Posts Tagged ‘SAHARA OCCIDENTAL OCUPADO’

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SÁHARA: ¿DÓNDE ESTUVIERON EN LOS ÚLTIMOS 40 AÑOS?

28 octubre, 2015

Sáhara: ¿Dónde estuvieron en los últimos 40 años?

Las lluvias torrenciales de los últimos días han provocado una auténtica catástrofe en los campamentos de refugiados saharauis. En realidad, es una catástrofe al cuadrado, porque llevar cuarenta años expulsados en la Hamada ya era catastrófico… o una catástrofe al cubo porque, además de eso, tenemos que sumar la indiferencia de la Comunidad Internacional y la reducción de la ayuda humanitaria en los últimos años.

Estas lluvias, que han destrozado más de 3.000 hogares saharauis, han provocado que, incluso ayer, el Sáhara fue trending topic en Twitter, algo que yo no recuerdo que hubiera sucedido antes. Y es que desde que el pasado 17 de octubre arrancaran esas terribles lluvias, no sólo ha corrido el agua, también los ríos de tinta, los programas especiales de radio, los blogueros de tecla fácil y trasero cuadrado de no despegarse del sillón… La tragedia vende, trae visitas, se contagia… Es así.

Y aunque este interés por el Sáhara sea efímero, tenga fecha de caducidad, me alegro de que se haya producido, porque quizás contribuya a que alguien que no conocía el drama saharaui lo haga y, a partir de ahora, se sume a la causa justa de un pueblo que ansía recuperar su patria, esa palabra con la que a los Gobiernos de España se les llena la boca pero con la que luego comercian a placer.

Y aunque, como digo, me alegre de este repunte mediático sobre el Sáhara, no puedo dejar de preguntarme:

¿Dónde han estado muchos de esos medios, blogueros y tuiteros durante los últimos 40 años?

¿Dónde han estado cuando nuestro Gobierno y el PP quisieron parar la  investigación del juez Ruz sobre el genocidio saharaui?

¿Dónde han estado cuando el Gobierno del PP niega sistemáticamente la nacionalidad a los saharauis, considerándolos apátridas, mientras se la concede a los sefardíes?

¿Dónde han estado cuando la Unión Europea suscribía con Marruecos los acuerdos de pesca de unos bancos de peces saharauis?

¿Dónde han estado cuando Marruecos torturaba, apaleaba y asesinaba a sangre fría a los activistas saharauis?

¿Dónde han estado cuando en 2010 Marruecos masacró el campamento Gdeim Izik y la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, no movió un dedo para investigar la muerte de saharauis y un español?

¿Dónde han estado cuando ahora el Gobierno de Rajoy niega el asilo al activista Hassanna Aalia, a pesar de que su vida corre peligro de regresar a Marruecos?

¿Dónde han estado cuando Takbar Haddi casi perece en una huelga de hambre con la que reclama el cuerpo de su hijo, muerto en manos de la policía marroquí?

¿Dónde han estado cuando las minas españolas e italianas del Muro de la Vergüenza volaban en pedazos la pierna de Brahim Husein?

¿Dónde han estado cuando España ni siquiera rechista para que el respeto de los Derechos Humanos se incluya en el mandato de la MINURSO?

La lista de preguntas que me surgen es interminable pero ahora mismo, en este instante, la que más me importa es una:

¿Dónde estarán cuando hayan pasado las lluvias?

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OTRO EX-PRESIDENTE “SOCIALISTA” VENDIDO: Zapatero viajará al Sáhara Occidental a un foro organizado por Marruecos

11 marzo, 2015

Zapatero viajará al Sáhara Occidental a un foro organizado por Marruecos

José Luis Rodríguez Zapatero participará en el Foro Crans Montana, que Marruecos ha organizado en la ciudad de Dajla, en el sur del Sáhara Occidental

Es la segunda vez en cinco meses que Zapatero es invitado por Marruecos a un foro internacional: en noviembre de 2014 participó en el II Foro Mundial de Derechos Humanos

Zapatero viajará al Sáhara Occidental a un foro organizado por Marruecos

El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero participará en el Foro Crans Montana, que Marruecos ha organizado entre el jueves y el sábado en la ciudad de Dajla, en el sur del Sáhara Occidental, dijeron a Efe fuentes cercanas a la organización del foro.

El viaje de Zapatero fue confirmado también a Efe por su oficina en Madrid, aunque no ofrecieron detalles sobre su agenda.

El expresidente ha comunicado al Ministerio español de Exteriores su intención de ir a Dajla, como suele ser habitual porque en su calidad de expresidente viaja con escoltas armados y debe dar parte a las embajadas respectivas, precisaron fuentes diplomáticas.

