Posts Tagged ‘turismo de marruecos’

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EL GENOCIDIO SAHARAUI, A LOS TRIBUNALES

9 abril, 2015

Ruz procesa a 11 mandos militares marroquíes por genocidio en el Sáhara

El magistrado ordena detener a ocho de imputados por 50 asesinatos y 202 secuestros Los hechos ocurrieron tras la retirada de España de su antigua colonia y hasta 1992

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha ordenado el procesamiento de 11 mandos militares de Marruecos por el genocidio en el Sáhara Occidental tras la salida de España de su antigua colonia en febrero de 1976 y hasta 1992. El magistrado, en un auto de 40 páginas considera un “hecho” que en esos años se produjo “un ataque sistemático contra la población civil saharaui por parte de las fuerzas militares y policiales marroquíes”. En su resolución, Ruz, que próximamente será relevado en su puesto por otro magistrado, describe al menos 50 casos de asesinatos y otros 202 de detención ilegal por parte de la Gendarmería y el Ejército marroquí de ciudadanos saharauis que tenían DNI y pasaporte expedido por España.

Los ataques contra la población civil se produjeron, relata Ruz, con independencia de que las víctimas formaran parte o no del Frente Polisario, la guerrilla que luchó contra el reino alauí hasta 1991 por la independencia de la antigua provincia española. El magistrado habla en su resolución de “bombardeos contra campamentos de población civil, desplazamientos forzados de población civil, asesinatos, detenciones y desapariciones de personas todas ellas de origen saharaui”. El objetivo de estos actos hostiles era, afirma Ruz, “destruir total o parcialmente dicho grupo de población y para apoderarse del territorio del Sahara Occidental”.

Además de las detenciones, señala el magistrado “se produjeron encarcelamientos prolongados sin juicio, algunos durante muchos años”, y “torturas a personas saharauis por parte de funcionarios militares y policiales marroquíes en diversos centros oficiales de detención ubicados tanto en territorio del Sahara Occidental como en Marruecos”. Ruz sostiene que tales hechos fueron “impulsados” por los altos mandos de los cuerpos militares marroquíes.

Un familiar de una de las víctimas muestra el DNI español hallado entre los huesos en la fosa común. / ARANZADI

El tratarse en muchos casos de víctimas con nacionalidad española, la causa sobre el genocidio en el Sahara no se ve afectada por la reforma de la justicia universal, operada por el PP en marzo de 2013, y que ha supuesto un parón a numerosas causas por delitos de lesa humanidad fuera de España investigados por los jueces de la Audiencia Nacional. La investigación se inició en 2007 tras una querella de la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis contra 32 personas.

Fuente original: el pais

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OTRO LIBRO HABLA DE LA HOMOSEXUALIDAD DEL SULTÁN MOHAMED VI DE MARRUECOS

27 octubre, 2014

Mohamed VI: El polémico libro que destapa al rey de Marruecos

  • Un libro siembra dudas sobre su orientación sexual al hablar de un antiguo amigo

  • Su autor habla de las frecuentes escapadas del monarca a América del Sur

  • El volumen revela antiguos rumores de palacio sobre la madre del monarc

Esta semana Marruecos ha celebrado su particular Día del Orgullo Gay. Por su puesto, en un país en el que el artículo 489 del Código Penal ilegaliza la práctica de la homosexualidad no existen carrozas ni cuerpos semidesnudos dorándose al sol. Amar a una persona del mismo sexo está castigado con penas que van de los tres meses a los tres años de prisión. Aún así, el lunes 20 de octubre los movimientos LGTB clandestinos conmemoraron el suicidio en 2007 de Leila Amrouche, una activista marroquí que prefirió acabar con su vida a someterse al matrimonio forzoso con el que su familia pretendía curar su homosexualidad.

A los encuentros secretos y mesas redondas que se han organizado seguramente hayan llegado los ecos de un libro que es imposible adquirir en el país magrebí. Se trata de ‘Mémoires d’un Soldat Marocain’ (‘Memorias de un soldado marroquí’), publicado recientemente en Francia, por la editorial Edilivre. El volumen supone un ataque frontal a la corruptela de la cúpula militar marroquí por parte de Abdelilá Issou, un ex oficial del Ejército formado en la Real Academia Militar de Mequinez y que terminó exiliado en España en 2000, donde colabora con el CNI.

