ha demostrado, mostrándonos un Frente Polisario que sobrevive y se desenvuelve en el desierto de forma ágil y natural.
Viaje a territorios ocupados
Para poder acceder al Sahara Occidental ocupado por Marruecos se ha de viajar a las Islas Canarias y desde allí tomar una pequeña aeronave con destino a la ciudad de Dakhla. El vuelo apenas dura una hora y en la pequeña aeronave tan solo podemos encontrar a dos empresarios de la pesca y cinco turistas interesados en las el submarinismo.

Desde el aire se puede apreciar la estrecha península que protege a Dakhla de la imponente costa Atlántica. Es en esta zona donde se encuentra uno de los caladeros mas ricos del continente africano, el cual (a pesar de estar en litigio) es explotado de manera ilegal por diversas empresas españolas.

A pesar de la relación de especial cordialidad que el actual Gobierno español presume tener con el régimen marroquí, la mera contemplación del paisaje nos recuerda que estamos en un área trascendente en la que el Ejército de ambos países monta guardia día y noche por tierra, mar y aire.

Desde este momento y hasta el final de nuestro viaje habremos de viajar de incógnito simulando ser nostálgicos turistas interesados en recorrer la última colonia española. El mero hecho de revelar la condición de periodista podría desencadenar de inmediato la deportación. Sencillamente aquí la prensa no es bienvenida.
Dakhla

Al llegar a la terminal observamos el primer símbolo de la ocupación marroquí en forma de bandera. En la aduana unos policías de paisano hacen todo tipo de preguntas, la primera de ellas si se es periodista o militar. Por mucho que se esfuerzan, la manera de interrogar y la forma de revisar es del todo anómala para un país en el que según ellos mismos, “no existe conflicto alguno”

Conocida anteriormente como Villa Cisneros, la ciudad fue un importante centro logístico y militar de la colonia española. Hoy Dakhla es una ciudad sellada por las fuerzas de seguridad en la que las detenciones arbitrarias y la tortura sistemática brotan con cruel frecuencia a manos de las autoridades marroquíes.

En el año 2005 la localidad se convirtió en escenario de numerosas protestas en contra de la ocupación marroquí. La policía disolvió brutalmente las manifestaciones pacíficas en apoyo al referéndum de autodeterminación y al Frente Polisario. Estas expresiones democráticas tenían la intención de apoyar a otras protestas prosaharauis que se produjeron en diversos centros universitarios de Marruecos. Fue así como nació la nueva intifada saharaui.

Discretamente y sin llamar la atención nos hospedamos en un hotel prestos a contactar con los activistas pro derechos humanos que valientemente arriesgan su integridad física por dar a conocer la trágica realidad en la que su pueblo vive.

En cualquier Estado que se quiera llamar democrático existe el derecho a la libertad de expresión, de reunión y manifestación; No siendo este el caso de Marruecos debemos de ser extremadamente cautos a la hora de realizar los primeros contactos.
Visitando a la resistencia
La iglesia de Dakhla es uno de los últimos restos de la colonia española. Es allí, alejados de miradas indiscretas, donde tenemos la oportunidad de entrevistarnos con Mohamed Fadel Semlali un veterano activista saharaui sin pelos en la lengua. “Aquí lo que hay es un claro intercambio entre España y Marruecos. Si Marruecos contiene la emigración ilegal, España se calla sobre el Sahara. Si España les vende tanques, Marruecos les deja el banco pesquero saharaui, y así con la droga, el terrorismo islámico, etc…Que me perdonen, pero es la verdad” Y añade, “Pero para nosotros lo mas doloroso es lo del PSOE. Desde que Felipe González vino aquí en los setenta hablando sobre nuestro derecho a la autodeterminación hasta la actualidad con Moratinos hemos recibido una puñalada por la espalda tras otra. Al menos con en el PP sabemos que no tenemos nada”