El Foro Crans Montana, creado en Suiza como un foro de reflexión internacional al estilo del de Davos, se reunirá entre mañana y el sábado en Dajla para tratar este año en una sesión extraordinaria la cooperación sur-sur y las posibilidades de desarrollo del continente africano.

Dajla como símbolo de “marroquinidad” para Rabat

Para el gobierno marroquí, la elección de Dajla por el foro es altamente simbólica porque de alguna manera refuerza su tesis de la llamada “marroquinidad” del Sáhara Occidental, como repiten estos días los medios marroquíes.

Es la segunda vez en cinco meses que Zapatero es invitado por Marruecos a un foro internacional: en noviembre de 2014 viajó a Marrakech para participar en el II Foro Mundial de Derechos Humanos, en el que Rabat aprovechó para presentar sus avances en la materia y salir al paso de las críticas de organizaciones internacionales.

El expresidente ha viajado además a Marruecos en visitas privadas, como cuando pasó varios días con su familia y con la exministra de Exteriores Trinidad Jiménez en las navidades de 2011-2012 en un lujoso hotel de Tánger, donde fueron recibidos por el ahora embajador de Marruecos en España, Fadel Benyaich.

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INTENTAN EVITAR LA DEPORTACIÓN DE UN ACTIVISTA SAHARAUI CONDENADO A CADENA PERPETUA

4 marzo, 2015

El saharaui que crispa a Marruecos

Hassanna Aalia tenía seis o siete años. Un día, cuando estaba en la escuela, un profesor marroquí perdió la paciencia y, colérico, levantó la voz para regañar a los alumnos. “¡Saharauis sucios!”, espetó en medio de la clase. “¿Sucios? ¿Por qué sucios?”, se preguntó entonces aquel niño. Y esa primera inquietud, planteada solo en su cabeza, fue desencadenando muchas otras: “¿Por qué nos tratan mal? ¿Por qué me obligan a aprender un idioma diferente al de mis padres? ¿Por qué hay tantos militares y policías en las calles? ¿Por qué papá se esconde para escuchar las noticias en la radio? ¿Por qué huyeron mis tíos? ¿Por qué tenemos miedo?”. Las respuestas llegaron poco a poco —en esa transición de la niñez a la adolescencia, que en su caso también fue una transición de la inercia al activismo—, pero hoy, con 26 años y a 2.000 kilómetros de distancia, Aalia las resume así: “Son las consecuencias de haber nacido en un territorio ocupado”.

El territorio del que Aalia habla desde Bilbao es el Sáhara Occidental, colonia de España hasta 1975. La escuela que hoy recuerda estaba en aquella región anexionada y gestionada por Marruecos desde 1976, vigilada por una misión de la ONU desde 1991 y a la que —insiste con vehemencia— no puede volver. “Si regreso, me encierran de por vida”, cuenta Aalia, un joven flaco, de mediana estatura, que habla con la voz baja, casi como si estuviera revelando un secreto, y al Rabat acusa de tener relación con la muerte de 11 agentes marroquíes y dos civiles.

Su vida se ha partido en dos: en un antes y un después de su participación en los campamentos de Gdim Izik, entre octubre y noviembre de 2010. La protesta —una especie de acampada a las puertas de la ciudad de El Aaiún, la capital— reunió a 20.000 personas que exigían mejores condiciones de vida. “Fue el inicio de la primavera árabe“, valora con una mezcla de orgullo y desazón, en partes iguales, porque ese también fue el inicio de su autoexilio.

Hoy ha debido acostumbrarse a vivir entre flashes y micrófonos, a peregrinar por Ayuntamientos y Parlamentos, a participar en conferencias universitarias, a reunirse con abogados, incluso a caminar por la calle y que le pidan una foto. Pero hoy, sobre todo, espera que el Ministerio del Interior revierta la decisión de denegarle el asilo político que pidió hace tres años. Aalia llegó a España en octubre de 2011 con una beca de formación en derechos humanos coordinada por EGE, una ONG vasca que trabaja, principalmente, en el desarrollo de mujeres y jóvenes. En esas estaba cuando se enteró, ya en Bilbao, de que en Marruecos se había emitido una orden de búsqueda y captura por su participación en Gdim Izik.

Aalia argumenta que en 2013 un tribunal militar de Rabat le condenó —a él y a una veintena de saharauis— por la muerte de 11 agentes y dos civiles durante el desmantelamiento de los campamentos, el 8 de noviembre de 2010. Él niega haber matado a nadie e, incluso, duda de que en realidad hayan fallecido todas esas personas. Su “único delito”, añade, fue “atreverse” a disentir. Su labor en Gdim Izik, según su versión, consistía en trasladar a representantes de ONG y periodistas desde El Aaiún, sin que fueran detectados en los controles militares.