Más allá de los negocios sucios del poderoso general Bernani, el dedo acusador de Issou llega más alto y apunta al monarca Mohamed VI y sus preferencias sexuales. De hecho, afirma ser el autor de un informe sobre las tendencias del monarca alauí. «Por mi parte, yo presenté a J.M. un informe sobre la orientación sexual del príncipe heredero, el actual rey Mohamed VI, y su amistad con Abderrahmane Alaoui, Bihmane para sus íntimos, quien fue mi compañero de promoción en la Academia Real Militar».

Según prosigue su relato, Aloui, mejor amigo del monarca, era el «nieto de un esclavo negro que había servido en el palacio (los descendientes de estos esclavos viven todavía, en un estado de semi-esclavitud, en la ciudad real de Touarga, un municipio con un estatuto especial que forma parte de la prefectura de Rabat, localizada en el Méchoaur). Abderrahmane fue amigo y compañero de juegos del joven príncipe, más tarde uno de sus confidentes y compañero de salidas nocturnas, pero de esto no encontramos ningún rastro en los anales oficiales vista la relación embarazosa para el palacio».

A pesar de la confidencialidad del informe elaborado por él mismo,Issou asegura en su manuscrito que los devaneos del actual monarca eran de sobra conocidos por las clases altas de Marruecos. «Ha sido, durante tiempo, un secreto a voces en Marruecos. En los salones acomodados de la buena sociedad de Rabat y de Casablanca se hablaba abiertamente de ello durante los últimos años de reinado de Hassan II. La gente sabía que, pronto, iban a tener que vérselas con un Comendador de los Creyentes atípico, una primicia en Marruecos», escribe Issou.

Para llegar a entender la gravedad de estas afirmaciones, hay que tener en cuenta lo que supone la figura del monarca para la fe de su pueblo. El rey alaui es considerado Amir al-Mu’minin, líder religioso de su nación.

A pesar de esto, a Issou no le tiembla la mano para dejar escritas misteriosas frases como la siguiente. «Después de su llegada al trono, continuaron esos viajes, o más bien esas escapadas repetidas a lugares como América del Sur (Brasil, Santo Domingo…) y los rumores persistentes sobre la adicción del rey…».

Sus dos bodas

Mohamed VI accedió al trono en 1999, tan sólo unas horas después de la muerte de su padre, Hassan II. Uno de los requisitos para que pudiera acceder al trono, según la tradicional Alahlia, era el de estar casado. Por ello, se celebró una ceremonia urgente e íntima para que el entonces príncipe, que ya contaba con 34 años, se casara con una mujer bereber de origen saharaui, que respondía al nombre de Amina. El matrimonio alimentaba también la idea de mantener y reforzar la unidad del país, de sus territorios y de sus tribus. Sin embargo, ante la incapacidad de Amina de darle descendencia, el soberano volvió a casarse en 2002.

La elegida fue la hermosa Lalla Salma, una informática de 24 años y melena cobriza que se ha convertido en una de las reinas con más estilo de los eventos internacionales. Moderna para los estándares marroquíes y aperturista, su llegada a la corte marcó un antes y un después en las rígidas costumbres de palacio. De hecho, Salma se convirtió en la primera esposa de un soberano marroquí a la que se le ha otorgado un título real y a la que presentó sin velo en la cara.

Este detalle no fue el único en el que Mohamed VI se mostró como un soberano diferente a sus predecesores. Una de sus primeras decisiones como soberano fue disolver el harén real, un símbolo histórico para el país. Todas las concubinas de su padre, el fallecido Hassan II, tuvieron que abandonar el palacio y fueron realojadas en pisos y apartamentos. Además, el rey fue generoso y se les compensó con una pensión vitalicia.

En Memorias de un soldado marroquí, Issou no hace ninguna referencia a la princesa Salma y la boda de Mohamed VI, quien no tardó en tener descendencia (en 2003, sólo un año después de su matrimonio, nació el príncipe heredero Moulay Hassan y en 2007, la princesa Lalla Khadija). Sin embargo sí que habla del final del amigo íntimo del rey, Abderrahmane Alaoui.

Según su relato, en 1995 ambos coincidieron en Tánger, donde Alaoui había sido destinado a la gendarmería. Una noche ambos compartieron copas y charlas en un bistrot de la ciudad. A medida que la noche avanzaba, el alcohol empezó a hacer efecto y su lengua se soltó. «Me dejó entender que su relación con su gran amigo no era ya tan buena y que ello era debido a ciertos informes confidenciales, de los que no me explicó su naturaleza, que el ministro del Interior en la época, el todopoderoso Driss Basri, habría presentado al rey Hassan II. Unas horas más tarde, su chófer nos pasó a recoger, y me dejaron, de paso, en el faro de Malabata. Ya no lo volví a ver».