Pedro Zerolo, portavoz designado por el PSOE para hablar con nosotros sobre el Sahara Occidental relaciona las buenas relaciones comerciales y policiales entre España y Marruecos como algo muy positivo para el pueblo saharaui, recurriendo constantemente a “la mejoría y la buena vecindad que el PP nunca tuvo con Marruecos” Pero para los saharauis estas “buenas relaciones de vecindad” no significan mas que la venta de carros blindados M-60, el apoyo diplomático a la dictadura monárquica y la explotación ilegitima de su banco pesquero por parte de la flota española. Nada de ello contribuye en ninguna medida a la resolución del conflicto saharaui, tan solo quizás las partidas de ayuda humanitaria de la AECID (Agencia Española de Cooperación y Desarrollo Internacional) en los campamentos de refugiados se puede entender como un gesto provechoso, el cual “es como poner tiritas a un herido que se está desangrando” en boca de un cooperante catalán de misión en Tindouf.

Para Mahayoud Mohamed Fadel , otra activista que asumiendo un gran riesgo ha decidido recibirnos, la complicidad con Marruecos no solo proviene de países vecinos y poderosos sino de las propia misión de las Naciones Unidas. “Aquí cada observador de la ONU tiene un vehículo nuevo, un sueldo de ocho mil euros al mes, los mejores hoteles, helicópteros… y todo ¿para que?, ¿qué observan?, ¿cuándo nos ayudan? Somos arrestados y torturados de manera sistemática y ellos no hacen mas que mirar para otro lado” critica indignado sin dejar de mirar la puerta que da a la calle. “La represión ha aprendido de nuevas formas de tortura menos obvias pero igual de terroríficas. Como son la bañera, la bolsa y el pollo” Estos métodos se emplean cada vez con mas frecuencia, pues dejan pocas señales y lamentablemente a día de hoy cuentan con la aceptación de mucho países “avanzados”

Pero los excesos del régimen monárquico no solo afectan a la población saharaui. Los propios ciudadanos marroquíes son utilizados como un mero elemento colonizador por medio del cual se les instala en chabolas cercanas a la costa, con el fin de explotarlos en una precaria e insostenible actividad mariscadora que tiene como objetivo esquilmar las riquezas del banco pesquero sahariano. “Los traen en camiones y autobuses desde las zonas mas deprimidas del reino. Llegan exhaustos y los dejan tirados a su suerte en la costa. Aunque ellos no sufren la violencia sistemática que nosotros soportamos también ellos son maltratados por el régimen absolutista. Nuestra lucha no es contra el pueblo marroquí, sino contra el Rey Mohamed VI y sus militares corruptos” lamenta Mahayoud.
La gran ciudad de El Aaiún
En el extremo norte del Sahara Occidental se encuentra El Aaiún, la ciudad mas grande de todo la región. Aquí uno de los colectivos pro derechos humanos mas numerosos de todo el Sahara ocupado nos revela una nueva forma de represión: la violación masculina. “Lo están empezando a hacer con los activistas mas valientes, que como suele suceder muy a menudo son los mas jóvenes. Los violan y después los dejan abandonados en el desierto. Eso para la dignidad del saharaui es algo muy duro”

Mohamed Ahmed Laabeid, de la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (AFAPREDESA) denuncia que muchas de las situaciones mas extremas se viven en el interior de la tenebrosa “cárcel negra” que está situada en la periferia de la ciudad “Eso es un infierno al que la ONU no presta ninguna atención. Allí se cometen cientos de abusos de los derechos humanos, además de desapariciones forzadas. Hay mucha gente que ha sido arrestada y no se le ha vuelto a ver

Entre los miembros de la comunidad de ex presos políticos que me acompaña hay activistas que han pasado hasta veinticinco años encarcelados. A veces sus familiares no sabían si estaban vivos o muertos y durante mucho tiempo no los pudieron ni tan siquiera ver. Entre algunos de ellos se intuye cierta frustración con respecto a las denominadas vías pacificas. “No está sirviendo de nada. Es triste decirlo pero la comunidad internacional no nos está tomando en serio. Yo diría que ni siquiera escuchando…”