¿Qué pasó ese 8 de noviembre? “Los militares desmantelaron los campamentos por la fuerza y entraron brutalmente a las casas de El Aaiún para buscar a los organizadores”, cuenta Aalia, que añade que durante la mañana participó en las manifestaciones, pero por la tarde, cuando vio que empezaron las detenciones, se escondió en la casa de una amiga.

Aalia asegura que su labor consistía en trasladar a ONG y periodistas desde El Aaiún hasta los campamentos

Marruecos ofreció otra versión y justificó el ingreso porque un grupo con “antecedentes penales” se había “apoderado” de los campamentos y estaba obligando a los saharauis a permanecer en ellos. “Nosotros participamos libremente”, reprocha Aalia, “¿en serio creen que alguien podía retener a tantas personas?”.

El juicio ha sido cuestionado por organizaciones como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, entre otras razones, porque un tribunal militar juzgó a civiles —un procedimiento habitual en Marruecos desde hace décadas— y por las denuncias de torturas para conseguir las supuestas confesiones. “Interior se apoya en la sentencia, sin cuestionarla, para denegarle el asilo”, critica Javier Canivell, abogado de Aalia y responsable del Servicio Jurídico de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Euskadi. El ministerio, contactado por este periódico, no ha querido pronunciarse sobre el caso por la confidencialidad de los expedientes de asilo.

La defensa destaca que Aalia fue juzgado “en rebeldía” porque no estuvo presente en el juicio y que por ello no tienen un documento oficial en el que conste que Aalia ha sido condenado a cadena perpetua. “Nos basamos en las versiones de quienes estuvieron en el juicio y en los informes de observadores y organismos de derechos humanos“, señala Canivell.

¿Qué pasa después de la denegación? Aalia tenía 15 días para salir de España desde que se le notificó la decisión, el pasado 19 de enero. No lo hizo. Su defensa presentó un recurso ante la Audiencia Nacional para que revise el proceso y suspenda cautelarmente la orden de salida.

Aalia, mientras tanto, cuenta que continuará denunciando los “abusos” de Marruecos. Un activismo que empezó con 17 años cuando —dice— escuchó por primera vez el himno saharaui durante una manifestación. Al inicio solo se unía a las protestas, pero después empezó a participar en la organización, una tarea por la que —asegura— ha sido detenido “tantas veces” que no recuerda con precisión. “Más de 10, por lo menos. Te golpean, te quitan la ropa, te amenazan con violarte con botellas. Lo que buscan es que tengas miedo, te calles y dejes de protestar”.

Cuando no está en conferencias o reunido con algún político, Aalia intenta llevar la vida de cualquier joven de su edad. De vez en cuando queda con sus amigos por WhatsApp para tomar algo en el Casco Viejo o se conecta a Internet para hablar con su familia en El Aaiún —sus padres y cuatro hermanos—. Vive en Bilbao con la familia de Itziar Fernández Mendizábal, una activista 64 años a la que llama “ama” y a la que presenta como su “mamá vasca”. Ella preside la ONG que le ofreció la beca. “En el Sáhara conocí a Hassanna y a su familia, unas personas comprometidas. Vimos que lo habían expulsado del instituto y que allí no tenía oportunidades de formarse”, relata Fernández, casi con recelo, porque prefiere hablar más del Sáhara y menos de su vida.

“Mi mamá vasca fue a la boda de mi hermana y me trajo vídeos. Fue una manera de estar ahí”, cuenta Aalia en el salón de su casa. Del techo cuelgan telas que imitan la forma de una jaima, una especie de tienda de campaña típica del Sáhara. “Lo ha hecho ama, creo que para que me sienta en casa”.

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La petrolera Kosmos se marcha de las aguas del Sáhara Occidental

4 marzo, 2015

La empresa estadounidense Kosmos Energy ha decidido marcharse de las aguas del Sáhara Occidental, donde en diciembre comenzó a perforar un pozo de 5.700 metros para buscar hidrocarburos. La compañía sostuvo ayer que ha encontrado gas en el fondo marino. Pero “el descubrimiento es no comercial, y el pozo será sellado y abandonado”. Estas prospecciones han estado envueltas en polémica, ya que han desencadenado un enfrentamiento entre el Gobierno de Marruecos (que ha concedido los permisos) y el Frente Polisario (que sostiene que se viola la legislación internacional).

Kosmos tiene desde 2006 un permiso del Gobierno marroquí para acometer esta campaña de sondeo a unos 170 kilómetro de Bojador (y a unos 200 kilómetros de Canarias). Kosmos es el propietario del 55% de este permiso. La escocesa Cairn tiene el 20% y la empresa pública marroquí de hidrocarburos posee el 25% restante.