Misterioso final

La versión oficial de los hechos dice que Aloui murió en un accidente de tráfico entre las ciudades de Rabat y Kenitra. Sin embargo, Issou se muestra convencido de que «Abderrahmane fue eliminado por los servicios especiales de Hassan II que, sintiendo su fin cerca, y visto el riesgo que este asunto constituiría para el trono una vez que Mohamed VI fuera coronado, dio la orden de hacerlo desaparecer».

No es la primera vez que un libro recoge los rumores sobre la orientación sexual de Mohamed VI. En ‘Mohamed VI. El príncipe que no quería ser rey’ (Editorial La Catarata, 2009), el periodista español Ferrán Sales, antiguo corresponsal en Rabat, también alude brevemente a estas sospechas que han rodeado al hijo de Hassan II. Sin embargo, el hecho de que la información provenga de un oficial formado en la Real Academia Militar de Mequinez supone un plus importante. Según el periodista Ignacio Cembrero, Issou que ha trabajado como espía español, tuvo que refugiarse en Ceuta con documentación falsa en 2000 y en 2010 logró evitar que unos compatriotas le secuestrasen en su casa de Madrid.

En Memorias de un soldado marroquí, Issou no sólo ataca a Mohamed VI con sus acusaciones sobre sus tendencias sexuales. También se hace eco de un embarazoso rumor que afecta a su madre Latifa Hamou.

Ataque a su madre

Tal y como escribe, «un día, un joven subteniente cuya madre trabajaba en Palacio, y cuyo tío era un alto mando de la Guardia Real, me hizo unas confidencias sorprendentes […]. Según este oficial, la esposa del rey Hassan II, Latifa Hammou, a la que llamábamos la madre de los príncipes, era la amante de Hadj Mohamed Médiouri(hecho conocido desde hace algunos años, pero que, en la época, era un secreto de Palacio celosamente guardado), jefe de las guardias del cuerpo desde hacía muchos años».

Desde la muerte de Hassan II, Lalla Latifa, que nunca tuvo un papel institucional y que ni siquiera mostró su rostro a la prensa, optó por un destierro voluntario y desapareció de Marruecos. Actualmente, la madre del monarca se dedica a vivir una existencia tranquila e igualmente alejada de los medios, como la que llevó mientras habitaba en la corte de Hassan II. Hace ya años que se instaló en una lujosa mansión de mármol blanco ubicada en el exclusivo Neuilly-sur-Seine, en el distrito parisino de Hauts-De-Seine. Allí su hijo la visita con frecuencia. Y allí puede haber leído lo que el escandaloso libro de Issou dice sobre ella y su hijo. En Marruecos es imposible.

Fuente original: http://www.elmundo.es/loc/2014/10/25/544a9fe0e2704ee4018b4574.html

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VIOLENCIA EN MARRUECOS: LAS MARAS MARROQUÍES ATACAN CON MACHETES

14 julio, 2014

El Tcharmile, las maras de Marruecos

Parecía ser un asunto zanjado, pero la moda del Tcharmile parece que no había pasado del todo.

El pánico al fenómeno violento del Tcharmile, las bandas juveniles marroquíes que se asemejan a las maras de Centroamérica, que se propagó mediáticamente este pasado abril sobre todo en Casablanca, se ha exacerbado ahora en varias ciudades del país con el tramdina o malestar que a muchos les provoca el ayuno durante el Ramadán. Los ataques mortales con armas blancas, sobre todo machetes de carnicero, se han reproducido en los primeros días del mes sagrado musulmán en Tánger, Fez, Temara y en algunos barrios de Casablanca, la capital económica y mayor ciudad de Marruecos. Y la inseguridad creada por esas pandillas de jóvenes procedentes de guetos urbanos y marginales es un fenómeno que no se puede permitir un régimen, como el de Rabat, con vocación de querer controlarlo todo.

El primer ataque registrado del Tcharmile se produjo en marzo pasado en una peluquería de moda del barrio de Maârif, en Casablanca. Tres chicos entraron con sus espadas afiladas en el establecimiento y sembraron el caos. Las clientas huyeron despavoridas. Luego se reprodujeron en los siguientes días y semanas más asaltos, con la misma estética de sables, y algunos asesinatos. Se generó una extraña sensación de miedo y los medios de comunicación le pusieron etiqueta a las bandas con múltiples reportajes: había nacido el fenómeno del Tcharmile. Un término, ahora maldito, procedente de un dialecto marroquí que alude al adobo de especies y hierbas con que se condimenta la carne, que se utiliza también para definir a los espadachines y sus peinados afilados.