El Sahara Occidental es un ejemplo de resistencia molesto para occidente, pues contradice ese discurso por el cual la UE y Estados Unidos exigen a kurdos y palestinos el cese de toda violencia para poder dialogar y así alcanzar la pretendida paz…

En el Sahara el pueblo es pacifico y cuenta con todas las resoluciones posibles, sin embargo ni la secretaria de Estado norteamericana Condoleeza Rice, ni el jefe de política exterior de la UE Javier Solana han movido un dedo por traer la ansiada paz o hacer cumplir la legalidad de los organismos internacionales que ellos mismos fundaron. “Quieren perder tiempo y asimilarnos, que nos disolvamos en Marruecos. Al igual que en otros conflictos el tiempo siempre juega a favor del ocupante. Aquí por ejemplo ya hay una especie de junta de saharauis pro marroquíes que viven muy bien. Es triste reconocerlo, pero empiezan a ser muchos los que no han aguantado y se han vendido” denuncia Ahmed, uno de los mas veteranos.

“Incluso en el caso de que aceptásemos la falsa autonomía impuesta por Rabat no viviríamos en un Estado de derecho, pues el marco de una monarquía absolutista no es garante de nada. Aquí es hasta ilegal cuestionar de manera pacifica la integridad territorial. ¿Qué futuro nos espera en un país así?” Mohamed Mayara, un estudiante de ciencias políticas de veinticinco años asegura que “Marruecos no quiere un referéndum de ninguna forma. Nosotros hemos aceptado incluso que todos los marroquíes que vinieron aquí antes de 1999 puedan votar, pero ni aún así quieren permitirnos autodeterminarnos” 

 

El embargo mediático

La ciudad de Smara es el último destino en nuestro viaje. Aquí el cerco policial es insoportable. La ciudad está controlada por múltiples anillos “de seguridad”, es decir, policiales y militares. Los activistas viven permanentemente acosados por todo tipo de medidas represivas, que van desde las detenciones arbitrarias hasta los registros injustificados. Esto se hace claramente visible en los cacheos, en las incesantes patrullas y en las precauciones con las que se gesta nuestro encuentro.

Pese a este contexto de violencia y machismo castrense, es grato descubrir que la vanguardia de la resistencia aquí está constituida por un entusiasta grupo de mujeres. “Las madres, las estudiantes y las hijas nos organizamos junto con nuestros compañeros en la mas absoluta clandestinidad” Afirma Mariam en perfecto castellano. “Y por supuesto también sufrimos las palizas o los golpes de la policía en nuestras manifestaciones, no se vaya a pensar que por ser mujeres nos pegan menos”

Najat es una joven de diecisiete años que con su cámara de video trata de romper el embargo mediático al que se les ha sometido “Grabamos nuestras acciones y las colgamos en Internet. Tenemos la esperanza de que la gente nos vea resistir y se sume a nuestras reivindicaciones democráticas. ¿Allí en Europa les importa mucho la democracia verdad?” 

Se hace tan difícil como vergonzoso explicar a una muchacha como Najat, que la agenda de los grandes partidos políticos y sus medios de comunicación no responde a los nobles principios que dicen defender, sino mas bien a fortalecer los intereses electoralistas y empresariales que los sostienen en el poder… Si bien es cierto que otros conflictos parecidos han acarreado grandes debates políticos, protestas internacionales y coberturas mediáticas, como es el caso de Israel en Palestina, la invasión de Kuwait por parte de Irak o mas recientemente la independencia de Kosovo, la violación del derecho internacional en el caso saharaui es silenciada y pasada por alto, imponiéndose así un cínico doble rasero.

Mientras tanto activistas como Mahayoud, Ahmed y Najat se siguen preguntando ¿qué ha de suceder para que de una vez por todas se escuche el justo clamor saharaui?