Al igual que lo ocurrido con Repsol, que abandonó su proyecto en aguas canarias tras realizar solo uno de los dos sondeos previstos, Kosmos tampoco ha encontrado una acumulación suficiente de hidrocarburos como para aventurarse a un proyecto comercial de extracción. Según la compañía estadounidense, los resultados de esta campaña se analizarán a partir de ahora. Y rediseñarán su plan de actuación para decidir “la ubicación y el momento de una potencial segunda exploración”. El buque perforador Atwood Achiever, empleado en este pozo, se marchará “ahora a Mauritania como estaba planeado” para otra campaña.

Tras iniciarse el sondeo de Bojador —el primero en la historia que se realiza en aguas del Sáhara—  el secretario general del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz, envió a finales de enero un escrito a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el que advertía de que estas actividades eran “una seria provocación y una amenaza real contra la paz y la estabilidad para el Sáhara Occidental y la región del Magreb”. El Frente Polisario sostiene que Marruecos no tiene competencias para explotar los recursos del Sáhara Occidental, uno de los 17 territorios no autónomos bajo supervisión del Comité de Descolonización de la ONU.

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EL NUEVO GOBIERNO DEL PP, LOS NUEVOS SIERVOS DE MARRUECOS

25 junio, 2012

Sáhara: García-Margallo supera a Francia alineándose con Marruecos

El ministro de Exteriores de España da parcialmente la razón a Rabat en su rechazo de Christopher Ross como mediador en el conflicto

Los gobiernos del Partido Popular siempre han sido más cautos, a la hora de pronunciarse sobre el Sáhara Occidental, que los del PSOE que a partir de 2007 manifestaron veladamente sus simpatías hacia la oferta de Marruecos de conceder una autonomía a esa antigua colonia española que renunciaría así a la independencia.

GARCIAMARGALLO

   En su primer viaje a Rabat, el miércoles pasado, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, quebró esa prudencia. Criticó abiertamente al diplomático estadounidense Christopher Ross, enviado personal del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para el Sáhara desde 2009.

   “Sería bueno que avanzase en el dosier más rápido y se centrase en los temas centrales de ese dosier en vez de perderse en temas accesorios”,  declaró García-Margallo en una rueda de prensa con su homólogo marroquí Saaedin el Othmani. El ministro español aludía a que el mediador Ross ha convocado reuniones informales entre delegaciones de Marruecos y del Frente Polisario e intentó prioritariamente que ambas partes apliquen medidas de confianza antes de entrar de lleno en la negociación.

   Las autoridades de Marruecos retiraron el 17 de mayo su confianza a Ross porque su posición sobre el conflicto era “tendenciosa”. Les reprocharon, entre otras cosas, no haber puesto en marcha una negociación formal, un argumento compartido por García-Margallo en Rabat. De ahí que la prensa marroquí alabase sus palabras.

   En realidad, los marroquíes estaban más bien descontento con Rosss, según fuentes diplomáticas europeas, por su proyectada visita al Sáhara y último informe, elevado en abril a Ban Ki-moon, en el que acusaba a Marruecos de haber espiado a la Minurso (contingente de la ONU en el Sáhara) y de poner trabas al buen desarrollo de su misión. La iniciativa marroquí invalida definitivamente a Ross como mediador.

  Cuando Rabat le retiró su confianza hubo múltiples e inmediatas reacciones al margen de las consabidas soflamas de Argelia y del Polisario. Ban Ki-moon le reiteró varias veces su total apoyo –la última el 22 de junio-  así como EE UU, su patria. Francia, por su parte, se limitó a “tomar nota” de la decisión marroquí sin arremeter contra Ross ni dar la razón a Marruecos. García-Margallo sí se la dio, al menos parcialmente, el 20 de junio.

  Ha transcurrido más de un mes desde que se produjo la repudiación de Ross por Rabat hasta que, por fin, la diplomacia española ha reaccionado. Es verdad que el 23 de mayo el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, respondió en Nueva York a algunas preguntas sobre la repulsa a Ross, pero fue tan confuso que no se sabe lo que piensa.

   Ante los corresponsales de prensa españoles dio muestras, hablando castellano, de respaldar tibiamente a Ross, pero ante los marroquíes, a los que se dirigió en francés, el mediador de la ONU ya no contaba con su apoyo. El relato de las dos intervenciones de De Benito hecho por la web informativa estadounidense Inner City Press es entretenido.

   Cuando, en enero pasado, el presidente Mariano Rajoy viajó, por primera vez, a Rabat, reiteró sobre el Sáhara la tan socorrida frase: “Nosotros estamos con lo que diga la ONU”. Su secretario general, Ban Ki-moon, dice y repite que tiene plena confianza en Ross, pero García-Margallo cree que Marruecos tiene al menos una razón para desconfiar de él como mediador.