Las bandas juveniles, además, instauraron una peligrosa forma de contagio al publicitar sus embestidas en las redes sociales para airear y presumir de sus conquistas. Crearon una exitosa página en Facebook y allí volcaron fotos de los botines (joyas, relojes caros) de sus acciones y, sobre todo, imágenes de sus cabezas rapadas en parte y con peinados encrespados, las cazadoras y deportivas de marca y sus intimidadores cuchillos en todas las posiciones posibles. El héroe de referencia era Tony Montana, el macarra que encarna Al Pacino en Scarface.

Alarmadas, las autoridades policiales del país pusieron en marcha un plan para atajar el problema de cuajo. El rey Mohamed VI, además, había visitado esos días casualmente Casablanca y ordenó una rápida actuación policial. La respuesta fue expeditiva. El director de la policía de Casablanca, Abdelá Said, admitió que existía un grave problema de orden público y se afanó en la tarea. Tanto que, al capturar a los delincuentes, algunos policías les obligaban a rasurarse la cabeza. Se produjeron en solo un fin de semana 691 detenciones por posesión de armas blancas. Interpol exigió a Facebook el cierre de la página que mostraba a las bandas juveniles.

renacido ahora con las primeras jornadas del Ramadán en varios episodios muy sangrientos. En el estreno del mes del ayuno, un joven le amputó la mano a un vendedor de legumbres del mercado de Derb Ghallef, en la capital económica del país. Poco después, en Tánger, la policía contabilizó 30 heridos en diferentes choques. Dos jóvenes se batieron justo antes de la llamada al rezo de la tarde. Uno murió y otro quedó en estado crítico, ingresado en el hospital Mohamed V. En la misma ciudad del Estrecho, un padre y sus tres hijos lucharon contra dos vecinos del mismo barrio y resultaron heridos con cortes graves.

En ese comienzo del Ramadán, en Temara, cerca de Rabat, un individuo agarró a otro y le rebanó la garganta con un arma blanca. Justo también una hora antes de la ruptura del ayuno. En el tercer día del mes sagrado un taxista fue apuñalado en Casablanca por un cliente; en Fez, mientras, una decena de chicos acorralaron y pegaron salvajemente al cobrador de un autobús por no querer pagar el billete. Finalmente, un carnicero fue acuchillado para robarle los 50.000 dirhams (4.460 euros) de la caja del día.

Esta semana, una joven fue raptada y violada por tres jóvenes que la secuestraron en su coche precisamente cuando había acabado en la mezquita la oración. Fue en el Maârif, en pleno centro de Casablanca, una gran urbe que se ha extendido brutalmente tras la implantación de muchas empresas y que cuenta con más de siete millones de personas en sus distintas barriadas. El Maârif parece un lugar tranquilo, occidentalizado, poco transitado de día a causa del Ramadán. Sus calles acogen sedes de firmas y tiendas internacionales. “Los chicos que llevan mala vida, que no quieren trabajar, vienen por aquí, con sus motos y coches, roban y se marchan rápido a sus barrios”, resume en un cruce de calles Hussein.

Algunas zonas de Casablanca parecen proceder de mundos distintos. La riqueza y el trabajo no están bien repartidos, y casi todas las calles parecen tener serios problemas con las recogidas de basuras. No es el caso del Maârif. El perímetro bajo sospecha del que proceden los chicos de las bandas estaría en algunos callejones cercanos a la Medina, el del inglés y el de los italianos. Allí huele a mercado marroquí bajo el agobiante calor. No hay tcharmiles a la vista. Pero sí hay discusiones a grandes voces.

Algunos expertos marroquíes relacionan la reciente explosión de violencia con otro fenómeno: la cólera del ayuno, el incontrolable mal humor y la agresividad que genera en ciertas personas no poder comer ni fumar durante largas horas. El Tcharmile se mezcla con la irritabilidad del tramdina, en un periodo en el que suelen aumentar las discusiones y los conflictos.

El psiquiatra Yussef Mohi lo ha teorizado así: “Durante el Ramadán se produce un cambio en el ritmo de la vida. El ser humano está hecho para trabajar durante el día y dormir durante la noche. Ahora, además de que en verano los días son largos, se duerme muy poco, apenas tres horas”. El país se para durante el Ramadán. Se registra poca actividad y no se celebran, de hecho, ni citas ni reuniones entre el amanecer y la puesta de sol. En teoría, porque es el mes sagrado del rezo, la oración, la solidaridad y los buenos deseos de tolerancia. Pero a otros el ayuno les altera su mecanismo neurotransmisor, el estado de ánimo y les libera aún más agresividad.

Fuente original: EL PAÍS